Peugeot 508: Atracción definitiva

La atractiva línea le permite apartarse de las tradicionales berlinas./
La atractiva línea le permite apartarse de las tradicionales berlinas.

El Peugeot 508 supera las expectativas en espacio, confort, tecnología y ahorro para convertirse en un gran coche de viaje

REDACCIÓN MOTOR

El Peugeot 508 termina su mes en nuestro parque de pruebas con un resultado muy positivo. Teníamos dudas sobre la apuesta de la marca. Eliminar del catálogo las berlinas de una firma con tanta tradición en el sector como Peugeot es una apuesta arriesgada y, hasta la llegada del 508, los coupés de cuatro puertas tenían un claro mercado: premium, deportivo y aspiracional.

Pero la marca ha sabido coger lo mejor del segmento, como el diseño deportivo y el aspecto atractivo del coche, y llevarlo a un terreno más popular, ya que no solo es más económico, sino que los costes de mantenimiento y la implantación de la marca son más populares.

Pero con hacer un coche bonito no es suficiente, y hay que llenarlo de cualidades. El 508 triunfa en diseño porque su línea es fluida, nada sobrecargada, aerodinámica y eficaz. Consigue una buena puntuación en el interior, ya que tanto el espacio para los pasajeros como el maletero son suficientes, sin sufrir ninguna de las pegas que se le suponen a un deportivo, aunque sin llegar al nivel de polivalencia de las berlinas y, por último, tiene una tecnología de primera, que incluirá en 2020 versiones 'eco' híbridas enchufables.

Con muchos motores

La marca no ha unido este coche solo a mecánicas de alta potencia, sino que también se ofrecen motores como este 1.5 diesel de 130 CV, que puede que no sea el más vendido a particulares, que a buen seguro eligen modelos más potentes, pero sí al importante parque de empresas que buscan distinción, pero costes de uso reducidos.

El 508 reúne todas estas virtudes, y en versión 130 CV es un coche rápido, pero no deportivo. El consumo es muy bajo y, si somos cuidadosos con el acelerador y vamos a velocidades moderadas, nos moveremos por debajo de los cinco litros, con máximas de 6,5 litros cada 100 km.

En tecnología y confort va muy bien servido, con todo lo que le podemos pedir a un coche de hoy, como parada y arranque automático en atascos con seguimiento y giro al coche de delante, mantenimiento de carril, asientos de cuero con función masaje... e incluso algo más, como el sistema de visión nocturna opcional.

Para culminar, Peugeot no factura una gran suma por este coche. La versión GT Line, la más atractiva y recomendable, sale por uso 33.000 euros, con cuotas bajas si lo compramos por medio de renting y un precio de las opciones principales bastante lógico, que nos permite configurar el 508 a nuestro gusto.

Una idea con futuro

En resumen, una apuesta que nos ha gustado, y una buena manera de decir adiós a las berlinas sin renunciar a la elegancia, el dinamismo y el bajo consumo de los coches de este tipo. No nos extrañaría ver más 'coupés' en esta marca.