Mucho camino por recorrer

Puesta de sol durante el último Gran Premio de Fernando Alonso en la Fórmula 1./
Puesta de sol durante el último Gran Premio de Fernando Alonso en la Fórmula 1.

Con una espectacular trayectoria, Alonso deja la F1 en busca de nuevos retos, pero las opciones de volver son posibles para el asturiano

NACHO MARTÍN-LOECHES

No seremos nosotros los primeros en decir que Fernando Alonso es uno de los mejores pilotos de la historia. Incluso, puede que, en cuanto a pilotaje y gestión de las carreras haya sido el mejor, pero eso lo dejamos a la libre interpretación de cada uno. Da igual el coche en el que veas conducir a Fernando, siempre va a sacar el máximo de cualquiera de ellos, y así lo demostró la primera vez que se subió a un coche de resistencia, o a un monoplaza de la Indy, o de la Nascar, siempre es rápido. De esto se dieron cuenta los expertos que vieron al joven asturiano que se subió por primera vez a un Fórmula 1 con el Minardi. Como dijo Ross Brown en un reciente vídeo dedicado a Alonso por parte de la Fórmula 1: «Nos dimos cuenta de que era un piloto especial».

La era dorada

Tras su debut en Minardi en 2001, Flavio Briatore 'le echó el gancho' a Fernando y en 2002 fue piloto de pruebas de Renault, tras ese año consiguió en 2003 debutar como piloto oficial de la marca francesa, temporada en la que con tan solo 22 años se hizo con su primera victoria y la primera pole. El piloto asturiano comenzó a atraer a la televisión a aficionados españoles que nunca se habían interesado por el mundo de la Fórmula 1, unos aficionados que terminarían enganchados viendo las carreras de Alonso de las siguientes temporadas. En 2004 se confirmó su talento, por fin teníamos en España a una gran estrella en el 'Gran Circo'. Con un binomio Michael Schumacher-Ferrari que parecía invencible, un joven asturiano a bordo de un Renault inferior al monoplaza italiano consiguió ser el primero en plantarle cara a una de las mayores leyendas de la historia de este deporte, y lo hizo de una forma excepcional. En 2005 consiguió su primer título mundial y nos dejó batallas que quedarán para la historia contra 'el káiser' como su defensa del primer puesto en el Gran Premio de San Marino o, con el campeonato ya en el bolsillo, el adelantamiento al alemán en una curva en la que es 'imposible' adelantar, la llamada 130R. Con una verdadera lección de pilotaje, en 2006 se hizo con su segundo título mundial, otra vez sobre el siete veces campeón del mundo Michael Schumacher en una temporada que también nos dejó batallas para el recuerdo como la del Gran Premio de Hungría bajo la lluvia -en el que salía décimo quinto- o la del Gran Premio de Baréin con una gran estrategia del equipo Renault. Alonso ya no era aquel joven que deslumbraba, ya era 'Magic Alonso', era todo un piloto consolidado y respetado por todos los componentes del mundial.

Se va de la Fórmula 1 con dos mundiales, 32 victorias, 97 podios, 22 poles y 23 vueltas rápidas en carrera. Con Ferrari en 2012 se llevó en Valencia su victoria más especial tras salir desde la undécima posición

No hay nada fácil

El año 2007 supuso para Alonso su aterrizaje en McLaren. El joven debutante Lewis Hamilton llegó como el piloto prometedor que Inglaterra necesitaba y cumplió las expectativas. La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia acogió la presentación del equipo en una noche de gala de enero en la que nadie se imaginó la gran rivalidad que iban a tener los dos compañeros durante la temporada. Alonso finalizó tercero en un mundial que se llevó Kimi Räikkönen y que terminó por romper su contrato con McLaren-Mercedes para volver a Renault en 2008.

De vuelta a la marca francesa, el coche al que se subió no se acercaba ni de lejos al nivel de competitividad del Renault de 2005 o 2006. No se hizo con resultados reseñables, sí con dos victorias en 2008, pero la temporada siguiente supuso su peor resultado en la clasificación general desde su etapa en Minardi con un noveno puesto final. Fueron dos años de transición hasta que llegó a la marca más deseada por todos los pilotos de coches: Ferrari.

