Seat Tarraco: Ver, llegar y convencer

Seat Tarraco: Ver, llegar y convencer

Seat se adentra con el Tarraco en el terreno de los SUV de gran tamaño y el resultado es notable, con confort y espacio para todo

ALEX ADALID

Que los SUV se venden como rosquillas no es ninguna novedad, pero que lo hagan también marcas sin ninguna tradición en el sector 4x4 es lo que resulta más sorprendente, pero el hecho de que los SUV compartan mecánica con los modelos de turismo hace su diseño más fácil y el éxito, prácticamente asegurado.

Este es el caso de Seat, cuyo Ateca fue coche del año en España y se vende realmente bien en todos los países -más de ochenta- donde trabaja la marca; y es el caso también del pequeño Arona, que se ha convertido en algunos países en el modelo más vendido de Seat, por encima del Ibiza y del León, así que no es extraño que, tras estos dos 'bombazos', llegue el nuevo Tarraco.

El modelo repite la fórmula de éxito de sus hermanos pequeños en un sector de coches más grandes y caros y, por tanto, un público más exigente, por lo que Seat tiene que afinar bien su producto. A nosotros nos llega 'calentito', tanto que aún no ha iniciado su campaña de promoción, aunque el coche ya está en los concesionarios. La expectación es tal que algunos nos paran por la calle para saber qué modelo es este nuevo Seat.

Cada vez más atractivo

Y es que, aunque el diseño es la habitual en la marca, con trazos rectos y muchas aristas, el Tarraco estrena una parrilla frontal que le da mucha presencia, y la une a unos faros pequeños para el tamaño del coche, pero con una afilada mirada que captura a los que caminan junto al SUV español. En el interior, como muchos de su tamaño, el Tarraco puede tener hasta siete plazas, una opción de unos 700 euros muy bien pensada, ya que muchos no quieren esas plazas extra y sí un mayor volumen de carga.

Para esta prueba nos ponemos a los mandos de un cinco plazas, la versión TDI de 190 CV con tracción total, cambio automático y acabado Xcellence, es decir, el tope de la gama Tarraco. Con esta configuración cuesta 40.500 euros, pero la versión de 150 CV, de rendimiento muy parecido, cuesta 1.500 euros menos. Es un precio alto para un Seat, pero no para un coche de este tamaño y tecnología. Además, aunque pongamos mucho empeño, será difícil gastar mucho en opciones, porque casi todo es de serie y lo que viene en opción, tiene precios muy ajustados. Ponerlo todo cuesta cuatro mil euros, y eso incluye cuero, asientos calefactables, techo panorámico, etcétera.

Puesto de mando similar al Seat Ateca, pero con una pantalla central aún mayor.
Puesto de mando similar al Seat Ateca, pero con una pantalla central aún mayor.

Amplio y de calidad

Entramos para encontrar una ambiente interior muy similar al Ateca, con el que comparte volante y algunos mandos. Quizá esta es la única crítica, ya que al diseño le falta algo de chispa al ser muy similar, en formas y calidades, al del SUV más compacto, cuando por el precio más alto Seat podría algo más. Este 'plus' lo encontramos en la pantalla multimedia, alta y bien ubicada, más aún cuando se utiliza cada vez más gracias a la conexión con los móviles. El cuadro de relojes digital es de serie en toda la gama pero, pasada la impresión inicial, no le vemos muchas ventajas respecto al de agujas de toda la vida, sobre todo porque los mapas del móvil, que sí aparecen en la pantalla central, no lo hacen en el cuadro digital. El espacio es muy amplio, hay muchos huecos para dejar cosas y los asientos, confortables.

En las plazas traseras descubrimos un espacio gigantesco, y es que hay pocos coches que traten mejor a los ocupantes de estas plazas. Las puertas son muy largas, por lo que habrá que estar atentos a los garajes estrechos. Dentro, mesitas tipo avión, conexión USB y banquetas correderas reciben a los pasajeros, aunque se echan en falta las cortinillas laterales que, por ejemplo, sí tiene el Seat León familiar. el tercer pasajero central irá más cómodo que en cualquier otro coche de este tipo. El Tarraco tiene tres anclajes Isofix para sillitas, uno en el asiento delantero derecho y dos detrás.

Esta versión de cinco plazas tiene un enorme volumen de maletero, muy práctico.
Esta versión de cinco plazas tiene un enorme volumen de maletero, muy práctico.

El maletero es un portento de espacio, y aunque está claro que el coche, con 4,73 metros de largo, es más grande que casi toda su competencia, el hecho de que tenga 760 litros de capacidad no deja de sorprendernos. La apertura es por portón motorizado con 'pedal virtual', es decir, si pasamos el pie por debajo el paragolpes con la llave cerca del coche se abre de forma automática. La bandeja enrollable se puede alojar bajo el piso y este tiene dos alturas y, en opción, rueda de repuesto pequeña.

Muy fácil de conducir

Hora de ponernos en marcha aunque, con tan larga descripción inicial, apenas nos queda espacio. Sí podemos señalar que en autovía es un coche fácil de conducir a pesar de su tamaño, rápido y hasta ágil, una apuesta difícil ya que el peso llega a los 1.800 kilogramos, pero para los más exigentes Seat ofrece de serie varios tipos de modos de conducción e incluso suspensión de dureza regulable, esta vez en opción por 850 euros.

La dirección es ligera y todos los mandos se manejan con sencillez, de modo que alcanzar un buen ritmo y mantenerlo es pan comido. Las siete marchas son suficientes para extraer un buen rendimiento al coche, pero si vamos ligeros se echa de menos alguna más, como ya tiene la competencia, para reducir el consumo, ya que rondar los nueve litros es fácil si no tenemos cuidado del acelerador. En cambio, si somos cuidadosos, los siete litros son fáciles de conseguir, aunque lejos de los 5,6 homologados.

Imagen atractiva, con llantas de 19 pulgadas y protecciones inferiores en aluminio.
Imagen atractiva, con llantas de 19 pulgadas y protecciones inferiores en aluminio.