En busca del olimpo BMW

Vanguardista y avanzado, pero también atractivo, el Serie 8 es todo un acierto./
Vanguardista y avanzado, pero también atractivo, el Serie 8 es todo un acierto.

El nuevo Serie 8 es un gran turismo excepcional y un coupé ágil y dinámico pero, ¿es uno de los mejores de la historia de BMW?

ALEX ADALID Madrid

Nadie duda en señalar a la marca alemana como una de las más deportivas el mundo, incluso algunos modelos que se apartan de la línea habitual de la marca como, por ejemplo, el monovolumen Serie 2 Tourer, tienen ese 'algo' especial que hacen que nos guste conducirlo, detalle que se agradece mucho en modelos 'estándar', como los BMW 318d o 520d, de los más vendidos de la marca y en los que, tras su volante, podemos sentir la carretera, no tanto como en un 335i, pero sí más que en cualquier competidor. Eso sí, en el Olimpo de los deportivos de la marca, los modelos que pasan a la historia por su placer de conducción, no hay modelos deportivos 'puros', sino versiones de sus modelos estándar, como pueden ser los BMW M3 -con los E30 y E46 CSL como los más celebrados-, los BMW Serie 1 M o el nuevo M2 e incluso el M4, pero los expertos no suelen elegir a sus coupés como los mejores deportivos BMW del mercado.

Raíces deportivas

Con estas premisas nos plantamos por primera vez delante del nuevo Serie 8. El modelo sustituye al Serie 6 que, tras dos generaciones, cambia su nombre por el del Serie 8, aunque se mantiene un concepto similar. Sobre el chasis del Serie 5 y con mucha tecnología del Serie 7 se incorporan tres carrocerías: el nuevo coupé, un cabrio que llegará en pocos meses y el futuro cuatro puertas 'Gran Coupé'. El resultado es un fantástico modelo que se puede combinar con motores de seis cilindros y V8, tracción total y el máximo de equipamiento para convertirse en uno de los mejores automóviles del mundo. Y lo decimos sin reparos. Si hiciéramos una lista de 20 coches 'top' el Serie 8 sería uno de ellos.

El Serie 8 sustituye al Serie 6, apuesta por el lujo deportivo y se ofrece con motores gasolina V8 y diésel. Con precios desde 112.600 euros, es un modelo muy equilibrado en un sector 'de capricho'

El cambio de nombre sirve a la marca para unir el ADN del nuevo modelo con el del Serie 8 original, un coche que está adquiriendo categoría de 'mito', pero que en su día pasó un poco de puntillas en el mercado, con muchos problemas de fiabilidad hasta que llegó una esperada puesta al día con el motor V8. Volviendo al actual, la marca firma uno de sus mejores diseños hasta la fecha, haciendo evolucionar el exterior hacia el futuro sin perder la esencia de BMW, y sin perder atractivo. Los afilados faros -láser en opción y led de serie-, una parrilla grande pero equilibrada en tamaño y un esculpido lateral dan lugar a un coche que no genera dudas en su estilo: es atractivo y llamativo.

Excelente calidad y diseño, con alta tecnología.
Excelente calidad y diseño, con alta tecnología.

Por fin, vanguardista

En el interior hay una clara evolución de diseño, y empezamos a ver como la marca se olvida de la botonería naranja que usa desde hace treinta años. El cuadro digital y la gran pantalla se completan con un pomo de cambio que, en opción, puede ser de cristal tallado, como algunos botones que le dan el brillo necesario a un habitáculo de finalización exquisita, con tapizados y acabados de auténtico lujo. El único pero es la gran cantidad de pequeños botones que rodean la caja de cambios y que cuesta manejar sin apartar la vista de la carretera. Las plazas traseras son amplias, aunque con poco sitio para las piernas, detalle que se solucionará comprando el modelo de cuatro puertas. El maletero es de 420 litros, suficientes para el juego de palos de golf del propietario y su pareja. Su apertura es totalmente eléctrica.

