Arte y motor sobre lienzos

Manu Campa, junto a algunas de sus pinturas./
Manu Campa, junto a algunas de sus pinturas.

Conocemos a Manu Campa, un creador que ha hecho de su pasión la profesión con la que realiza unas espectaculares pinturas

NACHO MARTÍN-LOECHES

El arte nos rodea, a todas horas y en infinitas formas. Algunas veces, ni siquiera percibimos que estamos consumiendo arte en nuestras acciones cotidianas, caminando por la calle o navegando en la red, pero si nos topamos ante una obra de Manu Campa, seguramente no podamos pasar desapercibidos, sobre todo si somos aficionados al motor.

Nuestro protagonista siguió los pasos de su tía, también pintora. La gran afición de Manu desde bien pequeño era dibujar, y se graduó en Bellas Artes en el año 2008, en Madrid. Durante su etapa como estudiante universitario, hacia el final de la carrera, comenzó a vender retratos por encargo, algo que no le fue nada mal nutriéndose e inspirándose del entorno que le rodeaba, como las calles de Madrid.

Pero también sacó tiempo para los coches: «Siempre me ha fascinado el motor. Durante mi etapa en la carrera pintaba muchos coches, es algo que siempre me ha parecido muy atractivo, y al final he terminado dedicándome a ello», nos comentó Manu.

Una visión única

Si nos fijamos en las imágenes de las pinturas de Manu, nos damos cuenta de dos cosas: una de ellas, sin duda, es la personalidad de tonalidades de color que reflejan sus lienzos y, la otra, que los automóviles que enmarca no están pintados al completo, algo que no entendimos muy bien, y el artista nos explicó: «Para mí, un coche completo es una imagen un poco 'póster'. Que salga la mitad o una parte no solo dota a las pinturas de personalidad, sino que también refleja una buena cantidad de detalles del coche en los que no solemos fijarnos y, además, cuando estás mirando uno de estos cuadros, tu cerebro se imagina la otra mitad del vehículo y del entorno, algo que me parece bastante bonito».

Amor por los alemanes

Dos marcas de coches que han marcado la trayectoria de Manu Campa han sido Volkswagen y Porsche. Es un enamorado de ellas y, para él, «Volkswagen es una marca que tiene un gran trasfondo en la manera de vivir». Su primer coche fue un escarabajo, que casualmente tenía el mismo refrigerador que los Porsche 306 y 911. Esta fue una de las razones por las que comenzó a pintar los superdeportivos alemanes, y desde hace años es la marca con la que más ha trabajado.

Pero no son las únicas, y es que el artista español ha pintado para todo tipo de clientes, ya sean marcas o particulares, y en sus exposiciones a nivel nacional e internacional todo ello queda plasmado. También lo comprobamos en sus redes sociales y en su página web -www.manucampa.com-, donde están colgados un gran número de obras divididas por categorías: coches clásicos, paisajes urbanos y bicicletas, y es que los pedales son otra de sus grandes pasiones, ya que colecciona y restaura bicicletas.

Planes de futuro

Manu Campa quiere continuar con su trayectoria profesional, su objetivo es poder seguir viviendo de hacer lo que más le gusta: «Como profesional del arte, me gustaría seguir con lo que estoy haciendo durante treinta años o más, quiero establecerme como artista del automóvil en España y en el mundo entero, eso sería genial».

Para ello, Manu sigue trabajando duro, y prueba de ello son los trabajos que tiene previstos de cara a próximas fechas. A lo largo de su carrera ha expuesto en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Miami o Lisboa. Su meta por el momento es hacer como mínimo una exposición anual y, dentro de poco, podremos asistir a una de ellas en la capital, Madrid, concretamente en 'Id.real', un estudio global de diseño. En esta ocasión, Manu expondrá entre diez y doce cuadros aproximadamente, y su inauguración será el 27 de septiembre. Durante un mes podremos disfrutar de su arte, contemplar la belleza del mundo del motor plasmado en cuadros y, como no, dejar volar nuestra imaginación.

 

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