Peugeot Rifter: El coche de las familias

Su conducción es muy dócil y estable, sobre todo por vías urbanas./
Su conducción es muy dócil y estable, sobre todo por vías urbanas.

Peugeot lanza el Rifter como vehículo aventurero y de gran capacidad, perfecto para los que buscan espacio a buen precio

MARIO ESCAT MONTECARLO

El mercado a veces dicta cosas fuera de lo previsto, y el 'boom' de las versiones 'turismo' de los furgones ligeros es una de ellas, hasta el punto que modelos como el Peugeot Partner Tepee han tenido muchos meses más demanda que el antiguo Partner furgón. ¿El motivo? mucho espacio, mucho equipamiento disponible, precios razonables y una imagen cada vez menos 'cercana' a las habituales versiones de carga.

Dados estos precedentes, de cara a la nueva generación de furgones y turismos de este sector, Peugeot ha decidido separarlo de todos sus modelos, aunque comparten carrocería y algunos motores. El Partner, que se lanzará después del verano, seguirá como furgón, y el Rifter, más refinado y completo, es la nueva versión turismo.

Se fabrica en Vigo y está disponible con dos carrocerías, una corta de 4,40 metros, y otra larga de 4,75, ambas con la posibilidad de contar con cinco o con siete plazas, lo que lo convierte en una alternativa a los monovolúmenes compactos. El diseño del Rifter encaja con la gama de turismos de Peugeot, con un frontal, moderno y robusto, calandra vertical y luces led en los bonitos faros. El resto del diseño no esconde su origen furgón, pero tiene detalles de turismo, como las ventanillas en las puertas traseras, llantas, protecciones de carrocería al estilo SUV, barras en el techo, etcétera.

Con el mismo chasis, tecnología y motores que un SUV 3008, el Rifter sale a la venta por 17.700 euros. Se ofrece con siete plazas, dos longitudes motores de 75 a 130 CV y acabado GT Line. Como en los últimos modelos de la marca, el Rifter equipa el 'Peugeot i-Cockpit'.

El interior está dominado por unos materiales que han mejorado en calidad respecto al Partner, ofreciendo una pantalla táctil multimedia que puede ser de hasta ocho pulgadas y que equipa conectividad con el Apple Car Play o el Android Auto con una instrumentación en una ubicación alta y por el puesto de conducción 'i-Cockpit' con volante pequeño, como en los últimos modelos de la marca.

El equipamiento de seguridad y asistentes a la conducción del Rifter es similar al que puede tener un Peugeot 3008, ya que está construido sobre el mismo chasis modular, y ofrece arranque sin llave, freno de mano eléctrico, elevalunas automáticos en las plazas traseras, techo panorámico, control de velocidad con radar o asistente de salida de carril entre otras notables funciones.

Diferentes opciones

La gama de motores del nuevo Rifter está compuesta por un motor propulsado por gasolina 1.2 turbo de 110 caballos y tres diesel de 1.5 litros con 75, 100 y 131 caballos de potencia. En su lanzamiento, todos van unidos a un cambio manual -de cinco o seis marchas- excepto el de 131 CV, que tiene como opción una caja automática de ocho velocidades. Más adelante llegará la versión de gasolina de 130 CV, que también podrá montar un cambio de marchas automático.

Comodidad y eficiencia

En marcha, lo primero que observamos al situarnos en el puesto de conductor es la gran altura hasta el techo y la enorme anchura de las plazas delanteras. Detrás hay tres asientos individuales, todos ellos con anclaje Isofix para sillitas infantiles, aunque también pueden ser de una banqueta corrida. Finalmente, las dos plazas extra, novedad en esta gama en Peugeot, son dos asientos desplegables de forma individual con bastante confort en anchura y altura, no tanto en longitud.

El piso cuenta con una mayor altura que el de un turismo y hay que habituarse al subir y bajar. La posición del conductor es muy regulable y la palanca de cambio queda, para nuestro gusto, algo alejada. Probamos todas las motorizaciones y nos parecieron muy suaves, además de escasamente ruidosas. La versión con la transmisión automática funciona a la perfección y hace mucho más cómoda la conducción. Sí es cierto que el tamaño del nuevo Rifter no es muy 'urbano', porque resulta más ancho que un turismo, de todas formas, como es corto, se aparca bien en cordón y de forma más ajustada en batería o pequeños parkings, por ejemplo.

Tanto la estabilidad, como la docilidad del vehículo en zonas viradas nos parecieron destacadas, y pese a tener más peso en la zona alta de la carrocería que otros modelos como los 308 y 3008, este Rifter se desenvuelve perfectamente sin balanceos indeseables y siguiendo la trayectoria elegida. El Rifter se acerca más a este tipo de vehículo o a un monovolumen que al Partner Tepee de la gama anterior, dada la gran tecnología que puede equipar y la modularidad interior.

Desde 17.700 euros

El modelo se ofrece con cuatro niveles de equipamiento: Access, Active, Allure y GT Line en dos versiones diferentes: Standard y Long. Los precios parten de 17.700 euros y terminan en los 21.700 del GT Line. La marca ya admite pedidos y las primeras entregas serán en septiembre, coincidiendo con la llegada a los concesionarios. Se convierte en una alternativa para las familias que quieren espacio interior y amplio maletero, tanto para el día a día como para la aventura.

Fotos

Vídeos