Alonso creó una afición por la F1 en España como nunca antes se había vivido
Alonso creó una afición por la F1 en España como nunca antes se había vivido

Más talento que coche

La escudería con más historia y glamour de la Fórmula 1 recibió a Fernando Alonso en 2010. Su debut con el coche italiano no pudo ser mejor: en la pretemporada, consiguió el tiempo más rápido de los primeros test en el Circuit Ricardo Tormo y ganó en la primera carrera de la temporada en Baréin. Todo hacía presagiar que la elección había sido la correcta, pero desde aquel año los Red Bull estaban a otro nivel. Aun así, aquel año Alonso llegó líder a la última cita de la temporada en la que hasta cuatro pilotos se jugaban el título, pero Ferrari pecó en la decisión de la estrategia y Red Bull dio toda una lección de picardía con la victoria en carrera y en el campeonato de Sebastian Vettel.

Tras esta gran decepción en la que la escudería italiana demostró grandes carencias llegó 2011 con un coche que presentaba incluso más desventaja respecto a Red Bull que en la temporada anterior. Alonso tuvo que dar el 110 por ciento en cada vuelta de aquella campaña para intentar acercarse a los monoplazas de la marca de bebidas energéticas. El Ferrari siguió en su línea baja de rendimiento respecto a sus rivales en 2012 pero, otra vez, el talento de Alonso y la fuerza que sacaba en los domingos para conseguir buenos resultados le permitieron pelear por el título de campeón del mundo hasta la última carrera de la temporada y, de nuevo, contra Sebastian Vettel y su Red Bull. La suerte no acompañó al español, y eso que incluso en la salida de aquel Gran Premio de Brasil, el piloto alemán se vio envuelto en un incidente en el que podría haber terminado fuera de carrera, pero tuvo la suerte del campeón y ningún monoplaza le embistió. Fernando terminó aquella carrera en un segundo puesto que le valió para terminar en segunda posición el campeonato a tan solo tres puntos de Vettel.

Estos dos campeonatos perdidos en la última carrera fueron un gran palo para Alonso, quien en 2014 esperaba que cambiaran las cosas con la llegada de los motores V6, pero Ferrari, de nuevo, no dio la talla. La temporada 2014 fue el año en el que los Mercedes se convirtieron en los coches más fuertes de la parrilla, Hamilton volvió a lo más alto y Fernando terminó su etapa en la marca del 'cavallino'.

Lucha y sufrimiento

Desde 2015, cuando Alonso llegó a McLaren de nuevo -en este caso con el motor Honda-, todo fue a peor. El asturiano se vio obligado a correr año tras año en un monoplaza con un motor que dio muchos problemas y que lo máximo que le podía permitir en un Gran Premio era rascar algún punto. La diferencia era abismal, y ni pasando al motor Renault en este 2018 las cosas mejoraron. Las imágenes de Fernando domando el McLaren han sido espectaculares, siempre apuraba y siempre conseguía llevar el coche al límite, pero ni así ha podido conseguir sus objetivos. 'El Nano' ha dicho adiós a la F1 con unos últimos períodos de mala suerte, pero que le han dado la oportunidad de ir a por la Triple Corona -ya solo le falta ganar las 500 Millas de Indianápolis-. Con sus participaciones en otros campeonatos sigue demostrando el gran nivel en el que está y, en la Fórmula 1 puede que no haya terminado su etapa ya que él mismo ha dejado las puertas abiertas a volver al certamen más importante del mundo del automovilismo. Talento no le falta pero, ¿conseguirá encontrar por fin un coche competitivo para afrontar la última parte de su carrera deportiva? Solo el tiempo nos dará la respuesta.

Las lágrimas de Alonso en Valencia 2012 junto a Michael Schumacher tras una victoria que nos emocionó a todos.
Las lágrimas de Alonso en Valencia 2012 junto a Michael Schumacher tras una victoria que nos emocionó a todos.
 

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