Comodidad a lo grande

Los faros delanteros tienen tecnología led./
Los faros delanteros tienen tecnología led.

Un alto confort, una potencia que engancha y los detalles premium hacen de este Renault Espace un gran monovolumen para grandes familias viajeras

NACHO MARTÍN-LOECHES

Los coches familiares han ido evolucionando a un ritmo muy avanzado. Los nuevos modelos han recogido la comodidad de los SUV unida a las nuevas tecnologías que aparecen. Esto, unido al gran espacio, este tipo de coches se encuentra en un gran momento. Tras tener en nuestras manos el Renault Espace, comprendemos bien por qué.

Un diseño a la altura

Para un coche de 4,86 metros de longitud, el diseño que vemos en el Espace es arriesgado, pero es un riesgo que le ha salido bien a la marca francesa. La parte delantera tiene unas líneas habituales de Renault, pero su gran personalidad la encontramos en la trasera con unos faros de gran tamaño en forma de 'L' junto a un enorme portón trasero y un pequeño alerón. Por dentro nuestro modelo de siete plazas cuenta con unos materiales de primera calidad. Los espacios disponibles para guardar objetos son abundantes y los asientos recogen el cuerpo a la perfección. Los controles de casi todo los podemos realizar desde la pantalla central, orientada de forma vertical. Podemos escoger el modo de conducción, las funciones de navegación, de conectividad... aun así, encontramos la pantalla un poco alejada ya que debemos estirar el brazo demasiado, algo que durante la marcha nos puede causar algún problema.

Nuestro maletero, si usamos las cinco plazas, tiene entre 614 y 719 litros disponibles y, si colocamos la última fila de asientos para obtener siete plazas, el volumen total se queda en 247 litros. Destaca la facilidad de apertura del gran portón trasero, de forma electrónica.

Potencia asegurada

Nuestra versión cuenta con un motor gasolina 1.8 de 225 caballos de potencia. El coche lo movemos con mucha soltura y su aceleración es más que suficiente. No parece que llevemos este monovolumen de gran tamaño, el coche es divertido de conducir, su ángulo de giro es muy grande y por ciudad es eficiente. Tiene un cambio de marchas automático de siete velocidades y su aceleración de cero a cien kilómetros por hora se hace en 7,6 segundos. En cuanto al consumo, tiene una homologación media de 6,8 litros a los cien, pero todos nuestros datos los podemos consultar con el ordenador de a bordo a través de la pantalla táctil, en la que nos indica nuestro nivel de eficiencia durante la conducción, por lo que con este coche también podemos mejorar nuestra técnica.