Audi A7: Un alemán siempre joven

Nuevo diseño y tecnología para versión más deportiva la nueva berlina ejecutiva alemana./
Nuevo diseño y tecnología para versión más deportiva la nueva berlina ejecutiva alemana.

El Audi A7 es una berlina ejecutiva premium, pero también un brillante deportivo, cómodo rutero y joya de la tecnología de la conducción

REDACCIÓN MOTOR

La nueva generación del Audi A7 ya está en los concesionarios y, tras el habitual lanzamiento de las versiones más equipadas y costosas, nos ponemos a los mandos de los A7 que habitualmente solicitarán los clientes: modelos potentes y bien equipados, pero sin la espectacularidad de las unidades, casi de salón, de las pruebas de lanzamiento.

El primer Audi A7, llamado Sportback, se situó entre las berlinas A6 y A8, con un diseño deportivo, cinco puertas con portón eléctrico y motores de alto rendimiento. El nuevo modelo no se aparta de esa fórmula, y retoma el nuevo diseño de Audi, con una parrilla más protagonista y hexagonal, unas luces de última generación que, en opción, pueden tener tecnología oled -como las pantallas de algunos televisores-, y se remata con una carrocería más ligera que permite mejores prestaciones, mayor agilidad y consumos más contenidos.

Dos versiones TDI

Elegancia y tecnología se reúnen en uno de los coches más tecnológicos de la gama Audi. El motor V6 TDI añade un motor eléctrico para reducir consumo y emisiones, pero sin ser 'híbrido'

Sorprende que Audi lance al mercado un modelo sólo con motores TDI, pero lo cierto es que son los mejores para automóviles de este porte y rendimiento, ya que su uso es mayoritario en carretera, donde un diesel tiene menor consumo y mejor rendimiento. La versión de 286 CV -hay otra de 231 CV por tres mil euros menos- cuenta con un motor tres litros de seis cilindros, se llama 50 TDI, e incorpora un pequeño motor eléctrico para reducir el consumo y las emisiones. Esta tecnología se llama 'micro-híbrida', y se diferencia de los híbridos porque el motor eléctrico no puede mover el coche por sí mismo, como ocurre con los híbridos, sino que supone un apoyo en arrancadas y aceleración, y un apoyo perfecto para mantener la velocidad en carretera. El motor se une, como es habitual en Audi, a un sistema de tracción total Quattro y un cambio automático de ocho marchas.

El interior del A7 resulta realmente vanguardista, y nos recibe un puesto de mandos lleno de pantallas, con una enorme detrás del volante, donde se dice adiós a los relojes, y dos pantallas más en la consola central. Estas dos son táctiles, pero hay que 'apretar' más de lo que lo hacemos, por ejemplo, en un teléfono móvil, por lo que resulta un poco complicado al principio, pero se le termina cogiendo el truco. Se nota que Audi ha trabajado muchas horas en el diseño y ergonomía, ya que vemos pocos botones y las pantallas, realmente grandes, tienen una altísima calidad y reflejan muy bien toda la información disponible.

Ágil, pero con confort

Nos ponemos en marcha y el A7 se desplaza de forma suave y potente. No tiene las inercias de antes y es un coche más vivo y ágil tras el volante, que también se siente más liviano. Esto importa, pero también que tenga bastante espacio. Si hemos convencido a la familia para comprar un coupé familiar en lugar de un SUV pretenderemos que todos vayan cómodos, y lo irán, ya que tanto las puertas como su acceso e interior son grandes y amplios. El maletero también es de muy buen tamaño, con más de 550 litros, suficientes para irnos a esquiar en un fin de semana, aunque no tan práctico como un A6 Avant. Como siempre en un Audi de este tipo, el rendimiento en carretera es destacable, con confort, aplomo en la conducción y medias de velocidad más pensadas para Alemania que para España, donde tenemos que hacer uso del control de velocidad para no caer en excesos sin darnos cuenta debido a su gran confort.

Trasera con cinco puertas, alerón retráctil y espectaculares pilotos tipo led, especialmente llamativos por la noche.
Trasera con cinco puertas, alerón retráctil y espectaculares pilotos tipo led, especialmente llamativos por la noche.

Lo último en tecnología

Las ayudas a la conducción son magníficas, con dos radares delanteros y una cámara central que mantiene el coche en el carril por sí mismo sin ninguna pega, actuando en el volante si detecta cualquier atisbo de salir del carril sin dar el intermitente. El frenado de emergencia avisa y actúa solo cuando es necesario. En cambio, que no tenga cámaras de aparcamiento periféricas de serie nos parece un detalle a mejorar, aunque a cambio, con los sensores y la calidad de la cámara trasera es suficiente para aparcar.

En el equipamiento no faltan todo tipo de lujos, y sin cargar mucho el apartado de opciones tendremos un A7 muy completo y con pocos detalles más, personalizado a nuestro gusto. Si el color y las llantas son discretas, como en nuestro coche, podemos disfrutar de un A7 sin llamar mucho la atención, aunque sus luces, faros y pilotos harán por destacar.

Desde 73.500 euros

En el apartado de precio, esta versión sale por algo más de 76.000 euros, una tarifa competitiva, pero con el SUV Q8 a sólo diez mil euros de diferencia, nos tiene que gustar mucho este coupé para mantenernos fiel a su conducción más dinámica, un aspecto en el que ningún SUV se le acerca y en el que este Audi resulta casi insuperable.

El Audi A7 obtiene la 'cuadratura del círculo', al sumar a su perfecto desempeño como berlina familiar una imagen deportiva y un interior sumamente tecnológico. Resulta confortable y muy competitivo.

Sofisticado interior multipantalla.
Sofisticado interior multipantalla.

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