Alonso rompe la maldición

El dorsal número 8 con la mecánica híbrida impuso un altísimo ritmo en las 24 horas más famosas del automovilismo./
El dorsal número 8 con la mecánica híbrida impuso un altísimo ritmo en las 24 horas más famosas del automovilismo.
24 HORAS DE LE MANS

El piloto español y sus compañeros Buemi y Nakajima ganan las 24 horas de Le Mans más sencillas de los últimos años

ALEX ADALID

Corrían tiempos de oro para Le Mans cuando Fernando Alonso, huérfano de victorias en la Fórmula 1, empezó a interesarse en la categoría reina de las carreras de resistencia, incluso dio el banderazo de salida cuando aun era piloto Ferrari en 2014. Entonces nadie soñaba con compatibilizar el Campeonato de Resistencia y el de F1, entre tras cosas porque Bernie Ecclestone, el histórico patrón del 'gran circo', jamás lo hubiera permitido. De hecho Le Mans siempre coincidía con alguna cita notable del campeonato, al igual que las 500 Millas de Indianápolis coinciden con la carrera de más difusión del campeonato: el GP de Monaco. Bernie siempre supo manejar bien su negocio, ahora vendido a los americanos de Liberty, mucho más permisivos con las ganas de correr en otras categorías de sus pilotos.

Por fin en Le Mans

Pero volvamos a Alonso y a las 24 horas. Tras acercarse a Porsche, el programa de Alonso con la marca alemana no cuajó por las incompatibilidades entre F1 y Resistencia, y Porsche peleó con Audi y Toyota, ganando en tres ediciones consecutivas: 2015, 2016 y 2017, en una muestra de tesón y fortuna que, en cambio, no entendió la fórmula de Toyota, que llegó a perder las 24 horas de 2016 en los últimos cinco minutos, cuando contaban con el coche más rápido.

El escándalo de los motores TDI en Alemania hizo que Audi primero y Porsche después se retiraran de la competición, dejando a Toyota sola en la categoría reina de Le Mans, y sin un rival claro al que enfrentarse. Tras mucho debatir y contar con todo el apoyo del Automobile Club de l´Ouest, organizador de las 24 horas y del Mundial de Resistencia, Toyota decidió seguir en la carrera y fichar a Fernando Alonso no sólo para Le Mans, sino para toda la temporada, que incluye, por primera vez en la historia, dos ediciones de las 24 horas.

El resto, como aquél que dice, ya es historia, y la prueba gala ha sido una lucha de Toyota contra su maléfico destino . En esta edición dos coches de la misma marca compitieron por no romper, no salirse y no tener accidentes para terminar primero y segundo, pero con una emocionante lucha entre ellos en la que Alonso se convirtió en protagonista. El tercer equipo en discordia, el Rebellion privado que podía haber puesto en aprietos a los ganadores, se accidentó en la primera hora de carrera, uso horario que jamás ha dado la victoria en Le Mans pero que ha visto a muchos equipos retirarse de forma inapropiada.

Con los Toyota compitiendo codo a codo, Le Mans fue benévola con la marca japonesa, con una noche sin lluvia que hizo que la mayor diferencia entre los dos bólidos japoneses estuviera en las penalizaciones. Alonso recuperó el tiempo perdido durante la noche, un minuto y medio de recorte a unos compañeros de élite, pero que no son campeones del mundo de F1. Por el día, el Toyota número 8 culminó su particular 'asalto al poder', dejándonos por el camino curiosas imágenes entre el tráfico y una imagen para la historia: la de un Fernando Alonso ganador, feliz y agradecido de volver a contar para la victoria.

A por la triple corona

Alonso ha logrado el segundo diamante de su ansiada 'triple corona', único camino de pasar a la historia del automovilismo como algo más que un piloto bicampeón que podría haber tenido muchos más títulos. Ahora queda asentar su leyenda en Le Mans con una nueva participación en 2020, y buscar la victoria en las siempre difíciles 500 Millas de Indianápolis.

Volver a repetir un título en Fórmula 1 es tan improbable como verlo subir esta temporada de nuevo en el podio. Sólo una enorme carambola haría que Fernando volviera a ganar con un equipo McLaren ya sin excusas y en declive, y con los equipos ganadores bien armados o apostando por pilotos promesas en lugar de por el eterno candidato, un hombre que se está convirtiendo en leyenda a pasos agigantados.

De hecho, sin Alonso, estas 24 horas hubieran sido sosas y aburridas, con Fernando, se han convertido en una de las ediciones más mediáticas de la historia. Ojalá Hamilton, Vettel o Verstappen se animaran a correr en la 'carrera de las carreras'. Por el momento Alonso se suma a Marc Gené como único español en ganar en Le Mans.

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