La protectora de animales de Pego recurre a casas de acogida por falta de espacio

Varios de los perros que permanecen al cuidado de la protectora Aprop. / LP
Varios de los perros que permanecen al cuidado de la protectora Aprop. / LP

La presidenta de la asociación asegura que hay familias que acogen hasta 20 gatos porque sus instalaciones carecen de espacio suficiente

K. CARRIÓPEGO.

La Asociación Protectora de Animales de Pego (Aprop) está más que harta. Desde hace tres años está a la espera de que el ejecutivo le facilite un terreno donde poder trasladar la sede y así mejorar los servicios de ayuda para los animales abandonados. Pero, pese a que tras las elecciones sigue gobernando el mismo partido (PSPV), nada se ha hecho al respecto.

Actualmente, Aprop, tiene sus instalaciones en un terreno alquilado detrás del cementerio municipal, pero su dueño quiere recuperar dicho espacio y la asociación carece todavía de un lugar donde seguir en un futuro con sus actividades.

De hecho, ante la falta de espacio en la actual protectora, las casas de acogida son la única esperanza de conseguir un hogar para los animales rescatados. Incluso, según la presidenta, Ana Femenía, «existen casas (familias) que albergan hasta 20 gatos, y que les proporcionan alimentos y cuidados».

La protectora exige al ejecutivo local un lugar digno para poder atender a los animales

Femenía explicó que se ha llegado a esta situación por «la falta de espacio en unas instalaciones deficientes y poco útiles» debido a la cantidad de animales, un centenar aproximadamente, de los que deben ocuparse.

Por eso, insistió en que lo único que piden al ejecutivo local es «una protectora digna para Pego que pueda hacerse cargo de todas las necesidades que los animales necesitan».

Actualmente, entre 20 y 25 voluntarios ayudan a la asociación en su quehaceres diarios, pero «el espacio que precisan para trabajar sigue sin concederse», remarcó. La presidenta de la asociación incidió en que no tienen «más espacio para gatos y perros», teniendo en cuenta que los canes son las mascotas «más abandonadas durante las vacaciones de verano pese a que fueron un regalo en Navidad».

A juicio de la responsable de la protectora «se necesitaría, en caso de ser un terreno rural, que como mínimo midiese 10.000 metros cuadrados». Aunque, añadió, «si por el contrario hablamos de un terreno urbano, es mucho más complicado por las necesidades que acarrea unas instalaciones de dicho calibre».

Matizar que la protectora realiza funciones de recogida de animales, a pesar de que «en el convenio firmado no aparece dicha tarea, pero alguien tiene que hacerlo», según explicó Femenía.

El documento se firmó en 2016 con el anterior gobierno y, en ese momento, Aprop ya preguntó por un terreno para ampliar las instalaciones. Sin embargo, según recordó la presidenta de la asociación, «el anterior equipo de gobierno no quiso saber nada del tema y lo único que nos ofrecieron fue un ecoparque que resultó ser una construcción ilegal, por lo que rechazamos dicha oferta».

Por su parte, la concejal de Bienestar Social, Alicia Siscar, apuntó que «estamos buscando ya un terreno para la protectora» y «tenemos que preparar una reunión para aclarar todas las necesidades que la asociación demande». La edil, a pesar de llevar poco tiempo en una nueva concejalía, explicó que esta «se creó para ayudar a las personas del municipio y a servicios como el de la protectora».

La edil apuntó que «los técnicos ya están con el tema y, mientras se redacta un nuevo contrato, la Aprop seguirá recibiendo ayuda económica por parte del ayuntamiento».