Adaptado a la vida urbana

Pequeños retoques mantienen al día al SUV urbano de Mazda./
Pequeños retoques mantienen al día al SUV urbano de Mazda.

El Mazda CX-3 se convierte en uno de los SUV urbanos más atractivos, con énfasis en el diseño y la calidad por encima del espacio o las prestaciones

A. ADALID

Mazda se ha convertido en una de las marcas que mejor ha aprovechado la tendencia hacia los modelos SUV, con el CX-5 cubriendo el hueco de los modelos familiares y el CX-3 en el sector de SUVs urbanos y, por tanto, menos familiares, una oferta que se completará en breve con el CX-30, de tamaño intermedio.

El CX-3 fue uno de los primeros modelos SUV de tipo urbano que puso el énfasis en el diseño, no en el espacio. Muchas marcas que están en este clase tenían anteriormente modelos de tipo monovolumen, y es una clientela que no deseaban perder, por lo que sus modelos SUV de este tamaño han apostado por un amplio interior en detrimento de una línea más atractiva. Esto puede explicar porqué el CX-3 es uno de los coches más bonitos de su clase, un ejemplo de SUV con estilo de los que veremos muchos más en el futuro.

El motor dos litros gasolina no tiene turbo, por lo que es un modelo más rutero que prestacional. La calidad está al nivel de modelos premium, pero con un precio desde 18.300 euros

La imagen cuenta

En el Mazda la imagen lo es casi todo, y el resultado es plenamente atractivo, tanto que, de cara a los retoques que suelen tener los coches en mitad de su vida comercial -entre el tercer y el cuarto año- el CX-3 ha cambiado tan poco que cuesta reconocer al nuevo modelo. Los que tengan ojo de lince verán nuevas luces led en los faros y pilotos, retoques en el paragolpes y gama de llantas. y poco más, y tampoco le hace falta. A nivel técnico llega el nuevo motor diésel 1.8 litros e 115 CV, y se mantiene como motor 'básico' de la gama gasolina un dos litros de 120 CV con tracción delantera y cambio manual o automático, y el mismo motor con 150 CV tracción total y cambio automático.

Alta calidad interior

Nos subimos a nuestro CX-3 Zenith, el acabado más alto disponible con esta mecánica, que tiene un precio de tarifa de 24.500 euros, algo más ajustados a pie de concesionario. El interior está muy bien diseñado, pero el espacio es menor a otros rivales, pero resulta de alta calidad e incluso podrán viajar cuatro pasajeros o una familia con niños. Eso sí, el espacio para las sillitas no es tan grande como en otros coches.

Por dentro tiene una calidad por encima de lo esperado de un coche de este segmento y precio. Todo es de alta calidad, todo ajusta a la perfección y no está 'sobre-diseñado'. El cuadro de relojes es claro y la pantalla central es fácil de usar. No es táctil, ya que Mazda piensa que se pierde tiempo y nos distraemos de la carretera con este tipo de pantallas y, después de usarlo, estamos de acuerdo. El mando central es más intuitivo que muchas pantallas de última generación pero, con los sistemas tipo Apple Car Play o Android Auto, encaja más una pantalla táctil.

Mecánica eficiente

Giramos la llave y arranca el silencioso motor. Mazda está explotan un camino diferente a otros fabricantes, con emisiones y consumos homologado más altos en la ficha técnica, pero muy similares a los que se consiguen en uso real y, en el día a día, más bajos que los de al competencia. Es el caso de este dos litros, un motor nada 'apretado', como dirían los expertos de carreras, que rinde 121 CV. Las aceleraciones son lentas, ya que tarda nueve segundos en alcanzar los cien por hora, y el consumo homologado es de 6,2 litros. A cambio, todo es suavidad y silencio a bordo, aunque se echa de menos más empuje a la hora de recuperar velocidad, sobre todo si pensamos que las suspensiones no son suaves, sino más bien firmes, y que tanto el chasis como el cambio, de perfecto manejo, podrían encajar en un modelo deportivo.

También destaca por las ayudas a la conducción, que vienen en un 'pack' de mil euros y que debemos incorporar para hacer el coche más seguro, ya que funcionan muy bien y agrupan ocho funciones diferentes, todas ellas muy prácticas y otras que incluso mejoran la estética.

Desde 18.300 euros

El CX-3 se convierte así en un SUV que marca su propio camino en el mercado, se sitúa entre los mejores de su clase en diseño, calidad y atractivo, cede algo es espacio, aunque sin ser problemático, y apuesta por un motor diferente a los nuevos turbo de baja cilindrada, lo que requiere acostumbrarnos a una conducción más pausada, pero también con consumos más razonables.

El resumen final es que nos gusta y nos parece una buena opción a mitad de camino entre los SUV populares y los premium. El precio, alrededor de 25.000 euros, es menor con el mismo motor si elegimos otro acabado, ya que la gama se inicia en los 18.300 euros, y también hay un CX-3 diésel.

El CX-3 es uno de lo SUV urbanos más atractivos, no es líder en espacio ni tiene potentes motores pero calidad, imagen y precio con muy competitivos en una marca que tiene ese 'algo más' que muchos piden.

Tamaño compacto y apuesta por el diseño en el CX-3.
Tamaño compacto y apuesta por el diseño en el CX-3.