Acosados por los okupas

La urbanización Mirador Monte Pedrera, en Dénia, donde 23 de las 64 viviendas tienen okupas. / Tino Calvo
La urbanización Mirador Monte Pedrera, en Dénia, donde 23 de las 64 viviendas tienen okupas. / Tino Calvo

Vecinos de la urbanización Mirador Monte Pedrera de Dénia denuncian la proliferación de okupas en su finca | Varios propietarios han sufrido «agresiones físicas y verbales» y expresan su «impotencia y rabia» porque opinan que la ley no les ampara |

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

Vecinos de la urbanización Mirador Monte Pedrera, ubicada en Dénia, denunciaron ayer la proliferación de okupas en su finca y la sensación de inseguridad que sufren a raíz de su presencia. De las 64 viviendas que tiene la comunidad, 11 están vendidas y hay 23 están ocupadas ilegalmente.

Los propietarios relataron la situación «insufrible» que están atravesando desde que les entregaron las viviendas en 2007. En ese momento tuvieron que empezar asumir la totalidad de los gastos comunes. Según dijeron, la deuda de la promotora a la comunidad por ese motivo asciende a «unos 150.000 euros aproximadamente». Ante esta situación optaron por cortar el suministro en las zonas comunes, de manera que dejó de haber electricidad en los garajes, vaciaron la piscina y los ascensores dejaron de funcionar, sólo hay uno en marcha porque lo paga una vecina, que es la que tiene llave para que vaya.

Pero eso no es lo peor. Todo se agravó a partir de 2017. Una de las dueñas de una casa explicó que «de la noche a la mañana» vieron que la urbanización era invadida. A partir de ese momento comenzó la pesadilla y dejó de reinar la tranquilidad en sus vidas. Según comentaron desde la comunidad, han sido víctimas de «agresiones físicas y verbales, incluso amenazas de muerte».

Temen que algunos inquilinos ilegales también estén alquilando las casas a otras personas

La propia presidenta de la finca recalcó que en varias ocasiones la habían amenazado y agredido que, a pesar de ser la víctima, los okupas la habían denunciado diciendo que habían sido agredidos por ella. Y la lista no acaba ahí. A parecer, la promotora quiso contratar a una empresa de seguridad recientemente para evitar ocupaciones, pero esta rehusó después de enviar a varias personas y que una de ellas tuviera que acudir al hospital con un brazo roto por culpa de esos inquilinos no deseados.

También sus propiedades se vieron afectadas, con coches rayados, ruedas de sus vehículos pinchadas, incluso abrieron sus trasteros e intentaron forzar las cerraduras de alguna casa con propietario. A eso sumaron que esos nuevos inquilinos habían hecho enganches ilegales, una actuación que le ha acarreado a la comunidad de propietarios facturas impagadas por un montante de unos 20.000 euros. De hecho, pese a que vaciaron la piscina, después volvió a aparecer llena.

Posible «negocio»

Asimismo, apuntaron que sospechan que los okupas están haciendo «negocio» con las viviendas de esta urbanización de la zona de La Pedrera, pues creen que, pese a no ser los legítimos dueños, las podrían estar alquilando a otras personas. Además intuyen que allí se está produciendo «tráfico de estupefacientes».

Desde la comunidad de propietarios incidieron en que han puesto denuncias pero que no han conseguido nada, ya que el problema radica en que la titularidad de las viviendas ocupadas «todavía está en sede judicial» y la promotora poco han hecho para poner fin a esa situación en todo este tiempo.

Los afectados también se dirigieron a la Policía Nacional, a la Policía Local, al concejal de Seguridad y al propio alcalde de Dénia para trasladarles su malestar y la situación que están sufriendo. Pusieron también varias denuncias, aunque sólo han conseguido palabras de comprensión y ninguna solución porque nada pueden hacer si no es el propietario el que actúa.

Todo eso no les sirve de mucho consuelo. «No hay ley que nos ampare», lamentaron y expresaron que todo esto les hace sentir «impotencia y rabia». Por ello quisieron hacer pública su situación y reivindicaron un compromiso de las autoridades civiles y judiciales. Además, pidieron que cualquier afectado pueda iniciar los trámites para acabar con una ocupación y no sólo el dueño de la casa. Y solicitaron «medidas ágiles» y que no se dilaten en el tiempo.

Mirador Monte Pedrera no es la primera urbanización de Dénia en sufrir problemas de okupas. En La Siesta los vecinos denunciaron en 2014 que se la zona se había convertido en un foco de inseguridad y «prostitución». Ese mismo año agentes de la Policía Nacional procedieron al desalojo de los okupas. Sin embargo, la alegría de los propietarios duró poco, ya que pronto regresaron. Y la quejas no cesaron, aunque poco se consiguió.