Vecinos de Dénia denuncian el «mal estado y abandono» de la playa para perros

Varios usuarios pasean con sus mascotas por la playa habilitada para perros en la costa de Dénia. / B. ortolà
Varios usuarios pasean con sus mascotas por la playa habilitada para perros en la costa de Dénia. / B. ortolà

Los dueños de las mascotas aseguran que en esta zona hay algas, residuos y se hace botellón por lo que piden reubicarse en el Saladino

B. ORTOLÀDÉNIA.

«Queremos ser unos usuarios más». Esta es la principal exigencia que lanzan al Ayuntamiento de Dénia los miembros del colectivo 'Pro perros en las playas'. Denuncian que el actual espacio que tienen habilitado para poder acceder a la costa con sus mascotas, situado en la escollera norte, en la Punta del Raset, «no se puede calificar como playa y además está muy abandonado, hay muchas algas y residuos».

Aseguran, además, que en este punto del litoral «es habitual ver a gente haciendo botellones por las noches y se dejan botellas rotas, por lo que ha habido algunos animales que han resultado heridos». Otro de los inconvenientes, indican, es el acceso al recinto, puesto que «no está habilitado para que puedan pasar con facilidad personas con movilidad reducida».

Por todo ello exigen, tanto al Ayuntamiento de Dénia como a Puertos, una reubicación de esta zona habilitada para los usuarios de mascotas, a apenas unos metros de donde se sitúa actualmente, «en la playa conocida como Saladino».

Además de un nuevo espacio, piden señalización y duchas para sus mascotas

Apuntan que en el caso de que este cambio no fuese posible, se habilite otra playa similar para baño de perros y personas, dotada de los medios que fueran necesarios».

Por último, el colectivo quiere que se tengan en cuenta en la redacción de la nueva ordenanza municipal aplicable a las playas algunas de sus peticiones. Una ellas es una modificación para «incluir el concepto 'zona de baño mixta' donde se permitirá el acceso de los perros junto con sus acompañantes y definir bien la temporada de baño (del 15 de junio al 15 de octubre)».

También reclaman un cambio en la norma donde se indica que «la Junta de Gobierno podrá habilitar playas»; quieren que se sustituya por «la Junta de Gobierno deberá habilitar zonas en las playas donde se permita la presencia de perros».

Por último reivindican servicios mínimos en las zonas de baño mixtas: «Señalización clara de los accesos y la delimitación, papeleras o contenedores para excrementos separados de la zona de baño, duchas o lavapiés tanto para personas como adaptados a los perros, postes para bolsas y accesos habilitados para las personas con movilidad reducida».

Así se lo trasladaron al consistorio por escrito, primero, y en una reunión con el concejal responsable, Pepe Domenech, la semana pasada. En dicho encuentro, indicaron los miembros del colectivo, el edil «se mostró receptivo, incluso que entendía la situación porque también tiene mascota». Aunque temen que sus peticiones «caerán, seguramente, en saco roto».

De hecho, el propio edil confirmó que la petición se ha trasladado a Puertos, «que es quien tiene competencias sobre el asunto». Domenech apuntó que el consistorio está a la espera de saber si se concede una ampliación de la zona donde actualmente se encuentra la playa para perros.

De no ser así, matizó, el ejecutivo no se planteará reubicar este espacio a otro punto del litoral. Según señalaron desde el colectivo, «el concejal dejó entrever que el Ayuntamiento no quiere perder ninguna de sus banderas azules, pero no entendemos esta postura, porque Dénia cuenta con cerca de 18 kilómetros de playa, y solo seis tienen bandera azul, ¿realmente no hay un pequeño hueco para nosotros?».

En cuanto al requerimiento enviado a Puertos, apuntan que no han recibido contestación y que «da la impresión de que se pasan la pelota unos a otros».

Firmas

Además de las dos peticiones por escrito, los miembros del colectivo han organizado ya dos concentraciones, la última en la calle Marqués de Campo. En este último acto reivindicativo iniciaron una recogida de firmas de vecinos. «En el municipio hay cerca de 3.000 personas con mascota, creemos que es una cifra bastante importante de la población como para que no se nos escuche», matizan.