Coche nuevo sin riesgos

El renting de Seat permite estrenar coche con cuotas muy ajustadas./
El renting de Seat permite estrenar coche con cuotas muy ajustadas.

Las empresas de renting centran cada vez más sus planes y promociones en el conductor particular que quiere cambiar de vehículo

LUIS CARBONELL

Hasta hace pocos años a la hora de comprar un coche la decisión era simple: diésel o gasolina. Pero en los últimos tiempos, con la proliferación de los coches eléctricos e híbridos, los nuevos combustibles como GLP, GNC e incluso hidrógeno, el ciclo de homologación de consumos y emisiones contaminantes WLPT y ahora la incertidumbre respecto al futuro del diésel, a muchos particulares se nos plantean serias dudas a la hora de adquirir un coche nuevo.

Ante estos tiempos inciertos, y animado por los planes y promociones que las empresas del sector llevan meses desarrollando, el renting se ha convertido en una opción muy viable y cada vez más demandada por el conductor particular. No en vano en el primer cuatrimestre de este año casi el dieciocho por cien de las compras de vehículos nuevos en nuestro país fueron destinadas al renting, tradicionalmente un servicio demandado por empresas y autónomos pero que con su apertura a los particulares tiene ante sí un gran futuro.

El renting convierte un bien como el coche particular en un servicio. Ofrece la posibilidad de disponer para uso propio de un coche totalmente nuevo a cambio de una cuotas mensuales en concepto de alquiler. Es decir, no requiere ni de financiación con el banco, y generalmente tampoco del pago de una cantidad inicial, facilitando el acceso a vehículos nuevos, modernos y con los últimos adelantos tecnológicos y de seguridad sin tener que realizar un gran desembolso económico. Una vez finalizado el tiempo de alquiler, que suele ser de tres o cuatro años, el conductor puede elegir si devolver el coche, si comprarlo en base a su valor de mercado en ese momento, o si cambiarlo por otro totalmente nuevo y a estrenar bajo la misma fórmula.

En la cuota mensual están incluidos prácticamente todos los gastos derivados del vehículo. Al término del contrato el usuario elige si devuelve el coche, lo compra, o estrena uno nuevo

Conviene no confundirlo con el leasing, otro modelo de alquiler donde el coche, que pertenece a la entidad financiera, se alquila durante toda la vida útil del mismo y no incluye los gastos derivados como seguro, impuestos, las averías o las revisiones mecánicas.

Sin gastos añadidos

Esta es sin duda una de las grandes ventajas del renting. La cuota a pagar, que será siempre la misma y quedará establecida en base al modelo del coche, el plazo de alquiler y un kilometraje máximo que escoja el usuario, incluirá prácticamente todos los gastos derivados del uso del coche. Es decir, el conductor no deberá hacerse cargo del seguro, impuestos, de la ITV o de los posibles costes que genere el paso por el taller, que eso sí, deberá ser el designado por la empresa de renting. Todo está incluido en la cuota, salvo obviamente la gasolina, las reparaciones como consecuencia de un mal uso del vehículo y cualquier modificación en el coche -por ejemplo cambiar el equipo de música-, que deberá hacerse siempre con la aprobación de la empresa.

Además, el renting presenta otras ventajas muy apreciadas por sus usuarios, desde el cambio gratuito de ruedas hasta el vehículo de sustitución garantizado en caso de avería o accidente, o la posibilidad de beneficiarse de una serie de ventajas que estas compañías obtienen debido a su amplio parque automovilístico, como tarjetas de combustible a precios especiales, asistencia en carretera 24 horas, cita previa y menores tiempos de espera en talleres concertados con la empresa.

Siempre coche nuevo

Por último, y como principal atractivo, el renting te ofrece la posibilidad de estrenar coche nuevo cada pocos años, con los últimos adelantos en seguridad y tecnología, y adaptado a las necesidades del cliente. Basta con devolver el coche usado, una vez finalizado el contrato de alquiler, y firmar un nuevo contrato sobre otro modelo. O incluso la posibilidad de quedarse el coche en propiedad asumiendo su compra por su valor de mercado al término del contrato de alquiler. Este precio deberá pactarse con la empresa propietaria del vehículo al término del contrato, pero en cualquier caso será muy inferior al del vehículo al iniciar el alquiler, lo que facilita el acceso a financiación por parte de la entidad bancaria.

Eso sí, hay varias cosas que debemos tener muy en cuenta antes de decantarnos por un servicio de estas características. El coche será propiedad de la empresa con la que firmamos el contrato, por lo que no podremos venderlo y obtener un beneficio por él. Además, estaremos obligados a cumplir el contrato. Su incumplimiento o cancelación conllevará penalizaciones que pueden llegar a ser considerables y debemos evitar.

Si excedemos el kilometraje máximo contratado también sufriremos penalizaciones, si bien del mismo modo en el caso de no hacerlo la empresa devolverá los kilómetros no consumidos.

El renting es una excelente opción para el conductor que quiere estrenar coche nuevo y contar con la libertad de, a medio plazo, devolverlo, comprarlo a un coste menor o cambiarlo por un coche a estrenar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos