Del pasado al futuro en Seat

Los asistentes disfrutaron de lo coches históricos de la compañía española./
Los asistentes disfrutaron de lo coches históricos de la compañía española.

La marca española nos invitó a su fábrica de Martorell para conocer la historia, el presente y los grandes retos que están por venir

LUIS CARBONELLBarcelona

Seat mira al futuro, y lo hace desde una apuesta por la innovación, la calidad, el diseño y la satisfacción de sus conductores. La marca que «le puso ruedas a España» el siglo pasado está apostando muy fuerte por deshacerse de ese estereotipo que le ha acompañado durante mucho tiempo de coches nacionales, cercanos y accesibles pero con una calidad inferior a la de sus competidores extranjeros.

Por ese motivo, y a través su campaña 'Redescubre Seat', la marca del Grupo Volkswagen está invitando a potenciales suscriptores como empresarios y medios de comunicación a conocer las entrañas y los proyectos de futuro de la compañía.

En el marco de esta iniciativa LAS PROVINCIAS visitó la factoría de la marca en Martorell, donde pudimos entrar en las naves donde se fabrican algunos de los iconos de la marca española, conocer sus planes de futuro, y como espectacular fin de fiesta, visitar la Nave A-122, en la antigua planta de la Zona Franca -donde se fabricaban los Seat 600-, objeto de deseo de muchos aficionados del motor en nuestro país porque es donde Seat reúne su historia con una colección de sus vehículos más emblemáticos.

La Nave A-122 reúne los vehículos más emblemáticos de Seat, sus campeones y prototipos La factoría de Martorell fabrica un coche cada 40 segundos, más de 400.000 cada año

Pasado y presente

Pero pongámonos en situación. Creada en 1950 como iniciativa del Estado y con Fiat como proveedor tecnológico, el primer Seat -un 1.400- vio la luz en 1953, incluso dos años antes de inaugurarse oficialmente su primera factoría en Barcelona. A este modelo seguiría el Seat 600, el coche más emblemático de la marca y el que logró cambiar el panorama de la automoción en España, haciendo posibles cosas hoy tan normales como las escapadas de fin de semana o que una persona se desplace diariamente 20 kilómetros a su puesto de trabajo.

Desde esos inicios hasta ahora muchas cosas han cambiado, y Seat ha ido dando un giro de 180 grados hacia la calidad y la innovación que no solo la situaron en 2017 como la marca de coches con más crecimiento en Europa, sino como una empresa que supone el uno por cien del Producto Interior Bruto español, y todo con un proceso de diseño, fabricación y comercialización íntegramente español.

La factoría de Martorell tiene en la actualidad una plantilla de 14.000 empleados y una superficie equivalente a 400 campos de fútbol, o lo que es lo mismo, tres veces el Casco Viejo de Barcelona. Es de hecho como una pequeña ciudad en miniatura. De sus entrañas salen 2.400 coches cada día, o dicho de otro modo, sale un Seat Ibiza, León o Arona o un Audi Q3 o A1, los coches que Seat fabrica para Audi, cada 40 segundos. El 82 por cien de los mis mos se exporta gracias a un ambicioso plan de expansión internacional en Europa, Latinoamérica y Norte de África.

En el corazón de Seat

Nuestra primera parada fue la Nave 3 de Martorell, la dedicada a chapistería donde se fabrican, testean y ensamblan las diferentes partes del chasis de cada coche, y que acoge muchos de los secretos de Seat. Es una espacio sorprendente, dominado por robots articulados, que se encargan de las tareas de más precisión, como la soldadura láser, habitual en Seat y que no tienen coches de muchas marcas premium del mercado.

A continuación visitamos la Nave 10 donde la importancia recae en el personal humano, el encargado de emsamblar las diferentes partes de cada coche a la carrocería de metal ya pintada. De los propios operarios han surgido ideas que la empresa ha ido implementando con un ahorro de muchos millones de euros. Esta nave es de donde salen ya los coches totalmente acabados y listos para viajar a los concesionarios.

Tras ver de cerca el corazón de Seat, acudimos a una presentación donde el director de marketing de la marca, Gabriele Palma, hizo un repaso a la historia de la compañía, expusieron su exitosa situación actual y nos ofrecieron algunas de los retos y objetivos de Seat para los próximos años, destacando una importante apuesta por el gas naural comprimido -GNC- como combustible, al que se le estiman unas reservas superiores a 300 años y que será más económico y ecológico que la gasolina o el gasóleo.

Cita con la historia

Por la tarde, y tras una comida en Martorell, llegó el momento más esperado para muchos, la visita a la mítica Nave A-122 donde Seat dio sus primeros pasos, y que hoy en día acoge una impresionante colección de algunos de los vehículos más emblemáticos de la marca española. Es sin duda el germen de lo que podría ser en un futuro el Museo de Seat, aunque actualmente solo se puede acceder a este espacio por rigurosa invitación, al situarse en una zona industrial de la ciudad.

Los coches expuestos, divididos entre utilitarios, de competición y prototipos, recogen una parte fundamental de la historia de Seat, de sus logros y sus anécdotas, empezando por el primer Seat, el 1.400, y su modelo más emblemático, el Seat 600 del que se vendieron 800.000 unidades, una auténtica barbaridad en una época en la que España aún no estaba motorizada.

Pudimos ver dos de los coches que de alguna manera cambiaron el rumbo de la compañía. Por un lado el Seat Panda que la marca española adaptó en apenas cinco días para acoger la visita del Papa Juan Pablo II a España en 1981 al no poder acceder su Papamovil a los recintos donde iba a celebrar sus misas, o el Seat Ronda que la marca presentó como prueba en una demanda interpuesta por Fiat, y que de haber fructificado habría significado la probable desaparición de la compañía. La victoria de Seat en el juicio supuso la separación definitiva de Fiat, tanto a nivel tecnológico como comercial, impulsando por primera vez fuera Seat la que vendiera sus propios vehículos.

Entre los coches de competición pudimos ver el León que se proclamó primer campeón del mundo con combustible diésel y algunos de los prototipos que a lo largo de la historia han marcado las líneas maestras de las siguientes generaciones de Seat, y delas que vendrán en un futuro prometedor para Seat.

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