Daytona, nuevo territorio conquistado

El Cadillac que condujo equipa un motor V8 gasolina de 5.5 litros y más de 600 CV./
El Cadillac que condujo equipa un motor V8 gasolina de 5.5 litros y más de 600 CV.

Tras dejar la Fórmula 1 Fernando Alonso vuelve a deslumbrar, en esta ocasión en las míticas 24 Horas del circuito americano, donde venció bajo la lluvia

NACHO MARTÍN-LOECHES

Fernando Alonso volvió a demostrar ante el mundo que da igual el tipo de competición al que se enfrente, siempre le vamos a ver pelear con los mejores. Una de las razones por las que dejó la Fórmula 1 era porque no le apasionaba como en el pasado, no disfrutaba. Quería volver a ganar, y vaya si lo ha hecho. Su última victoria ha sido en las 24 Horas de Daytona, donde ya participó el pasado año en una de sus categorías. Esta victoria se suma a sus primeros puestos en carreras como las 24 Horas de Spa o las míticas 24 Horas de Le Mans. Alonso, además, está haciendo un gran favor al mundo de las carreras menos conocidas -por lo menos tradicionalmente en nuestro país-, y es que, cada vez que el piloto asturiano corre, la afición española se interesa por la competición en la que Fernando participe.

Un coche más

En la prueba de Daytona, el piloto asturiano corrió con el Cadillac del equipo Wayne Taylor Racing, con el que en su primer relevo ascendió desde la novena hasta la primera plaza. En sus tres relevos puso su coche líder de la prueba bajo la intensa lluvia. En esta ocasión, el español corrió con un coche similar a los del mundial de resistencia, es decir, monoplazas con cabina cerrada en lugar de abiertos como en la F1 o Indianápolis, pero no se ciñen al mismo reglamento. El Cadillac de Daytona tiene menos potencia que el Toyota de Le Mans. Mientras el japonés llega a los 1.000 caballos, este Cadillac equipa un motor V8 de gasolina de 5.5 litros, que entrega una potencia de unos 600 CV. Tiene un cambio secuencial de seis velocidades y su chasis está fabricado por Dallara. En esta carrera de resistencia por relevos, Alonso subió lo más alto del podio junto a sus compañeros Jordan Taylor, Kamui Kobayashi y Renge Van der Zande.

El 26 de mayo Alonso disputará las 24 Horas de Indianápolis, carrera que le falta para la 'Triple Corona'

Sin límites en 2019

Tras la victoria en Daytona, el siguiente reto que Fernando Alonso tiene por delante son las 1.000 Millas de Sebring, una cita clave del Mundial de Resistencia. Tan solo restan tres carreras de este certamen y el piloto español junto a su equipo Toyota lideran la clasificación con una ventaja de tan solo cinco puntos. El objetivo de Fernando es llevarse el título, sin duda, pero uno de sus grandes objetivos pendientes tras ganar en Le Mans son las 500 Millas de Indianápolis.

El próximo 26 de mayo Alonso volverá a intentar conquistar esta histórica prueba que se le resistió el año pasado por un fallo mecánico de su monoplaza. Si la gana, se convertirá en el segundo piloto tras Graham Hill en conseguir la 'Triple Corona', un galardón simbólico en el mundo del mundo del automovilismo que se consigue al ganar el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1, las 24 Horas de Le Mans y las 500 Millas de Indianápolis. Pero el 2019 no se queda ahí, Alonso puede que vuelva a subirse a un F1, en este caso en los test oficiales de pretemporada al volante del McLaren, y tiene cita en junio con Le Mans.

El futuro todavía es más prometedor si sigue a este ritmo. Fernando Alonso aseguró recientemente que su objetivo es hacer «algo sin precedentes en el mundo del motor». Esas declaraciones nos hacen soñar con posibles participaciones del español en disciplinas en las que no le hemos visto competir como en los rallies. Tampoco se puede descartar una futura participación en el Dakar, aunque de momento nos tendremos que conformar con la prueba realizará en Qatar con el Toyota del campeón, Nasser Al-Attiyah.

Y todo esto lo hace sin olvidarse de sus equipos en categorías inferiores de automovilismo, su circuito-museo en el que entrenan los más pequeños en karting y un nuevo proyecto de 'eSports'. Alonso tiene cuerda para una larga temporada.