Los vecinos del interior dejarán de ir de pueblo en pueblo en busca de servicios bancarios

Vista panorámica del municipio de Sanet y Negrals. / LP
Vista panorámica del municipio de Sanet y Negrals. / LP

Sanet y Negrals, Ràfol d'Almúnia, Benigembla, Sagra, Vall d'Alcalà y Vall de Laguar contarán con un cajero con el Plan contra la exclusión financiera

B. ORTOLÀ SANET Y NEGRALS.

Para los vecinos de seis municipios del interior de la comarca (Sanet y Negrals, Ràfol d'Almúnia, Sagra, Benigembla, Vall d'Alcalà y Vall de Laguar) dejará de ser una odisea sacar dinero de su entidad bancaria porque tienen que ir a otros pueblos. Sus localidades han sido incluidas en el Plan contra la exclusión financiera, elaborado por la Generalitat, con el que se pretende instalar cajeros automáticos en un total de 95 municipios en toda la Comunitat, entre los que se encuentran los seis de la Marina Alta.

La Generalitat ha decidido alquilar los cajeros que ofrezcan las diferentes entidades valencianas por cinco años y un coste estimado de 10.000 euros anuales por el mantenimiento y el funcionamiento de cada aparato. Una decisión «positiva» para la mayoría de los vecinos, «especialmente para las personas de mayor edad que dependen de sus familias para poder desplazarse en coche hasta otros municipios», indicaban ayer en Sanet y Negrals.

En la Vall de Laguar la última oficina bancaria cerró hace apenas un año. Ahora cuentan con una itinerante (un cajero en una furgoneta) que visita el municipio una vez a la semana para que los vecinos puedan realizar sus ingresos y reintegros. Aunque para realizar otro tipo de operaciones, los vecinos deben desplazarse hasta Orba, una opción que «la gente más mayor no está habituada a hacer», indicó ayer el alcalde de la localidad, Paco Gilabert. La instalación del nuevo cajero, apuntó el primer edil, «también es una opción para dar servicio a los turistas». A pesar de que se trata de una buena alternativa, el primer edil lamentó que «los bancos se interesen en prestar servicio a los municipios más pequeños porque les conceden una subvención».

Los vecinos de la Vall d'Alcalà también están satisfechos con la instalación de un cajero. «Es la primera vez que contaremos con uno», indicó el alcalde, Pablo Martínez, porque «será una gran comodidad para todos». El pequeño municipio tampoco ha tenido nunca una oficina bancaria. Hasta ahora y «la gente tenía que desplazarse hasta Planes o la Vall de Gallinera para hacer sus gestiones».

Tanto en Alcalà como en Laguar o Sanet y Negrals, aseguraron que el cajero no será un problema para los más mayores, pues «siempre habrá algún familiar o conocido que les pueda ayudar si no se aclarar».

Estas seis localidades se unen a la lista de poblaciones de la comarca que ya cuentan con un cajero para prestar servicio, como en Parcent. Su alcalde, Máximo Revilla reconoce que se trata de una «ventaja, porque los vecinos no deben trasladarse a otro municipio».

Asimismo, remarcó que, desde que la localidad no cuenta con una entidad bancaria, «se ha perdido el valor humano y la intimidad económica, porque una persona mayor necesita que las operaciones se las haga alguien que sabrá sin quererlo, los datos de su cuenta».

 

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