Hyundai Santa Fe: Inteligencia en todos los campos

El porte del último SUV de Hyundai está fuera de dudas, es todo elegancia./
El porte del último SUV de Hyundai está fuera de dudas, es todo elegancia.

El Santa Fe se convierte en un excelente aliado para el día a día de los usuarios que necesitan espacio, calidad y confort

REDACCIÓN MOTOR

Una semana más el modelo de Hyundai está listo para sorprendernos, y lo hace con una pequeña ruta campera en la que nos colamos con el nuevo Santa Fe. Para muchos este no es un coche de caminos, pero lo hemos visto desenvolverse en las dunas de Marruecos y sabemos que, aunque su apariencia es cada vez más señorial, bajo su piel se esconde un aventurero.

Para ello nuestra versión cuenta con la tracción total, cambio automático de ocho marchas, un potente motor diesel de 200 CV y un buen par motor capaz de sacarnos de más de un apuro, gracias a una cilindrada de 2.2 litros. Además tiene bloqueo de diferencial central, es decir, aun patinando, las ruedas van a seguir intentando superar los obstáculos que se presenten. Otros detalles no son tan SUV como nos gustarían, como la altura al suelo, más reducida de lo esperado y que está pensada para beneficiar la aerodinámica. Las protecciones de los bajos son correctas, y el coche es robusto, así que podemos circular por caminos sin esperar problemas.

Así lo hacemos, y circulamos entre la naturaleza con prudencia y a baja velocidad para no armar un desaguisado entre los animales que pueblan la zona, especialmente las aves y ardillas. El Santa Fe se mueve con discreto silencio, y aunque no sea un coche eléctrico o híbrido, tampoco es un SUV ruidoso.

En caminos y pistas hay que andar con cuidado, pero se defiende muy bien en todos los terrenos. Esta versión tope de gama cuesta 51.600 euros, pero la gama está a la venta desde 33.000 euros

Sencillez y confort

Nos gusta conducir por estas zonas, donde las cámaras periféricas, sensores y otros detalles nos permiten movernos con facilidad entre piedras, ramas y árboles sin temor a rozar la carrocería. Aparcamos y nos dedicamos a contemplar el Santa Fe.

Es un coche de buen tamaño, con casi cinco metros, tiene una gran amplitud, y sus únicos detractores son los parkings del centro de la ciudad, especialmente los antiguos, donde coches tan grandes no caben con facilidad.

Volvemos a la carretera para disfrutar del silencio y confort de un coche como este. Nos gustan los mapas del equipo multimedia que, reflejados en el 'head up display', es decir, en el parabrisas delantero, nos permiten saber hacia dónde ir con gran anticipación y sin apartar la vista de la carretera, mejor que en muchos teléfonos móviles, que no es poco. Entre el equipamiento hay todo tipo de detalles de gama alta y algunos muy prácticos, como los botones en el respaldo del pasajero que están pegados al del conductor, de modo que podemos subir o mover el asiento sin necesidad de tener que buscar los mandos del mismo junto a la puertas del pasajero.

Un buen precio

Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, que esta versión tope de gama cuesta algo más de 50.000 euros es sin duda una gran oferta en un modelo que supera a los siete plazas convencionales y desafía al sector premium con cualidades de alto de gama, pero tarifas competitivas. Las versiones más convencionales, desde 33.000 euros, también llaman nuestra atención.