Listos para las vacaciones

Las marcas ofrecen cada vez más opciones de comodidad./
Las marcas ofrecen cada vez más opciones de comodidad.

El verano es una época de fiestas y de una gran cantidad de desplazamientos por carretera, y debemos prepararnos para ellos

NACHO MARTÍN-LOECHES

A la playa , a destinos rurales o a grandes zonas urbanas. Da igual a dónde vayamos con nuestro vehículo, antes de nuestro trayecto, debemos realizar unas revisiones que nos aseguren un trayecto cómodo y seguro, no solo por nosotros y nuestros acompañantes, sino también por todos aquellos que comparten con nosotros las carreteras.

Los vehículos de nueva generación cuentan con elementos de seguridad que nos hacen mucho más fácil nuestros trayectos. Las marcas se están esforzando al máximo para que los usuarios tengamos la mayor seguridad posible al volante y prueba de ello son los ya habituales controles de velocidad con radar, los controles de cambio de carril y su corrector de trazada, las cámaras y sensores que integran el vehículo, elementos como el head-up display para que no quitemos la mirada de la carretera... Hay una gran cantidad de vehículos en el parque automovilístico que no tienen todos estos componentes pero, muchos aspectos de nuestra seguridad en los viajes dependen de nosotros mismos.

Puesta a punto necesaria

En España se esperan más de 80 millones de desplazamientos en coche durante la época estival. Hasta el mínimo detalle de nuestro vehículo puede ayudar a salvar vidas durante un viaje

Antes de realizar un viaje de larga distancia es conveniente pasar por el taller y hacerle una revisión al coche. Debemos poner a punto el estado mecánico desde piezas tan fundamentales como el motor, la batería o los frenos hasta pequeños detalles como el funcionamiento de los limpiaparabrisas. También son importantes los faros y los pilotos para ver correctamente y ser vistos. Pero una de las partes más fundamentales a revisar son los neumáticos. Para ello tendremos que comprobar que las presiones son correctas, al nivel que indica el fabricante, así como el desgaste del dibujo y de las ranuras, que deben de tener, como mínimo por ley, una profundidad de 1,6 milímetros, aunque muchos especialistas recomiendan no bajar de dos milímetros.

Las marcas ofrecen cada vez más opciones de comodidad.
Las marcas ofrecen cada vez más opciones de comodidad.

Además de estos elementos, también debemos cercionarnos del correcto funcionamiento y estado de todos los elementos destinados a emergencias, como la rueda de repuesto o el chaleco.

En el trayecto

Una vez hechas las comprobaciones necesarias, nos ponemos en marcha. Para ello hay que tener en clara antes de salir la planificación de nuestra ruta, tanto las zonas por las que llegar al destino como las paradas que debemos hacer, una como mínimo cada dos horas de viaje.

Las prisas no son buenas compañeras, si conducimos de una forma más relajada, disfrutaremos más de los paisajes y reduciremos la fatiga y el estrés. Respetar los límites de velocidad y las indicaciones de las señales de tráfico contribuyen a todo esto, pero no solo hay que fijarse en las indicaciones, sino también en las otras personas que ocupan la carretera, especialmente de los más vulnerables, los ciclistas. En esta época del año, es habitual encontrarnos mientras conducimos a ciclistas por las carreteras, y es que mientras que la mortalidad en los coches ha ido disminuyendo con el paso de los años, los fallecimientos de ciclistas en las carreteras ha aumentado en un 36,7 por ciento en los últimos cinco años.

Con los más pequeños

Los viajes en coche suelen tener en estas fechas un tinte más familiar que en otras épocas, y debemos tener en cuenta diversos aspectos si viajamos con niños. En largas distancias, puede hacerse muy pesado, por lo que los más pequeños deben comenzar los trayectos con una actitud positiva y de diversión el viaje.

Con niños a bordo, debemos tener en cuenta que antes de partir, debemos planificar paradas de más, por si se da un caso de necesidad del pequeño, algo muy frecuente. Además, es conveniente llevar alimentos y bebida, todo ello con una frecuente atención del copiloto para que el conductor tenga las menores distracciones posibles.

Lo importante es llegar. Pero los tramos finales, en los que el conductor tiende a relajarse tras un largo trayecto, suelen producirse una gran cantidad de accidentes, por lo que no debemos bajar la guardia hasta que nos bajemos de nuestro vehículo.

Al llegar no podemos olvidarnos de las exposiciones que sufren los coches. Si no tenemos la oportunidad de estacionar en un garaje o una zona cubierta y protegida, hay que intentar buscar las zonas de más horas de sombra posibles para proteger nuestro tapizado junto a otras partes del vehículo que se desgastan por el calor acumulado. Es muy recomendable poner parasoles, tanto en la parte delantera como en la trasera, ya que reducen considerablemente la temperatura interior. También es importante intentar los menores objetos de valor posibles dentro de nuestro coche. Con este breve resumen y con una buena puesta a punto, estamos listos para afrontar unas buenas vacaciones que nos permitan divertirnos y desconectar.

Cuando todo esto acabe, a la vuelta, debemos volver a tener en cuenta todas las consideraciones que practicamos en la ida. Entre todos, debemos hacer de las carreteras un lugar más seguro y agradable.

Las vacaciones están a la vuelta de la esquina y se esperan millones de desplazamientos en coche. Por ello es obligado preparar una correcta puesta a punto del vehículo, adaptada a cada tipo de viaje, con la intención de primar nuestra seguridad y la de los demás ante cualquier circunstancia.

 

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