Xàbia ampliará alcantarillado en el Montgó, Lluca y el Cap de la Nao

La CHJ exige al equipo de gobierno que ponga solución al problema de las 8.000 viviendas que todavía no tienen ningún tipo de conexión

R. X. XÀBIA.

Las zonas Montgó, Lluca y Cap de la Nao de Xàbia contarán con servicio de alcantarillado dentro de cuatro años. Así lo confirmó el ejecutivo en una reunión informativo con los vecinos de la zona. Una actuación que debe asumir el consistorio tras la los cambios en materia de alcantarillado que introduce la nueva ley urbanística valenciana (Lotup).

«En Xàbia tenemos 8.000 viviendas sin conectar al alcantarillado y la Confederación Hidrográfica del Júcar nos exige soluciones» señaló Chulvi.

La Ley deja claro que, siempre que sea viable económicamente, las casas habrán de conectarse al alcantarillado. El gobierno local «ha valorado esta viabilidad a que se encuentren a menos de 100 metros lineales del tendido». Solo en los casos en los que este enganche sea inviable, indican, se dará la opción de utilizar estancos individuales. En este sentido, se prohíben las fosas sépticas y solo se autorizará un depósito estanco individual (sin posibilidad de fugas) con gestión a través del Ayuntamiento.

Sólo las casas que estén a más de 100 metros de los colectores se servirán de depósitos

En el caso de un plan urbanístico con capacidad para más de 250 personas, se deberá hacer una depuradora para la urbanización.

La responsable de Urbanismo, Isabel Bolufer, avanzó los dos flancos en los que está trabajando el consistorio para dar respuesta a la nueva normativa.

Por un lado, comentó se ha planificado una mejora de la red de alcantarillado a desarrollar los próximos cuatro años y que supondrá una inversión de unos ocho millones de euros. Ya se han redactado los pliegos y hecho la reserva de crédito para sacar a licitación los proyectos de la primera fase de los nuevos colectores de estas tres zonas.

El Ayuntamiento costeará las tuberías mientras que las conexiones correrán a cargo de los particulares que quieran engancharse «sea vivienda nueva o casas ya existentes que con la ampliación de la red la tengan a menos de 100 metros».

En cuanto a los casos puntuales en los que no puedan engancharse al alcantarillado, Bolufer reveló que ya se está trabajando en el reglamento para la nueva ordenanza que será necesaria para gestionar los depósitos estancos y en los pliegos para licitar el servicio. Según la edil, el consistorio será quien se encargue de su mantenimiento y vaciado, «bien por gestión directa o vía concesión». Para ello, el propietario pagará una tasa que «se valorará el coste por metro cúbico y cada uno pagará los lodos que genere».

Pero como las cosas de palacio casi siempre van despacio, en previsión de que esta normativa tarde en estar lista y para poder atender los casos pendientes de licencia, el ejecutivo ha pactado con la Confederación Hidrográfica del Júcar una disposición transitoria.

Con ella, los propietarios, a través de una empresa autorizada, podrán gestionar temporalmente estos depósitos hasta que esté lista la ordenanza definitiva.