Un día como 'ferrarista'

Los clientes probaron toda la gama de modelos, con cabrios, V12, cuatro plazas.../
Los clientes probaron toda la gama de modelos, con cabrios, V12, cuatro plazas...

La marca italiana llenó el Ricardo Tormo en un fin de semana con carreras, deportivos y novedades que vivimos en directo

A. ADALID Circuit Ricardo Tormo

Marcas de automóviles hay muchas, pero si hay dos que despiertan auténtica pasión estas son Porsche y Ferrari. Sus seguidores se cuentan por millones en todo el planeta, aunque sus propietarios no son tantos, especialmente en el caso de la italiana, volcada en automóviles deportivos y que vende unas siete mil unidades al año, frente a las más de doscientas mil que suma su 'alter ego' alemán.

La exclusividad de Ferrari es, por tanto, indiscutible, y su historia está permanentemente ligada a la competición, tanto a la Fórmula 1 como a las carreras de resistencia. Desde 1998 la marca organiza la 'Ferrari Challenge', en las que los clientes compran los coches listos para competir -con equipo de seguridad, más potencia, aerodinámica especifica, etcétera- y se apuntan a las carreras que organiza la propia marca. No es una idea nueva, y de hecho en España fueron muy populares las fórmulas Renaut, Seat o Citroën hasta hace pocos años. Este certamen es parecido, aunque con un mayor nivel económico en sus pilotos, claro.

Hay tres campeonatos, el americano, el asiático y el europeo, que se reúnen en las finales mundiales, que este año se celebran en Mugello, pero que hace diez años, con ocasión del fichaje de Fernando Alonso por Ferrari, se celebraron en Valencia. Era una época en la que se hablaba de la F1 en el puerto y de un parque de atracciones de Ferrari junto a la pista de Cheste. La F1 disputó cinco ediciones en Valencia, con el perfecto broche final de la victoria de Alonso y Ferrari en 2012, pero el parque de atracciones recaló en PortAventura y junto al circuito construye ahora su centro de distribución... todo en la vida no puede ser.

Más de sesenta pilotos

El fin de semana de la Challenge se celebran cuatro carreras con más de sesenta inscritos en total, con profesionales y amateur divididos y dos categorías diferentes, Copa Shell o Trofeo Pirelli. El ingeniero Ugo Maceratini nos explicó los detalles del Ferrari 488 GTB como si fuéramos a conducirlo, su entusiasmo nos llevó a preguntar cuál era el piloto de mayor edad «más de sesenta, y para nada es el último de la parrilla». No perdemos la esperanza.

Además de las carreras, los clientes de cada uno de los países que se visitan son invitados al circuito, con un programa que incluye la entrada, parking interior exclusivo, hoteles de lujo comida en el restaurante de Ferrari -el mejor de los circuitos por su comida italiana-, prueba de los nuevo coches de la marca y, en el caso de Valencia, una elegante cena en el museo de las Artes y las Ciencias. Este tipo de programas se han ampliado con la posibilidad de realizar rutas por carreteras de renombre o competir en pruebas para clásicos bajo el paraguas de la marca, que se encarga de todo: hoteles, inscripciones, organización... el conductor sólo tiene que pagar el programa y subirse en su coche. Los concesionarios coordinan a los invitados, y los precios son a la carta.

Lo que no debe ser barato es comprarse un Fórmula 1 de la marca y que lo traigan al circuito para rodar. Se llama programa 'F1 Clienti', y en Cheste había nada menos que ocho, aunque no pudimos verlos, ya que las pruebas, con el expiloto de F1 Marc Gené como instructor, se llevan a cabo entre semana.

Nuestra jornada terminó con una vuelta al circuito al lado de Andre Bertolini, exF1 y piloto de pruebas de la marca, un giro mágico en el que el Ferrar berlinetta se pone de lado con gran facilidad a las órdenes de este maestro. Al bajarnos tenemos ganas de encargar el nuevo F8 Tributo, tal y como hizo el valenciano al que le tocaron 80 kilos en el Euromillones.