Las carreras del futuro

Pascal Wehrlain correrá con el equipo Nissan e.dams./Paco Díaz
Pascal Wehrlain correrá con el equipo Nissan e.dams. / Paco Díaz

La quinta temporada de la Fórmula E se estrenó en Cheste con los entrenamientos oficiales de pretemporada

NACHO MARTÍN-LOECHES Cheste

Vivir en Valencia es un gran privilegio. La mayoría pensarán que lo decimos por el buen clima, la buena gastronomía, las increíbles playas... pero, para nosotros, a parte de esto, hay algo más: el Circuit Ricardo Tormo. Gracias a la ubicación de esta pista, hemos podido analizar de primera mano todo tipo de competiciones de motor: las del pasado, las del presente y, con los test oficiales de la Fórmula E, hemos podido conocer cómo serán las carreras del futuro. Con tan solo cinco años de vida, este certamen no deja de sorprendernos.

Llegamos a la sala de prensa el primer día, y la imagen no era la habitual de unos test. Entramos y nos encontramos ante una gran afluencia de medios de comunicación, venidos de un gran número de países diferentes, unidos a importantes representantes de cada marca participante que coordinaron a la perfección el evento. Esta es la segunda ocasión que se celebran los test oficiales de la Fórmula E en Valencia, y los cambios han sido muy grandes.

Para la próxima temporada se han renovado los coches y la duración de las carreras

Muchos cambios

La Fórmula E llega a su nueva temporada repleta de novedades. Con una carrocería mucho más agresiva se estrenaron en Cheste los monoplazas de segunda generación. Este cambio de generación ha comportado un sustitución de baterías que permitirán a los coches completar las carreras sin necesidad de hacer paradas en boxes. En temporadas anteriores, estábamos habituados a ver a mitad de carrera los cambios de monoplazas, pero eso ya será historia con el nuevo formato de carreras que durarán 45 minutos más una vuelta. Las baterías nuevas de McLaren de 54 kilovatios han sustituido a las de Williams, que contaban con 28 kilovatios. A pesar de este incremento, los monoplazas solo han aumentado su peso en doce kilos. La potencia también se ha visto incrementada a 340 caballos -aunque en las carreras se utilizarán 270 CV- y la aceleración que presentan es de vértigo: de cero a cien kilómetros por hora en 2,8 segundos. El cambio de marchas es automático y cada marca participante fabrica su propio motor.

El halo también se ha implantado en la Fórmula E
El halo también se ha implantado en la Fórmula E / Paco Díaz

Caras conocidas

Respecto al número de pilotos y equipos, las cifras también han ido a más. Un total de once equipos competirán con 22 pilotos en parrilla, y los protagonistas en pista es otro de los grandes atractivos. En la pista del Circuit Ricardo Tormo pudimos ver rodar a grandes nombres como el de Felipe Massa, que este año debuta con Venturi. Pero la lista de expilotos de Fórmula 1 es larga: Jean-Éric Vergne -actual campeón de la Fórmula E-, Sébastien Buemi, Pascal Wehrlain -campeón del DTM en 2015-, Nelson Piquet Júnior y el actual compañero de Fernando Alonso en McLaren, Stoffel Vandoorne. Además, también estarán el tres veces campeón de las 24 Horas de Le Mans, Andre Lotterer, el reciente campeón del DTM, Gary Paffet, y el argentino 'Pechito' López.

Neumáticos de nivel

En competición, una de las claves es el funcionamiento de los neumáticos y, en esta nueva era de la Fórmula E, Michelin ha hecho grandes avances. Esta marca de neumáticos que es socio-fundadora del certamen y opción única para todos los equipos, tiene contrato en vigor hasta la temporada 2020-2021 y ha creado para la próxima campaña un nuevo compuesto. A diferencia de otras competiciones en las que se montan gomas de diferentes durezas y especiales para seco o lluvia, la Fórmula E cuenta con un único modelo de neumático para todo tipo de condiciones. Sin paradas en boxes e independientemente de las condiciones climatológicas que presente una sesión, los equipos solo tienen como única elección posible el Michelin Pilot Sport EV.

Esta es otra de las razones por la que se espera un mayor espectáculo en los 'ePrix', tal y como se denomina en Fórmula E lo que nosotros conocemos habitualmente como un 'Gran Premio'.

¿Gana el más rápido?

La Fórmula E es un nuevo concepto de competición. No solo nos impacta el silencioso sonido de los monoplazas, sino también la gestión de las carreras que deben realizar los pilotos. La victoria se la lleva el piloto que combina su velocidad con una utilización inteligente de las baterías y realiza en los momentos precisos las recuperaciones electrónicas.

En carrera, con un mapa de potencia de 200 kilovatios, todos los pilotos se encontrarán en los circuitos con una 'zona de activación' en la que dispondrán de 25 kilovatios extra. Pero las ayudas no se quedan ahí, y es que los aficionados también juegan un papel importante con el 'FanBoost'. Este concepto permite que los pilotos más votados a través de las redes sociales por el público tengan temporalmente los 250 kilovatios de potencia máxima que pueden alcanzar estos monoplazas eléctricos.

La temporada 2018-2019 tendrá sus trece carreras en circuitos urbanos. Los ePrix cortan las calles de grandes ciudades como Nueva York, Berlín, Roma, París o Hong Kong para realizar circuitos en los que en tan solo un día los aficionados pueden ver los entrenamientos clasificatorios y la carrera. Esta próxima campaña comenzará el 15 de diciembre en Arabia Saudí, y terminará por todo lo alto recorriendo las calles de Nueva York el 14 de julio.

La fórmula del éxito

La Fórmula E estrena su temporada número cinco ante una gran expectación, pero ¿cómo podemos explicar este gran auge en tan poco tiempo?

La principal razón es la necesidad de las marcas en invertir en tecnologías de coches eléctricos que puedan exportar a su gama de vehículos. En la competición los ingenieros ven un gran escaparate, y el mercado cada vez gira más en torno a la electrificación del parque móvil.

Otra de las grandes razones es que, para que las marcas den a conocer su potencial tecnológico y novedades ante el mundo, necesitan invertir un presupuesto muchísimo menor al que se tiene que pagar en otros campeonatos de referencia como la Fórmula 1. Para que lo entendamos mejor, un equipo campeón de F1 tiene un presupuesto entre los 300 y 400 millones de euros, mientras que el equipo Techeeta, campeón en 2017-2018 con Jean-Eric Vergne, invirtió cantidades menores a los 20 millones de euros. Los patrocinadores también se están dando cuenta de la gran ventana de futuro que es la Fórmula E, prueba de ello es que en la misma semana de los entrenamientos en Cheste se anunciaron dos grandes marcas que se unen a la competición para la nueva temporada, nada más y nada menos que Heineken y Bosch. Aun así, la asignatura pendiente es la difusión en los medios y, sobre todo, que la organización encuentre una televisión en España que apueste por la Fórmula E, aunque, con el ritmo que se está viendo, no parece que vaya a tardar mucho en llegar. Ahora, en nuestro país, las carreras se podrán seguir a través de Eurosport. La Fórmula E llega para quedarse. Es solo el principio de una nueva era.

El último día de test los pilotos rodaron bajo la lluvia.
El último día de test los pilotos rodaron bajo la lluvia. / Paco Díaz

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