Regantes de El Verger piden cerrar el nuevo pozo que surte a Dénia por temor a que se salinice

Imagen del río Girona atrevesando el núcleo urbano del El Verger. / TIno Calvo
Imagen del río Girona atrevesando el núcleo urbano del El Verger. / TIno Calvo

La Confederación Hidrográfica del Júcar confirma que abrirá un periodo de audiencia y el consistorio estudiará si presenta una queja

B. ORTOLÀ EL VERGER.

En la comunidad de regantes de El Verger lo tienen claro, «sin agua no hay vida», por ello están dispuestos a presentar alegaciones al pozo habilitado hace una semanas en su término municipal por la empresa que gestiona el servicio hídrico en Dénia, con el que pretende extraer agua para garantizar el abastecimiento a capital de la Marina Alta. Temen que una excesiva sustracción de agua pueda salinizar las reservas.

Los regantes han decidido tomar este paso tras la reunión celebrada ayer en la sede de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y en la que también estuvo presente el alcalde de El Verger, Basili Salort.

En ese encuentro, los representantes de la CHJ confirmaron que la empresa cuenta con la autorización necesaria que le permite extraer hasta 800.000 metros cúbicos de agua al año. Tal y como ya explicó la mercantil, de momento se encuentran en periodo de pruebas. Desde la mercantil matizaron que, tras esta fase de comprobación, dispondrán de 500.000 metros cúbicos al año, «es lo que necesita el municipio de Dénia».

La empresa tiene autorización para extraer 800.000 metros cúbicos al año

Según el primer edil de El Verger, desde la Confederación mostraron interés en que se cumpla con todos los requisitos para la extracción de agua. Además confirmaron que van a proceder a abrir un periodo de audiencia pública para que se puedan presentar alegaciones al proyecto, «es el procedimiento a seguir en cualquier expediente», indicó ayer el alcalde de El Verger. Una vez finalice el plazo, presentarán una resolución definitiva.

Los regantes esperan que el dictamen de la CHJ se decante a su favor y finalmente no se autorice la extracción de agua. Ayer auguraron que, si el proyecto sigue adelante, «el nivel bajará de forma preocupante y correremos un alto riesgo de que se salinice el agua». Recuerdan que en los años 80 ya se realizaron unas extracciones «desorbitadas que salinizaron algunos de los pozos del término municipal. No queremos que vuelva a pasar, es un bien imprescindible para poder sacar nuestras cosechas adelante».

Según indican, el cambio climático está afectando a las reservas hídricas «drásticamente». Es por ello que en los últimos años, los regantes han tenido que hacer «malabares» a la hora de usar el agua para conseguir mantener los niveles y evitar la salinización de los cuatro pozos que gestionan en la actualidad.

Lamentan, además, que «se haya autorizado este proyecto que cuenta con dos perforaciones de las que se está extrayendo agua todos los días, a todas horas. Si no se controla, puede ser desastroso, el final de la agricultura en nuestro municipio. Por todo ello creemos que es conveniente presentar alegaciones, ya estamos buscando asesoramiento para hacerlo». En cuanto al plazo, regantes y ejecutivo no pudieron confirmar la fecha de la resolución.

También están organizando una manifestación para el próximo 5 de mayo. Esta tendrá lugar en el propio municipio, «el objetivo es defender nuestra agua y mostrar nuestra rotunda oposición a estas extracciones».

En este periplo los regantes contarán con el apoyo del consistorio. Así lo confirmó ayer el primer edil, «vamos a estar del lado de los agricultores». Salort apuntó además que los técnicos estudiarán la posibilidad de presentar otra alegación por parte el consistorio «por si fuese necesario».

El munícipe recordó que esta semana también se reunieron en Dénia con representantes de la empresa. Allí les mostraron su preocupación y salieron de la reunión con la garantía de poder realizar comprobaciones en los contadores, «no han puesto ningún impedimento, creemos que habrá total transparencia», indicó.

Salort reiteró la importancia de «proteger nuestros acuíferos, son un bien de dominio público y en los tiempos que corren no podemos permitirnos errar lo más mínimo».