Un excelente compañero

El RAV4 mantiene el espíritu aventurero que dio origen a este SUV./
El RAV4 mantiene el espíritu aventurero que dio origen a este SUV.

El nuevo diseño, amplio espacio y la eficaz mecánica híbrida del RAV4 lo convierten en un gran coche familiar con el que viajar y disfrutar

CARLOS RODRIGO

El mercado manda y las marcas responden, pero es cierto que quien antes empieza a ofrecer un producto adaptado a las necesidades del público, tiene ventaja a la competencia. Con esto no queremos sino ensalzar las virtudes del nuevo Toyota RAV4 220 híbrido, que cumple tres pilares básicos en el mercado actual: es un SUV, tiene mecánica híbrida y un equipamiento que desde su versión base, es completo.

Totalmente nuevo

El RAV4 cambia completamente respecto a su antecesor, y no solo en el exterior, también en su mecánica. Lo más relevante es que el anterior RAV no nació con mecánica híbrida, sino que se acopló posteriormente y, en este caso, el nuevo RAV está diseñado para ser híbrido desde su concepción. Por ello el motor de gasolina tiene 2.5 litros y más potencia, de modo que se mueve mejor, le exigimos menos, reduce su consumo y, como es más potente, corre más. Gracias a la pantalla digital podemos ver que, a poco que levantemos el pie del acelerador, incluso en autopista, el motor de gasolina se apaga para dejar de consumir, dejando todos los sistemas en manos del motor eléctrico.

El precio es acertado, por 33.000 euros la versión 'base' ya está bien equipada y resulta convincente

Es en ciudad, desplazamientos a poca velocidad, maniobras y fases de llaneo donde veremos que la parte eléctrica consigue una autonomía superior a la de antes. Todo ello con un consumo real de seis litros incluyendo mucha autopista, el entorno menos favorable para un híbrido. A estas cualidades hay que añadir la que para resulta una de las más ventajosas: desplazarse en silencio, con todo el confort que ello supone.

Para aprovechar al máximo las capacidades del RAV4 preparamos una excursión hasta la Sierra de Irta, un parque natural repleto de pequeñas calas que se sitúa entre las localidades castellonenses de Alcossebre y Penyíscola, y que todavía resulta poco conocido, ya que se accede a través de pistas de arena polvorienta. En autovía este Toyota se comporta como un gran rutero con baja sonoridad mecánica y algo mayor en los neumáticos, confort de suspensiones muy alto y consumo muy contenido. Estamos ante un SUV de gran amplitud, que no ha hecho concesiones al espacio por culpa del diseño, y por tanto tiene un interior grande, con mucha superficie acristalada y un maletero cuadrado y de gran capacidad que nos permitirá llevar con nosotros todo lo que queramos. El equipamiento es completo, e incluye faros led, cámara de visión trasera o recarga inalámbrica para el móvil, pero echamos de menos la conectividad Apple Car o Android Auto, la posibilidad de regular en altura el asiento del copiloto o los sensores de parking delanteros.

Salimos de la autopista y nos adentramos en la Sierra de Irta, donde el RAV4 nos sorprende por sus buenas aptitudes.

Carretera y campo

A diferencia de otros modelos tipo SUV, Toyota no ha decidido montar unos neumáticos de configuración deportiva, lo que anularía las posibilidades de adentrarnos en cualquier pequeño camino por riesgo a rajar una cubierta o dañar una llanta. Pese a que estamos ante la versión de tracción delantera, para circular por pistas, aunque tengan piedras sueltas, badenes o baches, avanzaremos gracias a una buena altura al suelo, sin miedo a roces o a pinchazos, con un confort muy elevado gracias a la ausencia de ruidos y al buen hacer del cambio automático.

La verdad es que, si no pensamos circular por carreteras o pistas con nieve no creemos que sea necesaria la tracción total que sí se ofrece en otras versiones de este modelo.

En plena naturaleza, encontramos un hueco para estacionar nuestro coche 'eco' y darnos un chapuzón en las calas de las playas que bordean este parque natural. El regreso a casa es igualmente placentero. Control de velocidad, amplia visibilidad y espacio interior hacen que nos convenza.

Austero, pero eficaz

En la parte positiva está el espacio, el diseño y una mecánica híbrida de buena respuesta y bajo consumo. Entre los detalles que no nos gustan tanto están un chasis que no tiene nada de deportivo, y que se orienta sobre todo al confort, y una conectividad mejorable, que completarían el equipamiento del coche.

En cualquier caso, por algo más de treinta mil euros, estamos ante una de las mejores ofertas de la clase SUV familiar de buen tamaño