La rápida actuación de los bomberos en Castells evita una «catástrofe» forestal

Uno de los medios aéreos intenta sofocar las llamas. / LP
Uno de los medios aéreos intenta sofocar las llamas. / LP

Los vecinos aseguran que el trabajo de 50 efectivos y un total de diez medios aéreos hizo que las llamas no afectasen a las casetas de campo

R. C. CASTELL DE CASTELLS.

Los vecinos de Castell de Castells aseguran que la rápida intervención del consorcio de bomberos fue «esencial» para evitar una «catástrofe» en su término municipal este fin de semana, en el primer incendio forestal del año que sufre la Marina Alta.

Un total de diez medios aéreos, ocho autobombas y cuatro nodrizas, además de medio centenar de bomberos procedentes de Dénia, Benissa, Sant Vicent del Raspeig y Cocentaina, estuvieron participando en las labores de extinción de un fuego que se inició la tarde del domingo y que declararon controlado casi un día después. Por el momento se desconocen las causas por las que se inició el fuego, «todavía se están investigando». Finalmente las llamas calcinaron cerca de nueve hectáreas de zona forestal.

Por suerte, indicaron ayer los vecinos de Castell de Castells, «nadie resultó herido ni hubo que lamentar pérdidas materiales». Tampoco fue necesario realizar desalojos, de hecho apuntaron que las llamas «se quedaron a las puertas de alguna caseta de campo, la gente estaba preocupada pero al final todo quedó en un susto».

Lo que sí hicieron los miembros de seguridad desplazados fue cortar la carretera CV-720 durante las tareas de extinción, aunque «el fuego no estaba cerca de la vía, supongo que fue por precaución», indicó ayer Àfrica, una joven que circulaba a esa hora por dicha carretera. También le sorprendió «la cantidad de efectivos movilizados» para intentar apagar el fuego.

Pese a que el incendio quedó extinguido a las 20 horas de ayer, desde el departamento de bomberos indicaron que las tareas para acabar con las llamas fueron complicadas: «especialmente por lo escarpado del terreno, así como el fuerte viento de poniente y las altas temperaturas de la jornada de domingo».

A lo largo de la jornada de ayer los efectivos fueron retirándose: cuatro de los medios aéreos y el helicóptero Kamov lo hicieron a media mañana. Los efectivos que se quedaron estuvieron trabajando en la extinción con la colaboración de un drone, que con la que se comprobaba la temperatura del terreno.