BMW F 750 y 850 GS: Totalmente renovadas

La F 750 GS (izquierda) y la F 850 GS llegan para sustituir a sus antecesoras de 2007./
La F 750 GS (izquierda) y la F 850 GS llegan para sustituir a sus antecesoras de 2007.

Las F 750 GS y F 850 GS llegan al mercado para acercarse a los clientes que buscan una moto para todo tipo de terrenos

JAVIER MARTÍNEZ

Las palabras 'Gelände' 'Straße', en alemán, o terreno y carretera, en español, son las que todo poseedor de una moto de la marca bávara conoce y cuyas iniciales identifican a los modelos trail de BMW. Estas iniciales cobran más sentido aún, según las propias palabras de los responsables de la marca, en el caso de los dos modelos que nos ocupan, todo ello siendo ambos modelos aptos para un uso mixto campo y carretera, en la BMW F 750 GS se ha puesto mayor énfasis en la faceta 'asfáltica', mientras que la F 850 GS potencia sus virtudes 'camperas', como más adelante veremos.

Ambos modelos son nuevos por completo y vienen a sustituir a sus antecesoras, cuya aparición en el mercado se remonta al año 2007.

Las dos motocicletas están disponibles en los concesionarios BMW de España desde el 1 de junio. El precio de salida de la F 750 GS es de 9.560 euros y, en el caso de la F 850 GS de 11.860

Nuevo motor

El motor dos cilindros en línea ha sido completamente rediseñado, ha aumentado su cilindrada desde los 798 centímetros cúbicos de los modelos anteriores, hasta los 853 de los dos modelos actuales. Sin embargo, compartiendo el mismo motor, como ya sucedía anteriormente, la potencia y prestaciones de ambos modelos difiere. Así, la F 750 GS declara una potencia de 77 caballos, mientras que la de la F 850 GS alcanza los 95. En ambos casos cabe la posibilidad de limitar la potencia para poder ser conducidas con el carnet de tipo A2.

El nuevo propulsor incrementa la potencia y el par disponibles y, sin embargo, reduce el consumo de combustible. Además, debe destacarse también que, con un desplazamiento de los ejes del cigüeñal de 90 grados, así como un intervalo de ignición de 270 grados, se ha conseguido un sonido más parecido al de un motor V2, como tuvimos ocasión de comprobar en la presentación y toma de contacto con ambos modelos por tierras conquenses.

El depósito vuelve a la parte delantera.
El depósito vuelve a la parte delantera.

El cambio de marchas cuenta como equipamiento opcional con el asistente de cambio Pro, que permite subir y bajar de marchas sin usar el embrague. Su funcionamiento, algo tosco a bajas revoluciones, hace las delicias del usuario a la hora de engranar marchas 'con alegría'.

Cabe destacar también que el anterior chasis tubular ha dado paso ahora a uno monocasco de acero, volviendo la ubicación del depósito de gasolina a la parte delantera, en lugar de debajo del asiento.

Opciones adicionales

En estos modelos encontramos importantes elementos de seguridad que nos pueden servir de gran ayuda en situaciones de peligro: control de tracción, ABS y modo de conducción de lluvia. Este último está configurado para que la moto nos proporcione una respuesta más suave del acelerador pero sin disminuir la entrega de potencia.

Las posibilidades en cuanto a los modos de conducción han sido pensadas para dar satisfacción a todo tipo de potenciales usuarios, desde los más turísticos hasta los más 'endureros', mediante un abanico de posibilidades y combinaciones de elementos como el control dinámico de tracción, ajuste electrónico de suspensión, ABS Pro, etcétera. Así, junto a los modos 'Road' y 'Rain', se ofrecen como equipamiento opcional los modos 'Dynamic', potenciando las posibilidades deportivas en carretera, y 'Enduro', para disfrutar del uso fuera de ella. Por último, el modo 'Enduro Pro', disponible solo en la F 850 GS y cuya activación requiere un conector de codificación situado debajo del asiento, permite desactivar todas las ayudas electrónicas disponibles con vistas a obtener, mediante neumáticos de tacos, las mejores prestaciones 'off-road'.

