Más de 20 puntos de vertidos ilegales de uralita se extienden por todo el término de Dénia

Restos de planchas onduladas y tuberías de uralita tiradas junto a unos contenedores en el término municipal de Dénia. / R. González
Restos de planchas onduladas y tuberías de uralita tiradas junto a unos contenedores en el término municipal de Dénia. / R. González

Los principales focos donde se ha tirado este material tóxico se hallan en el extrarradio, Les Deveses, Monte Pego, La Xara y Jesús Pobre

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

Los puntos donde los vecinos incívicos realizan vertidos ilegales de uralita no paran de crecer en Dénia. Si a principios de año se habían detectado cinco lugares, ahora ya se supera la veintena por todo el término municipal, incluidas las dos entidades locales menores.

Estos casos se dan en el extrarradio. Algunos de los objetos de este tipo de material considerado como tóxico al contener amianto se depositan junto a los contenedores, como si se tratara de un residuo ordinario más. De esta forma, se pueden observar tirados en los caminos trozos de planchas onduladas o tuberías que se han quitado tras realizar obras. Pero en lugar seguir el procedimiento correcto, los infractores optan por dejarlos con disimulo junto a las zonas de contenedores.

Y allí permanecen los trozos de uralita desde hace meses, hasta medio año en algunos puntos. La retirada de estos materiales no debe llevarse a cabo de forma particular. Debido a su toxicidad, se requiere de los servicios de una empresa especializada en la manipulación de estos restos y, además, no se pueden depositar en cualquier lugar a la espera de que el camión de la basura se lo lleve, puesto que es necesario que esas piezas las retiren operarios especializados y que sean trasladadas con cuidado a un vertedero en el que se les aplicará un tratamiento adecuado.

Medio Ambiente destina unos 35.000 euros para licitar los trabajos de retirada de los residuos

Una de las razones de este tipo de actuaciones incívicas radica en el desconocimiento de la forma de proceder con este tipo de material. Pero el principal motivo es de carácter económico, puesto que llevar a cabo una correcta retirada y eliminación resulta costoso. Es más, la ordenanza municipal de limpieza recoge la prohibición expresa de depositar en la vía pública «materiales inflamables, explosivos, tóxicos, nocivos o peligrosos». Por ello, para ahorrarse un buen pellizco, algunos ciudadanos se decantan por deshacerse de ellos de forma furtiva.

El edil de Medio Ambiente, Josep Crespo, lamenta el incremento de puntos con vertidos de este tipo de residuos, como planchas y tuberías de fibrocemento que contienen amianto. Según comenta, se han detectado más de 20 por todo el término municipal. Además de la zona del extrarradio, también se encuentran en el Montgó, Les Rotes, Les Deveses, Monte Pego, La Xara y Jesús Pobre.

El concejal señala que no sólo ha crecido el número de lugares donde se tiran, sino también la cantidad que hay en los que ya estaban localizados. «Cuando la gente ve que ya hay un montón, tira más allí», explica. Algunos de estos vertederos se hallan en lugares recónditos, mientras que otros están cerca de carreteras con gran tráfico.

Crespo admite que resulta complicado identificar a los vecinos que se ha desecho de estos materiales para hacerles pagar por la infracción. La única forma sería pillarles en el momento en el que efectúan el vertido ilegal. Por desgracia para las autoridades, esas personas actúan aprovechando la oscuridad o en lugares apartados donde no puedan ser vistos.

Coste elevado

Ante la proliferación de estos vertederos improvisados, el Ayuntamiento se ve obligado a proceder a su retirada y el coste a abonar saldrá de las arcas municipales, es decir, del dinero de todos. La última que recurrió a los operarios especializados la factura se acercó a los 3.000 euros. En esta ocasión, ante el gran número de lugares detectados, esa cifra se disparará y será necesario llevar a cabo una licitación. Josep Crespo remarca que los pliegos de condiciones ya están hechos y que ahora el departamento de Contratación se encargará de licitar.

El objetivo es que se inicie el proceso lo antes posible para recibir propuestas y proceder a la elección de la empresa que se encargará de la recogida y del traslado del material al punto correspondiente para el tratamiento de este tipo de residuos peligrosos. La cuantía asignada para quitar la uralita en todos los puntos del término municipal ronda los 35.000 euros, dijo el concejal.

La intención de eliminar estos restos se remonta a unos meses atrás. Sin embargo, el hecho de que Dénia estaba con los presupuestos prorrogados hacía que Medio Ambiente no dispusiera de dinero para acometer ese trabajo. Una vez las cuentas de 2019 fueron ratificadas de forma definitiva, el departamento ha podido destinar una partida.