Carreras que devuelven la ilusión

El pasado fin de semana nos dejó un emocionante panorama de carreras. Por una parte el Gran Premio de Inglaterra se convirtió en uno de los mejores de los últimos años y, por otro, la Fórmula E demostró en nueva York que los coches eléctricos pueden ser emocionantes en la competición, pero vayamos por partes.

La prueba de Inglaterra encumbró de nuevo a la F1 como la fórmula reina. En un circuito antiguo, bien renovado y conservado y con carisma, tan diferentes a los que, durante estos años, se han ido fabricando de la nada y que resultan tremendamente aburridos, vivimos un carrerón. El detalle es importante, porque es injusto que una entrada en Inglaterra otorgue un espectáculo de primer nivel y otra en, por ejemplo, Barcelona, se limite a un paseo de coches por la pista. Pero vayamos a la prueba, donde Hamilton demostró que puede ser el piloto más laureado de la historia, Leclerc, que le está pasando por encima a Vettel de una manera vergonzante para el alemán, y Verstappen que, a poco que tenga suerte, nos va a deparar años de carreras increíbles, y Carlos Sainz se consolida cada vez más en una categoría donde no siempre ha tenido la suerte que merecía y que está encontrando en un año clave, lo que le ha valido la renovación para el próximo.

Ahora que los dirigentes de la F1 están pensado en qué hacer para mejorar el espectáculo es bueno que vean esta carrera una y otra vez.

En el otro lado del charco la Fórmula E llevó su espectáculo global a Nueva York con dos carreras de las que salió campeón Jean Eric Vergné, primer bicampeón de la categoría. Lo más relevante es que la locura eléctrica de Alejandro Agag ha tomado tal impulso que en la F1 ya la miran de reojo más que preocupados. Queremos un piloto español en esa categoría, y hay muchos candidatos para hacerlo realmente bien ¿Por qué no una mujer? La alicantina Marta García sería una excelente candidata.