Diferentes funciones multimedia.
Diferentes funciones multimedia.

Como ya viene siendo costumbre en la marca alemana en los últimos tiempos, la lista de elementos opcionales es enorme. A parte de los que ya han sido citados, cabe destacar también el control de presión de los neumáticos, el control de velocidad, el arranque confort -sin la necesidad de utilizar las llaves- y la reducción de altura.

Tecnología de nivel

Mención aparte merece la posibilidad de equipar la moto con el sistema de llamada de emergencia inteligente. Se trata de un sistema 'eCall' desarrollado para recibir asistencia en caso de accidente, en el menor tiempo posible. Esta función se activa automática o manualmente y envía los datos de la posición de la moto, permitiendo al usuario realizar una llamada de emergencia al centro de llamadas de BMW para poder coordinar la asistencia necesaria en cada caso, tanto si se trata del propio usuario, como de un tercero. La activación automática, mediante un sofisticado sistema de sensores, está prevista para el supuesto de caída o colisión graves, de manera que la llamada de emergencia se activaría automáticamente. Para todo ello, el sistema cuenta con botón SOS, con micrófono y altavoz integrados en la piña derecha del manillar de forma compacta y ergonómica.

Uno de los elementos que inmediatamente llama la atención es la pantalla TFT en color de 6,5 pulgadas, la cual, mediante la opción 'connected ride', permite, por ejemplo, escuchar música y realizar llamadas mientras se conduce o enviar indicaciones de navegación desde un teléfono a la pantalla.

Muy dinámicas

La lluvia deslució la prueba y nos impidió comprobar todas las bondades de ambos modelos, especialmente de la F 850 GS. Pero ello no fue un problema para comprobar que la F 750 GS se muestra más ágil que su hermana mayor, circunstancia en la que probablemente tengan que ver las suspensiones con mayor recorrido y la llanta de 21 pulgadas de esta última.

La curva de potencia es la misma en ambos modelos hasta las 6.000 revoluciones por minuto, lo cual se traduce en que, si realizamos un recorrido por ciudad, no encontraremos ninguna diferencia entre estos dos modelos de la marca alemana. En carretera, las diferencias de potencia y prestaciones se encuentran a partir de las citadas 6.000 r.p.m., régimen que, incluso yendo rápido, no será necesario alcanzar pues el motor tiene mucha potencia entre las 4.000 y 6.000 r.p.m. por lo que bastará con engranar una marcha de más, si de disfrutar enlazando curvas se trata. En resumen, desde luego, en carretera, se puede rodar muy rápido con la F 750 GS.

Dos buenas opciones

Si tenemos en cuenta como criterio a la hora de decantarse por un modelo o por otro el uso fuera de carretera que se le vaya a dar a la moto, cuantas más pistas y caminos vayamos a transitar, más lógica se antojará la compra de la F 850 GS. Es decir, si en las siglas GS tiendes a ver la G en negrita, el modelo a elegir será la F 850 GS, mientras que si es la S la que resalta, la F 750 GS debiera ser la elegida.

Si, además, el presupuesto para la compra es limitado, dada la diferencia de precio entre ambos modelos y el coste añadido del equipamiento opcional, no es nada descabellado plantearse la compra de la F 750 GS con más equipamiento, antes que decantarse por la F 850 GS simplemente por el aplastante y clásico argumento del 'caballo grande, ande o no ande'.

Pero ya se sabe que, cuando de la compra de una moto se trata, no sólo se tienen en cuenta criterios lógicos y racionales, y si no, que se lo pregunten a los miles de felices propietarios de la hermana mayor de todas las GS y a la que, siquiera para hacer comparaciones, nos hemos resistido a citar hasta este momento, la BMW GS 1200, cuyas cifras de venta, mes tras mes, son incontestables.

Estas dos nuevas BMW son una muestra de la apuesta de la marca alemana por las motos más versátiles en todo tipo de terrenos, con diferentes opciones de equipamiento y unos buenos motores y tecnologías.

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