El proyecto del campo de golf dinamita en Pego las negociaciones entre PSPV y Compromís

Zona del término municipal de Pego donde se pretende ubicar el campo de golf. / LP
Zona del término municipal de Pego donde se pretende ubicar el campo de golf. / LP

Los socialistas rompen las relaciones tras el rechazo de los valencianistas a apoyar la instalación y apuestan por gobernar en solitario

B. ORTOLÀPEGO.

La influencia del pacto del Botànic no ha calado en el municipio de Pego, donde las negociaciones entre el PSPV y Compromís han saltado por los aires. Los socialistas, liderados por Enrique Moll, decidieron el miércoles por la noche romper un posible acuerdo con los valencianistas y apostarán por un gobierno en solitario. Apuntan que se trata de una decisión adoptada por la asamblea y que el principal argumento para no consensuar un gobierno conjunto es la oposición de Compromís a potenciar el proyecto del campo de golf, los valencianistas siempre han mostrado su interés por la reversión a rústico del terreno.

«Hemos apostado durante la campaña electoral por un proyecto que en su día el Bloc Nacionalista Valencià propuso a la ciudadanía de Pego como una apuesta de futuro y de mejora de las condiciones económicas de nuestro pueblo. Una propuesta que avalaron, impulsaron y apoyaron», remarcan desde las filas del PSPV.

Los socialistas tildan la negativa del grupo valencianista de apoyar el campo de golf como «un error que supondría inconvenientes económicos y judiciales. Debemos buscar nuevas vías de promoción financieras para nuestro pueblo porque la agricultura cada vez está peor». Defienden que el proyecto cuenta con «todos los filtros de la administración, tanto autonómica como nacional, cumpliendo todas las normativas urbanísticas y medioambientales. Además sólo ocuparía un 7% del terreno no urbanizable común».

Los nacionalistas no cierran la puerta a un pacto y dejan en manos de Moll la decisión final

Lamentan, además, que los valencianistas «a la hora de materializar el acuerdo programático solo tienen en cuenta una parte de nuestro programa electoral, cuando nosotros hemos asumido el suyo íntegramente». A pesar de las diferencias por las que los socialistas entienden que se ha llegado a la ruptura del pacto, no cierran la puerta a futuros acuerdos con la formación política.

El anuncio del PSPV ha dejado descolocados a los valencianistas. De hecho, pocos minutos más tarde de conocerse la decisión, algunos de los miembros de Compromís aseguraban no entender la postura del grupo comandado por Moll. Remarcaron que durante las dos primeras reuniones que mantuvieron ambas fuerzas políticas para negociar un gobierno, «conseguimos consensuar una línea de trabajo con 76 iniciativas extraídas de las propuestas electorales de ambas formaciones, donde se incluían la práctica totalidad de los programas».

Desde el grupo valencianista no entienden que el PSPV «haya marcado una línea roja con el campo de golf, un proyecto económicamente inviable». Comentan que para las negociaciones, decidieron dejar fuera de los acuerdos dicho proyecto, «por el bien del pacto, aunque nuestra posición es la de no recuperarlo. Creemos que era mejor llegar a un acuerdo de proyecto común para llevar a cabo todas las propuestas que tenemos en común y cuando llegase el momento de afrontar el tema del campo de golf, cada uno que tomase su decisión».

Aseguran que la construcción de un recinto de estas características, «es un proyecto caduco y económicamente inviable». Refuerzan su teoría en el hecho de que los plazos para llevarlo a cabo «se han agotado y la empresa no ha ejecutado nada».

Pese a la difícil situación en la que se encuentra la relación entre ambas partes, desde el grupo valencianista confirman que su asamblea decidió «por unanimidad» mantener sobre la mesa la propuesta de acuerdo «con 76 puntos en común» que ambos partidos. Ahora, a poco menos de 24 horas de la celebración del pleno de constitución de la nueva corporación, Compromís ha decidido pasar una última pelota al PSPV: «Todo depende de si Enrique Moll quiere un gobierno de progreso como el del Botànic».

Acuerdos puntuales

Desde las filas socialistas están convencidos que pueden gobernar los próximos cuatro años con acuerdos puntuales. Es más, no se descarta que la edil electa de Ciutadans de Pego, Alicia Siscar, forme parte del equipo de gobierno, y tan solo les haría falta un voto para tener mayoría absoluta en las propuestas que lleven al pleno. «Pese a que no se haya concretado un acuerdo formal, hay que recordar que tenemos 76 puntos en común con Compromís, estamos seguros que querrán sacarlos adelante», subrayan.

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