El presidente de Baleària critica al gobierno de Dénia por el poco interés en el puerto

Adolfo Utor durante la presentación de la memoria de resultados de 2018 que realizó ayer en Baleària Port. / José Iglesias
Adolfo Utor durante la presentación de la memoria de resultados de 2018 que realizó ayer en Baleària Port. / José Iglesias

Adolfo Utor incide en la necesidad de destinar parte del canon y la tasa en mejorar los accesos y las comunicaciones para ser competitivos

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

Baleària presentó ayer la memoria de resultados del pasado año en la sede, ubicada en Dénia. El presidente de la naviera, Adolfo Utor, repasó las cifras globales, pero también se mostró muy crítico con el gobierno de Dénia por el poco interés que han demostrado por conseguir que el puerto de la ciudad se convirtiera en una gran referente. Y también arremetió contra la Generalitat. Defendió que unos buenos accesos y una buenas comunicaciones son esenciales para ser competitivos frente a otras ciudades, como Gandia, que dependen del Estado y que gozan de mejores condiciones en cuanto a tasas y canon.

El responsable de la naviera afirmó que no le preocupa la proyección que están adquiriendo las instalaciones de la capital de la Safor porque «la competencia es saludable». Pero matizó que Dénia, al depender del Consell, tiene que afrontar unos inconvenientes que no se dan en otras ciudad como Gandia, que tildó de «competidor agresivo y fuerte». Y a ello le sumó la carencia de infraestructuras.

En este sentido, Utor lamentó las deficiencias en las conexiones y los accesos. «Cada vez que pasamos por Abu Zeyan nos acordamos del interés municipal por el puerto», recriminó el presidente. También aludió al reivindicado tren y reprochó al ejecutivo que no hubieran optado por «mover la estación de autobuses aquí», donde ya hay unos andenes listos.

Al respecto, señaló que «ayudar a la naviera Baleària es ayudar a más del 50% de pasajeros» que llegan a Dénia en autocar para coger el barco «y se les dificulta el tránsito». En su opinión, los gobernantes, tanto de un color político como de otro, creen que si se favorece a una empresa grande se está «desprotegiendo» el interés público y recalcó que «no están respondiendo como se debiera».

Utor insistió defendió en varias ocasiones la necesidad de que el puerto dianense consiga un estatus como el de Gandia, Valencia o Alicante, que dependen del Estado. Según recordó, desde la capital comarcal se lanzó un proyecto «refrendado por les Corts» en el que se pedía lo mismo que tienen esas ciudades, en las que cada puerto maneja sus presupuestos y además hay un fondo de cohesión al tratarse de un sistema «descentralizado».

Sobre esta cuestión, incidió en que la naviera paga un millón en concepto de canon y uno y medio por tasas, a lo que le sumó más de 22 millones de euros en inversiones. Según subrayó, el dinero que aporta va a la caja común y la Generalitat tiene «muchas necesidades».

Por ese motivo, Adolfo Utor remarcó que la competitividad del puerto de Dénia es básica y que con un sistema descentralizado, como el modelo estatal o el ente autónomo, se podría destinar parte de esos ingresos que aportan a mejorar los accesos y comunicaciones. Es más, dijo que si las instalaciones de Dénia tuvieran las mismas condiciones que las de la Safor se conseguiría más competitividad y se podría invertir en arreglar la fachada marítima o en un paso subterráneo. «Y eso sería bueno para Dénia y para la comarca», apostilló.

Además, indicó que «nuestros munícipes, si no entienden lo que quiere decir competitividad, difícilmente entenderán lo necesidad que tiene el puerto de Dénia de facilitarle el acceso a todos los pasajeros. Si en Gandia lo entienden muy bien Baleària tendrá más complicado competir». Es más, insistió que tienen un «handicap» con respecto al puerto de la capital de la Safor «que hemos de superar, con ayuda o sin ayuda. Y si alguien se da por aludido ya sabe lo que tiene que hacer».

Asimismo, el presidente admitió que no piensa embarcarse en una lucha contra la administración ya que no tiene sentido porque se trata de «una batalla perdida».

Utor presentó ayer el balance en Baleària Port en un acto al que se invitaron a cerca de 200 personas, entre proveedores, empresarios y asociaciones. Entre ellos estaban el conseller de Transparencia, el presidente de les Corts y el de la Cámara de Comercio de Alicante.