Gasolina y diesel

Bajo el capó BMW sorprende al incorporar motores de gasóleo en un mercado volcado hacia los motores de gasolina. Pero la marca es realista: al cliente del Serie 8 no le gusta parar a repostar, y qué mejor que un potente seis cilindros de 320 CV con prestaciones para dejar sentado al personal y que consuma poco para complacer a su público. Además, tendrá la mayoría de las ventas en España, casi como hasta ahora. Se llama 840d y cuesta 112.000 euros, así que no es un cliente al que le preocupe el consumo especialmente.

Si no nos importa repostar más a menudo, el 850iM con un V8 biturbo de 530 CV será suficiente para dejar atrás al Pegasus. Cuesta 140.400 euros y en la diferencia de precio se incluye de serie el Pack M y el Pack carbono, con acabados en fibra para piezas del interior y del exterior. BMW busca potenciar las ventas de las versiones de gasolina que no sean 'el modelo M', y lo van a conseguir con este 850i que, por fuera, tiene todo lo del gran modelo deportivo y las prestaciones de un 'aparato' de más de 500 CV.

El dinamismo manda

Hora de conducir. Nos despistamos un poco y nos quitan las llaves de las unidades de gasolina, así que vamos a por el diesel. Tras sentarnos al volante y comprobar que equipa todo tipo de artilugios multimedia habituales hoy en día, afrontamos la sierra madrileña, con algo de llovizna como 'plus' para comprobar la adherencia de la tracción total, estándar en el Serie 8. Además puede equipar dirección en el eje trasero, y nuestro coche lo incorpora, haciendo que la conducción sea mucho más ágil y dinámica, como si lleváramos un coche más pequeño y ligero, separándose así del anterior Serie 6, un modelo en cuya conducción se notaba su tamaño. La pantalla interior de 12 pulgadas es de una velocidad, definición y nitidez que bien querríamos en nuestra tele de casa, y funciona en sus órdenes realmente bien. Para asistir al conductor hay varios modos de conducción, como el Sport y el Sport Plus, que activan todo tipo de parámetros, que en el motor de gasolina incluyen un escape más ruidoso por medio de la acción de unas válvulas en el mismo. Los 'gadgets' siguen con opciones como la suspensión M o el diferencial trasero activo.

Tras divertirnos tras su volante por la sierra, volvemos a la conducción 'calmada' que suele pedir un coche con más perfil de gran turismo que de deportivo de circuito.

Entre los mejores

El Serie 8 es hoy un gran turismo francamente veloz, lujoso, confortable y caro. Tiene una gran ventaja, y es que no tiene un rival directo. Audi apuesta por el coupé R8, Mercedes, por el Clase S Coupé, que es mucho más caro, y la única marca que tiene un coche semejante es Bentley, cuyo precio duplica al del rival alemán. Maserati, Aston, Porsche o Ferrari no tienen modelos del tipo 'gran turismo', sino deportivos más puros, así que este Serie 8 se convierte en una muy buena alternativa para los que buscan confort, distinción y prestaciones sin necesidad de cometer locuras en cuanto a precio, costes de uso o valor futuro. Aún nos quedará por conocer la versión M para saber si este modelo tendrá su lugar en el Olimpo de los deportivos de BMW, reservado a uno o dos modelos por generación durante las últimas décadas. Entretanto, tanto el diesel como el gasolina son muy tentadores.

Excelente puesta en escena para el Serie 8, que resume lo que debió ser desde el principio el Serie 6: Diseño, calidad, confort, tecnología y altas prestaciones. Sin versiones 'eco' ni híbridas, pero con potentes gasolina y diesel, es un coche para comprar y disfrutar a diario.

El diseño de la zaga es uno de los mejores en la gama deportiva de BMW.
El diseño de la zaga es uno de los mejores en la gama deportiva de BMW.