Xàbia controla con barreras el acceso a la Granadella, el Portitxol y Ambolo

R. X.XÀBIA.

El control de los accesos a las calas del Portitxol y la Granadella de Xàbia comienza mañana. El ayuntamiento ha instalado barreras automáticas que impedirán el acceso a los vehículos cuando las plazas de aparcamiento estén llenas. También habrá en Ambolo.

El sistema, que ya ha funcionado los dos últimos veranos en la Granadella, pretende atajar los colapsos y problemas de acceso que sufren los servicios de emergencia provocados por los coches mal estacionados o que realizan maniobras. También está en consonancia con las políticas municipales en la búsqueda de la sostenibilidad del turismo.

Según avanzaron ayer desde los departamentos de Turismo y Playas, habrá vigilantes uniformados que controlen las barreras, que en el Portitxol estará en la intersección de la carretera a la barraca y la calle Truita y en la Granadella en la parte alta de la carretera CV-7420. Estarán en coordinación con personal a pie de playa, que les actualizarán el estado de los aparcamientos. El horario será flexible y se irá ajustando en la medida de las necesidades, que son distintas entre semana o fines de semana. Al igual que en la Granadella, los residentes y servicios autorizados tendrán tarjetas para entrar a sus casas y aparcamientos.

Las mismas fuentes insistieron en que esta medida no busca prohibir ni causar problemas, sino una regulación razonable del estacionamiento a pie de playa que no ponga en peligro la seguridad colectiva ni convierta una jornada de playa en una situación conflictiva.

En el caso de la Granadella el Ayuntamiento ha contemplado un servicio de transporte público por medio del trenecito turístico.

Por otro lado, el Consistorio también ha instalado una barrera para cerrar el paso de vehículos a Ambolo, una cala que está clausurada. Este cierre también estará supervisado por vigilantes para evitar que los bañistas hagan caso omiso a la instrucción de seguridad, algo recurrente desde que empezó el verano.