Mazda6 Sedán: Avances para seguir al día

Faros delanteros adaptativos con tecnología 'full led'./
Faros delanteros adaptativos con tecnología 'full led'.

Los ligeros retoques del Mazda6 aumentan su atractivo dentro del sector de las berlinas, donde ofrece calidad premium a precio ajustado

NACHO MARTÍN-LOECHES

Mazda continúa su escalada de calidad con sus modelos nuevos y actualizados. Probamos el Mazda6 en su versión sedán con cambio manual y motor diésel, un coche que desprende elegancia allá dónde va, tanto por dentro como por fuera, y que ha hecho de las líneas finas y discretas su gran arma de diseño.

Más atractivo

El diseño exterior del Mazda6 sedán se ha visto renovado tanto en la parte de delante como detrás. La parrilla delantera se ha actualizado y ocupa una posición más baja respecto a su predecesor. Los faros de nueva factura incorporan tecnología led y la línea que une los delanteros está en consonancia con la que une los faros traseros. En esta parte de detrás también destacan los tubos de escape, que han aumentado su diámetro y son más vistosos. Las llantas son de 19 pulgadas y siguen la tendencia de líneas rectas con un diseño no demasiado rompedor.

El motor diésel de 2.2 litros y 184 CV nos parece la mejor opción si viajamos mucho por carretera

Por dentro nos encontramos ante un coche de gran elegancia. Abunda la piel en el tapizado y percibimos bastantes espacios útiles para guardar objetos en la parte delantera, además, los asientos delanteros cuentan con ventilación. Equipa conexiones USB para cargar dispositivos móviles y tanto los mandos incorporados en el volante como los situados bajo de la pantalla táctil de ocho pulgadas son sencillos de manejar y están muy a la vista. Detalles como los revestimientos de cuero del volante o la palanca de cambios potencian aún más si cabe la elegancia que tanto caracteriza al Mazda6. El maletero es bastante capaz, con 420 litros de volumen y con opción de reclinar los asientos traseros.

Volante multifunción y palanca de cambio con revestimiento de cuero.
Volante multifunción y palanca de cambio con revestimiento de cuero.

Eficiencia y ahorro

Los motores del Mazda6 se han adaptado a la nueva normativa y son más limpios. Además de esto, han mejorado la entrega de par a bajas revoluciones, por lo que consigue una aceleración más rápida y precisa. Nuestro modelo de prueba equipa la variante turbodiésel de 2.2 litros de 184 caballos de potencia. Alcanza una velocidad máxima de 227 kilómetros por hora, su aceleración de cero a cien se produce en 8,5 segundos y su consumo homologado medio es de 4,7 litros por cada cien kilómetros. En nuestro caso, las cifras fueron cercanas a los 6,5 litros. El comportamiento del motor lo percibimos suave, con un cambio manual de seis velocidades muy preciso y cómodo. Por otro lado, la insonorización del vehículo es todo un acierto, ni vibraciones ni ruido. Sin duda estamos ante un modelo para poder realizar largos viajes.

Mejora sustancial

El apartado tecnológico y de conectividad es sin duda lo que más ha evolucionado del Mazda6. En el interior la pantalla central incorpora los sistemas Android Auto y Apple CarPlay, además, disponemos de un efectivo 'head-up display' que proyectan información sobre el parabrisas. En la pantalla táctil central se proyecta la información del navegador y a la hora de aparcar la imagen de las cámaras de visión trasera y 360 grados desde arriba. Esta imagen 'total' de cuatro cámaras -unidas a los sonidos de aviso de los sensores- la probamos en diferentes situaciones y tiene una gran calidad y exactitud, muy útil para aparcar en los sitios más complicados. El Mazda6 dispone también de control de velocidad por radar y asistente de velocidad inteligente con reconocimiento de señales. Pero no se queda ahí, ya que este modelo también incluye entre otras funciones control de ángulo muerto, detector de tráfico trasero, sistema de aviso y prevención de cambio involuntario de carril o el asistente de frenada de emergencia con sistema de reconocimiento de peatones. Este coche cumple todas nuestras exigencias. En marcha disfrutamos de su comodidad y amplitud. El diseño también nos pareció todo un acierto, y es que huir de grandes revoluciones de diseño ha ayudado a que unos pequeños cambios junto a la calidad de los acabados este coche no nos deje en absoluto indiferentes. El motor también cumple con creces lo que nos esperábamos de él: una buena respuesta al acelerador -la suficiente como para no pasar apuros en situaciones peligrosas-, suavidad de marcha y un silencio muy reconfortante si realizamos un viaje largo, aunque es complicado escuchar el ruido del motor con el gran equipo de sonido equipado de la marca Bose, genial para los amantes de la conducción con música. La caja de cambios también es precisa y las suspensiones han sido actualizadas respecto al modelo de la generación anterior para absorber mejor los impactos de las irregularidades del terreno.

Cristales traseros tintados y tubos de escape de tamaño aumentado.
Cristales traseros tintados y tubos de escape de tamaño aumentado.

La renovación del Mazda6 ha sido todo un acierto. La marca sigue mostrando de lo que es capaz con modelos tecnológicos, eficientes y cómodos como este. Desde unos 30.000 euros podemos hacernos con un coche ejemplar, y por 9.000 euros más la unidad que hemos probado.