El líder muestra su carisma

Los retoques en el diseño le han sentado de maravilla al líder en ventas, con un tecnológico frontal./
Los retoques en el diseño le han sentado de maravilla al líder en ventas, con un tecnológico frontal.

La renovación del Qashqai deja un crossover más atractivo, dinámico y, con motor gasolina, convincente

REDACCIÓN MOTOR

El Nissan Qashqai sigue liderando el mercado de los crossover en España, y en 2017 se vendieron más de 20.000 unidades pero, con el cambio de tendencia respecto a los diesel, los motores de gasolina han ganado en importancia, y más de 9.000 unidades salieron de los concesionarios con este tipo de mecánica.

Por este motivo, para esta prueba con el Qashqai nos hemos decantado por las versiones gasolina, dos en el caso del crossover japonés, que cuenta en la gama con un motor 1.2 turbo de 116 CV y con un 1.6 litros, también turbo, con 163 CV de potencia. Sólo uno de ellos puede llevar caja de cambios automática, así que hemos elegido primero esa opción, y nuestro Qashqai cuenta con el motor 1.2 turbo y el cambio automático X-Tronic. Con el acabado Visia, cuesta, ofertas aparte, 23.700 euros. También está disponible con las terminaciones Acenta y, en nuestra prueba, el completo N-Conecta, que cuesta 27.500 con un gran equipamiento de serie: tapicería de cuero, techo panorámicos, asientos calefactables o grandes llantas.

Las ventas de los motores gasolina siguen creciendo, y el Qashqai tiene dos buenas alternativas

Muy cómodo en la urbe

Nuestro primer recorrido es, como es habitual, por la ciudad de Madrid y por la autovía de camino a Valencia. Callejeando resulta muy cómodo. El cambio automático es del tipo 'japonés', es decir, con marchas variables en lugar de tener varias entre las que va cambiando por medio de un convertidor de par. Este tipo de caja es más cómoda si circulamos de forma suave, pero no lo es tanto si aceleramos a fondo, ya que el motor sube de revoluciones antes de traspasar su potencia al suelo, aunque bastan un par de calles para adaptarnos a su uso.

Antes nos sorprende el diseño exterior ya que, con muy pocos retoques, el Qashqai se ve muy novedoso, y sin hacer que el modelo anterior parezca anticuado. El nuevo frontal, con una parrilla en forma de 'uve' que se introduce en el paragolpes, es todo un acierto, y en el lateral y trasera son las llantas o los pilotos delatan que estamos ante la nueva edición.

Los cambios convierten al Nissan en un coche de mayor calidad, más cómodo y muy competitivo

Por dentro ocurre lo mismo, y si bien no hay grandes cambios, estos son muy oportunos. El volante es muy atractivo y agradable al uso, como los son los asientos de cuero, con un relieve de aspecto realmente lujoso. El espacio es amplio, y en el maletero caben maletas y bártulos, con una capacidad de 430 litros no muy amplia, pero sí muy modulable.

Ya en carretera optamos por una conducción confortable. Los 116 CV no cunden tanto como los 110 CV del motor 1.5 diesel, que tiene más par motor y, por tanto, más capacidad de aceleración intermedia. Lo que sí destaca es el silencio y, con él, un alto confort de marcha.

Tras llegar a Valencia comienza nuestra planificación de excursiones, por algo el Qashqai es un crossover dispuesto a recorrer lugares recónditos en la ciudad y fuera de ella, tanto en versiones diesel como con este dinámico motor 1.2 turbo.

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