Mercedes Clase E Cabrio: Culto al hedonismo

Las versiones AMG tienen una doble tira cromada en la parrilla./
Las versiones AMG tienen una doble tira cromada en la parrilla.

Si a un Mercedes descapotable le sumamos altas dosis de potencia terminamos con un modelo tan atractivo como este E 53 AMG

A. ADALID

La marca de la estrella, conocida en su día por sus confortables y durísimas berlinas, se ha transformado poco a poco en una firma muy diferente: lujosa, atrevida, con una amplia gama de modelos compactos y una sugerente familia de modelos deportivos que, con el apellido AMG, se han convertido en algunos de los más efectivos y codiciados de su categoría.

La historia de AMG es peculiar, ya que la empresa era una compañía externa que modificaba los Mercedes para hacerlos más deportivos cuando la marca no tenía ninguno de estos modelos en su gama. Mercedes terminó comprando AMG para que pusiera a punto su gama sport, dedicada a competir con los modelos deportivos de sus rivales, pero AMG ha terminado adelantando a su competencia, y ya fabrica modelos propios como los AMG GT en versiones dos puertas y cabrio, y el más reciente AMG GT de cuatro puertas. Aún así el núcleo principal de la gama lo conforman las versiones AMG de toda la gama de turismos Mercedes, cuestión a la que no escapa el Clase E descapotable.

Alta potencia y respuesta inmediata para una mecánica con hibridación ligera y consumo razonable. Cuesta unos 115.000 euros, pero es un capricho y, como tal, los amantes del lujo pueden asumirlo

Con mucha clase

La verdad es que unir un descapotable con un motor de altas prestaciones nos parece muy buena idea, lo que no lo es tanto es que sea abiertamente deportivo en su comportamiento dinámico, es decir, que sea un coche duro o incómodo. Queremos que sea veloz, pero manteniendo el confort, y este Mercedes lo consigue, y con mucha tecnología. Para empezar, el motor es totalmente nuevo, y es que Mercedes ha 'recuperado' la configuración de seis cilindros en línea, mecánicas que ya tuvo en su momento pero que había abandonado a favor de los V6, más compactos. Ahora vuelve con este tipo de motor, en este caso con tres litros de cilindrada, turbo, un compresor eléctrico y sistema de regeneración de energía, lo que lo convierte en un 'híbrido ligero' con etiqueta eco. Su tecnología es tal que haría falta un artículo completo para ello, pero no va a ser el caso, porque lo importante es que este es un coche para disfrutar.

Para ello contamos con todas las cualidades del Clase E, es decir, un chasis de gama alta de Mercedes, con todo lo que ello conlleva: tracción total con preferencia al eje trasero, suspensiones de amplio recorrido que permiten precisión y confort ,y un interior de película, tanto en el diseño inicial como en los acabados de este modelo AMG. Por supuesto, el cambio es automático, un nuevo componente con nueve marchas y posibilidad de uso manual llamado 'speedshift' que es una auténtica maravilla. La capota, como buen descapotable, es de lona, se despliega en pocos segundos y se puede hacer en marcha a baja velocidad. Además cuenta con el sistema de 'bufanda térmica', con aireadores que soplan aire caliente a la altura del cuello por medio de un sistema de ventilación integrado en los asientos, y también con un sistema de eliminación de turbulencias que despliega un pequeño deriva-vientos encima del parabrisas y en la parte trasera, pensado para poder viajar cuatro personas descapotados, algo que podemos hacer a baja velocidad o con recorridos cortos, pero no en un largo viaje.

¡A disfrutar!

Tiempo de arrancar y, ya con el motor en marcha, comprobar lo muchísimo que acelera. Son 435 CV, de los que 22 provienen del sistema eléctrico, lo que provoca aceleraciones fulgurantes e inmediatas o, lo que es lo mismo, una respuesta claramente deportiva, ya que alcanza los 100 en 4,5 segundos y tiene una velocidad máxima limitada a 250 por hora.

Por dentro es un espectáculo, con dos pantallas digitales, cuero de primera calidad, cinturones en color rojo y un equipo de sonido Burmester que suena de primera. Si conectamos el modo de conducción sport las suspensiones se endurecen y el coche vuela, convirtiendo a este descapotable con alma de paseante en un auténtico deportivo. Con él recorremos algunas de las carreteras más bonitas de la Comunitat Valenciana, hasta llegar al Museo de Vehículos Antiguos de Guadalest, y desde allí bajar hacia la costa de Dénia para darnos un paseo por las carreteras que bordean la playa. Adelantamientos en un abrir y cerrar de ojos se combinan con ratos de tranquilidad sin apenas oír el rumor del generoso motor. En este, el compresor eléctrico hace que la respuesta sea 'electrizante'.

Todo tiene un precio

Por supuesto, los caprichos son caros, y este 53 AMG tiene una tarifa de casi 115.000 euros a la que siempre podemos -y debemos- añadir algunas opciones. Es caro, pero nos permite tener un único coche para el día a día, el fin de semana, los viajes largos al estilo 'gran turismo', ya que tiene un buen maletero, e incluso llevar a cuatro pasajeros de forma más que ocasional. Si queremos un cabrio de alta gama y altas prestaciones, este puede ser una de las mejores opciones.

Si nos gusta el coche pero podemos prescindir de los 435 CV, Mercedes ofrece versiones gasolina y diésel desde poco más de 60.000 euros, tarifas mucho más asequibles que nos permiten acceder a gran parte de los placeres de este Clase E Cabrio AMG, excepto a su potente mecánica.

Con la capota puesta, el diseño no pierde en elegancia.
Con la capota puesta, el diseño no pierde en elegancia.

Mercedes sabe como se quieren divertir sus conductores, y el Clase E Cabrio se convierte en uno de uno de los modelos más cómodos y potentes de este tipo, con espacio para viajar hasta cuatro pasajeros y un plus de potencia para divertirnos siempre que queramos.