Para familias muy urbanas

El nuevo Clase B es una
evolución en diseño del anterior,
pero con un estilo muy 'Clase A',
que le hace ganar en atractivo.
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El nuevo Clase B es una evolución en diseño del anterior, pero con un estilo muy 'Clase A', que le hace ganar en atractivo.

El Mercedes Clase B SPORTS TOURER 200D cambia por completo con una imagen más atractiva, mucho espacio y una gran dotación tecnológica

ALEX ADALID

La fiebre SUV y crossover lo está invadiendo todo, pero hay marcas que no renuncian a sectores que consideran importantes, y este es el caso de Mercedes con la nueva generación del Clase B. A pesar de que el crossover GLA y el futuro SUV GLB pueden ocupar la parcela de un Mercedes compacto y familiar, la marca sigue pensando que el Clase B es un buen negocio, pero hay que adaptarlo a los tiempos.

Mercedes lo ha hecho de forma brillante, con una completa renovación que llega a todos los campos, pero que se nota especialmente en el interior. Pero antes vale la pena darle un vistazo al diseño, porque resulta más atractivo. Es la tercera generación del Clase B, y la marca le tiene 'tomada la matrícula' al sector, que ahora demanda coches más dinámicos. El Clase B es más largo, bajo y ancho, y tiene un aspecto más moderno. Además, la marca suele vender estos coches con un pack deportivo con llantas, paragolpes y detalles de corte 'sport', de modo que resulta un automóvil en el que nos gusta ser vistos.

Tecnología sorprendente

El Clase B es perfecto para combinar ciudad y largos viajes, con un amplio espacio y un reducido coste de uso

El interior de toda la generación de compactos de la marca -nuevos Clase A, CLA, este Clase B y los que vendrán- ha dado un salto en calidad y aspecto relevante, ya que ahora estamos hablando de uno de los mejores de su segmento. El salpicadero cuenta con una doble pantalla de altísima calidad y perfecta visión. La central es de tipo táctil, aunque también la podemos controlar por un mando tipo panel en el túnel entre los asientos y, como novedad, por el control de voz Mercedes Benz 'User Experience' o MBUX. Basta con decir 'Hey Mercedes, quiero ir a la calle...' para que el coche nos indique el recorrido, órdenes que sirven también para la radio, la climatización, el teléfono y otras funciones más, y que funciona a la perfección. Es un gusto decir 'Hey Mercedes, tengo calor' y que bajen los grados del climatizador.

El resto del interior es de los más bonitos del mercado, hay una iluminación con leds que puede cambiar de color, y la calidad de volante, con mandos tipo táctil, y del resto de los elementos, es realmente alta.

Pero en un monovolumen buscamos espacio, y el Clase B nos recibe con un buen tamaño en las plazas delanteras -la palanca de cambios va junto al volante y el espacio central es muy grande- y una amplitud trasera apta para tres pasajeros, aunque para viajar con gran confort es mejor que vayan solo dos, tengan la edad que tengan. El maletero es de 455 litros, una cifra buena, aunque no espectacular.

En cuanto al motor, este 200 diesel, que será uno de los más vendidos de la gama, estrena en el Clase B el nuevo motor dos litros diésel que tiene toda la gama de berlinas, del Clase C al Clase S. Puede rendir 150 ó 190 CV, aunque en la gama también hay un 1.5 diésel de 116 CV y tres motores de gasolina. El diésel de 150 CV o el gasolina de 136 CV nos parecen los más equilibrados, aunque en el B preferimos el diésel porque es más ahorrador. Va unido a un cambio automático de ocho marchas y consume muy poco, sólo 4,4 litros cada 100 kilómetros en el nuevo recorrido de homologación. Acelera hasta los cien por hora en 8,3 segundos, bastante veloz.

Gran confort a bordo

En uso real es un motor suave, silencioso y que acelera muy bien. El consumo, si vamos rápidos, se acercará a los seis litros, y a ritmo normal rondará los cinco si combinamos ciudad y carreteras interurbanas. En autovía es más bajo porque es un coche con buena aerodinámica.

En cuanto a conducción, es tan suave como antes, pero se encuentra mejor 'sujeto' a la carretera. Bien sea porque es más ancho y más bajo o porque hay más recorrido de suspensión, el aplomo es mejor, y ahora estamos ante un coche con tacto 'de turismo' no de monovolumen, y eso se agradece porque requiere pocos cambios en nuestra forma de conducir.

Totalmente protegidos

Sorprenden las ayudas de conducción, porque Mercedes añade algunas más respecto a la competencia, en especial la que frena las ruedas de un lado del coche si detecta que nos salimos del carril, y cuyo funcionamiento, la primera vez que sucede, nos da un pequeño 'sustito' hasta saber qué ha ocurrido. Realmente nada importante, un simple toque de frenos que, si nos hubiéramos dormido, nos despertaría para evitar un accidente y, si no lo estamos, nos sirve para recordar que es mejor no pisar las líneas de los extremos de la carretera. Es bueno saber que el coche está velando por la seguridad en todo momento. Por supuesto tiene radar de autofrenado, sistema de mantenimiento de carril y aviso de distancia de seguridad.

En cuanto a precios. La tarifa inicial de esta versión es de unos 35.000 euros, que incluyen varios packs de equipamiento entre los que el AMG line nos gusta mucho y el Night line nos parece muy atractivo. Como es habitual en la marca, la financiación por cuotas resulta más interesante que la compra al contado, y en caso del Clase B se ofrece el 200d por 280 euros al mes, con una entrada de unos 10.000 euros -puede ser la entrega de nuestro coche actual- y una permanencia de cuatro años, momento en el que decidir si pagamos lo que nos queda por abonar del coche o compramos otro modelo, una oferta de pago cada vez más elegida por los clientes Mercedes.

Mercedes sigue apostando por el monovolumen compacto, en esta ocasión con un diseño más 'turismo' y, como siempre, con toda la tecnología de sus grandes berlinas para convertirse en una de las mejores opciones frente a un SUV para movernos en familia. El precio es competitivo, y consumo y mantenimiento, más reducidos que en un SUV.