Skoda Karoq: Un día de excursión campera

Si encontramos pasos más difíciles hay que mantener la precaución, pero el Karoq responde./
Si encontramos pasos más difíciles hay que mantener la precaución, pero el Karoq responde.

El Skoda Karoq es más rutero que todo terreno, pero su mecánica nos permite disfrutar parajes a los que otros no lleganS

REDACCIÓN MOTOR

Son muchas las razones para comprar un SUV. Espacio, diseño, tendencia, mecánica, el confort de circular un poco más altos y, aunque a veces no lo parezca, también las ganas de aventura.

El Karoq 'Scout' es claramente aventurero, al menos en su espíritu, con un diseño, tapizados y protecciones que hacen que afrontar zonas de 'aventura' se más sencillo pero, aunque el coche tiene tracción total, hay que conocer los matices antes de lanzarnos 'al barro'.

Las grandes llantas son muy bonitas pero, como es habitual, equipan neumáticos de asfalto, de modo que fuera de la carretera se defiende un poco peor que unas de tipo mixto. No hay problemas de tracción, pero sí debemos estar atentos a los huecos y piedras, ya que el neumático tiene menos perfil para absorberlo. En situaciones de barro, el mismo ocupa con facilidad el dibujo de la rueda, así que hay que tenerlo en cuenta. También hay que tomar las precauciones debidas a efectos de carrocería. Las protecciones laterales de plástico son tan planas que apenas sobresalen de la carrocería y, por tanto, su protección no es tan notoria como en otros modelos. Igualmente, la delantera y trasera tiene buenos ángulos, pero debemos andar con precaución para no rozar en los obstáculos.

Este SUV checo es como una buena navaja suiza, es muy útil y destaca por su buen rendimiento. El modelo 'top de gama' cuesta 33.000 euros, pero hay versiones disponibles desde 19.300 euros

Campero, pero no trail

Si vamos a realizar rutas 4x4 de forma habitual o circular mucho por pistas, la versión automática puede ser más adecuada. En cualquier caso, no vamos a cambiar nuestra compra para los viajes que podamos realizar fuera de carretera, así que el Karoq manual se desenvuelve bien, consume menos y es más económico que el de cambio DSG.

Vistas estas explicaciones, que pueden parecer muchas pero se basan en el sentido común, el Karoq cumple de maravilla para llevar a toda la familia a cualquier lugar. Se agradecen detalles típicos de Skoda, como la moqueta del maletero de doble cara, con un acabado plástico con bordes que mantiene a raya la suciedad de todo lo que podamos echar en el mismo. Nuestra unidad también tiene un práctico gancho de remolque, que se extrae de forma eléctrica y que no perjudica la estética. Al pedirlo de fábrica, además de estar mejor integrado, nos ahorramos el paso por la ITV. Otro detalle es la cámara de visión trasera, muy útil si damos marcha atrás en el campo. Entre los modos de conducción hay uno para fuera del asfalto y otro para nieve, también apropiados si circulamos en estas circunstancias. Lo mejor es que, el camino de ida y vuelta a cada una de las excursiones, por lejana que sea, lo hacemos a todo confort y con un consumo razonable. Los TDI ya no son tan frugales como antaño, ya que las medidas anti-contaminación suben su consumo, pero a velocidades medias es un coche que se mantiene entre 7 y 8 litros, con un buen rendimiento.

Precios para todo tipo

El equipamiento de esta versión es 'tope de gama', y cuenta con asientos calefactables incluso con la tapicería de tela, aparcamiento con movimiento autónomo del volante, techo de cristal panorámico... un modelo así sale por algo más de 33.000 euros, pero Skoda ofrece versiones más económicas, a las que se ha incorporado el motor 2.0 TDI de 150 CV con tracción delantera y cambio manual por algo más de 25.000 euros, además de una amplia oferta gasolina y diesel y los acabados Scout, Sportline o el más económico Like.

La elegancia nunca se pierde, ni siquiera en medio de la montaña.
La elegancia nunca se pierde, ni siquiera en medio de la montaña.