Audi A1 Sportback: Carismático y rebelde

Los nuevos colores acompañan el estilo desenfadado del A1./
Los nuevos colores acompañan el estilo desenfadado del A1.

El Audi A1 se ha convertido en uno de los coches urbanos más desenfadados por diseño, gama de motores y tecnología, y con unas tarifas atractivas

ALEX ADALID Segovia

La primera sensación ante el nuevo Audi A1 es la de estar ante el hijo adolescente de esos amigos de la juventud que, de ser un lindo y tímido chaval al que no ves hace tiempo, de pronto aparece más alto que sus padres, musculado, peinado a la moda, vestido a la última y con mucho carácter.

Así es el nuevo A1. El modelo nació como respuesta al éxito de coches como el Fiat 500 y el Mini, con un estilo femenino, chic y configurable. Pronto se quedó corta su versión tres puertas y nació un Sportback de cinco para convertirse en el más vendido de la gama y, casi sin darnos cuenta, han pasado nueve años desde su lanzamiento, así que llega el momento de dar paso a una nueva generación.

GAMA

Motor | Potencia | Consumo | Precio
1.0 Turbo | 95 CV | 4,6 | 20.760
1.0 Turbo | 116 CV | 4,8 | 21.940
1.0 Turbo Auto 7 vel. | 116 CV | 4,8 | 23.810
1.5 Turbo | 150 CV | 5,2 | 24.940
1.5 Turbo Auto. 7 vel. | 150 CV | 5,0 | 25.410
2.0 Turbo Auto. 6 vel. 200 CV 6,033.350

Más deportivo

El diseño es el protagonista de un coche que nos hace olvidar el boom de los modelos SUV. Es más amplio, y tiene motores gasolina de 95, 115, 150 y 200 CV, con precios desde 20.750 euros

El nuevo A1 es muy diferente en su aspecto. Debajo de su piel, en cambio, el contenido tecnológico es similar al de los demás coches del grupo Volkswagen de su tamaño, ya que se construye sobre el mismo chasis que tienen el Seat Ibiza o el Volkswagen Polo. De hecho el coche se fabrica en la planta de Seat, donde sustituye al Audi Q3, que se 'marcha' a Hungría.

En cuanto al diseño, salta a la vista que es más masculino. Se ofrece sólo con cinco puertas, pero no por ello renuncia a la deportividad. Al contrario. Delante aparecen tres tomas de aire superiores inspiradas en el mundo de los rallyes y una parrilla trapezoidal muy marcada. Los faros dejan sus curvas para presentar aristas, y los cromados dicen adiós en casi toda la gama. Ni siquiera el logotipo de Audi, con sus cuatro aros, ha pasado 'el corte'. Ahora todo es negro: parrilla, logos, espejos e incluso el techo.

Cómodas plazas delanteras.
Cómodas plazas delanteras.

Líder en tecnología

Si por fuera el A1 sorprende, también lo hace por dentro. Para empezar, el diseño es renovador para la marca, ya que las aristas y colores se adueñan del cuadro de mandos, paneles de puertas o consola central. En el puesto de conducción se instala una pantalla digital que sustituye a la de relojes, y en el centro de la consola hay tres versiones: sin pantalla, con una pantalla de ocho pulgadas o una más grande de diez, la que aparece en todos los modelos de la prueba.

El espacio ha ganado enteros, y si antes el A1 era un coche utilitario, ahora es casi un compacto. Las plazas traseras ganan muchísimo, no sólo en centímetros, sino que los respaldos son ahora menos verticales y se viaja como en otros coches de su clase, algo que antes no pasaba. Acompañan las mejoras un maletero de 335 litros que sirve para algo más que una excursión, y daría incluso para un carro de bebé plegable.

Hora de ponernos en marcha, y Audi ofrece varias plantas motrices, con el motor 1.0 en versiones de 95 y 115 CV, el 1.5 de 150 CV y el 2.0 de 200 CV. Todos pueden ser automáticos y no hay diésel.

Elegimos el motor de 200 CV, tope de gama y casi un GTI por su aspecto, más aún si lo vestimos con las llantas de color blanco que siempre nos conectan con el mundo de los rallyes. Vamos a hacer un divertido tramo de curvas entre Madrid y Segovia pero, sorpresa: la nieve se convierte en compañera de ruta, así que nos quedamos con las ganas de disfrutarlo a fondo. A cambio, sí podemos ver que la caja automática de seis marchas, única disponible con el motor de 200 CV, es muy rápida, pero le vendría bien una séptima marcha para andar por autovía con menos ruido. Tampoco nos convence el navegador de la marca, que no va tan bien como los de las aplicaciones del móvil, así que lo mejor será elegir la opción de Apple Car Play o Android Auto, también percibimos que nuestro coche está cargado de opciones, y de hecho ronda los 40.000 euros de tarifa, mucho para un utilitario.

El A1 está a la venta desde poco más de 20.500 euros. A partir de ahí y por menos de 1.500 euros entre una versión y otra, podemos pasar al Advance, el S-Line o el 'Epic Edition', un modelo de lanzamiento muy bien equipado. Si vamos a andar sobre todo por ciudad el motor 1.0 será suficiente. Si combinamos ciudad y carretera, el 1.5 de 150 CV será el más adecuado, y sólo si vamos a disfrutarlo en curvas, recomendamos el TSI de 200 CV, un pequeño juguete. No hay versiones con etiqueta eco, todo un hándicap para las grandes ciudades, pero no para el resto.

El nuevo A1 nos gusta incluso más que el anterior, con un diseño atractivo, muchos detalles sport, amplio espacio y buenos motores. Es algo caro, pero tiene una buena reventa que lo compensa.

Excelente ambiente y tecnología en el interior.
Excelente ambiente y tecnología en el interior.

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