Mazda CX-3: Más atractivo y ahorrador

Pequeños cambios en el diseño del paragolpes delantero y las ópticas./
Pequeños cambios en el diseño del paragolpes delantero y las ópticas.

Mazda actualiza el SUV urbano CX-3 con mucha tecnología y motores más eficientes

MARIO ESCAT Málaga

Mazda lanzó en el año 2015 su crossover urbano más pequeño, y rápidamente se convirtió en un superventas hasta el punto de ser el segundo modelo más demandado de la marca japonesa, solo por detrás del CX-5. Cuando han pasado cuatro años desde su lanzamiento, el CX-3 recibe un lavado de cara que a nivel estético no aporta demasiadas novedades, pero que incorpora importantes cambios en equipamiento y motorización para adaptarse a los nuevos tiempos y seguir siendo uno de los modelos más punteros en su segmento, tanto en prestaciones como en la relación calidad-precio.

Mantiene su esencia

Tal y como pudimos observar en la presentación internacional que el fabricante nipón hizo en Málaga, el nuevo CX-3 estrena una calandra rediseñada, faldones más vistosos en el paragolpes, faros antiniebla en la parte delantera y nuevos pilotos led traseros, además de la posibilidad de montar llantas de nuevo diseño de 18 pulgadas. En el habitáculo lo más destacado es la desaparición de la palanca de freno de mano manual, que es sustituida por uno eléctrico con bloqueo automático que deja sitio para ampliar los espacios portaobjetos, un reposabrazos central y un hueco posavasos. La comodidad interior gana enteros con nuevas tapicerías más atractivas y mullidas. Si abatimos en su parte trasera nos dejan un volumen de carga de hasta 1.260 litros. Con los asientos en su posición normal el maletero conserva sus 350 litros, manteniéndose de esta forma como uno de los mejores de su segmento.

Nueva opción diésel con variantes de tracción total o delantera y cambio manual o automático. Con descuentos incluidos, la gama arranca en 18.645 euros y se puede adquirir en 'renting'

Ayudas actualizadas

Donde más novedades encontramos es en el equipamiento de seguridad y ayudas a la conducción, donde Mazda se pone al día con el CX-3 incorporando control de velocidad por radar -con función de parada y arranque en las versiones de cambio automático-, sensores delanteros de ayuda al aparcamiento o la compatibilidad con móviles Android y iPhone, que se suman a otros elementos ya presentes en la versión de 2015 como el avisador de cambio de carril o el sistema de detección de peatones.

El diseño interior es deportivo, sobre todo el volante.
El diseño interior es deportivo, sobre todo el volante.

Nuevo motor diésel

Equipamiento al margen, la gran novedad del nuevo CX-3 la encontramos en el apartado del motor, con un nuevo diésel de 1.8 litros y 115 caballos más eficiente que el anterior de 1.5 litros y 105 caballos, y que puede elegirse con tracción delantera o total. En gasolina Mazda ha optado por mantener sus motores de dos litros atmosféricos de 121 caballos con tracción delantera y 150 caballos con tracción total, pero mejorando sus prestaciones y eficiencia. El buen abanico en cuanto a opciones mecánicas se ve completado con la posibilidad de asociar una caja de cambios manual de seis velocidades o una automática en todas las motorizaciones disponibles.

En acción

Para nuestra primera toma de contacto, en un recorrido de más de 120 kilómetros por la Sierra de Málaga y con abundante lluvia, elegimos la versión equipada con el motor de gasolina de 120 caballos -que la marca considera que será la más vendida- y la dotación más extensa, con cambio manual y tracción delantera. Nada más entrar en el habitáculo la primera impresión es que el Mazda CX-3 ofrece un interior muy cuidado, cercano a la clase premium, con todos los mandos muy accesibles y un ambiente general muy vistoso. Los asientos son amplios y muy confortables, y recogen bastante bien el cuerpo. Las plazas traseras, aunque algo más justas, son también amplias y cómodas, con una buena altura hasta el techo y espacio suficiente para las rodillas para tres pasajeros.

Con su motor de gasolina de 120 caballos el CX-3 se muestra como un vehículo silencioso, que ofrece un gran confort de marcha, gracias a una caja de cambios muy bien escalonada y unos buenos bajos del motor, que no nos exigen demasiados cambios de marcha. La dirección, muy precisa, es de lo mejor de este modelo. En este aspecto, no notamos casi variaciones respecto a su predecesor, pero eso ya es mucho decir, y es que hablamos del que ya era uno de los crossover urbanos más agradables de conducir, con una excelente precisión de guiado y una suspensión bastante firme.

También tuvimos la oportunidad de probar, en un tramo más corto, la versión diésel -la gran novedad mecánica del nuevo CX-3- con caja de cambios automática y tracción a las cuatro ruedas. Si bien el cambio automático genera algo más de sonido en especial en pendientes o al cambiar de marcha, las sensaciones son similares a las registradas con su hermano de gasolina, al que supera en lo que a par motor se refiere. Este vehículo ofrece en su conjunto una conducción muy satisfactoria y confortable, unida a un diseño elegante, refinado y moderno.

El nuevo Mazda CX-3 cuenta actualmente con promociones muy interesantes en cualquiera de sus tres acabados a la venta -'Luxury', 'Style+' y 'Senses Edition'-, con precios que van desde los 18.645 euros, así como un programa de 'renting' que permite disfrutar de este modelo sin cuota de entrada ni financiación por diez euros al día con todo incluido.

Mazda mantiene todas las virtudes de uno de sus modelos más vendidos, adaptando sus motores a las nuevas normas europeas y mejorando su equipamiento de seguridad y multimedia con una amplia gama dirigida a todo tipo de necesidades de los clientes de un crossover urbano.

Detrás y a los lados, protecciones de la carrocería.
Detrás y a los lados, protecciones de la carrocería.