La Plataforma en Defensa de la Sanitat Pública en la Marina exige una reunión con Puig

Quieren que aclare cómo será la reversión «unilateral» de la concesión «con o sin acuerdo con la concesionaria»

R. D.

Dénia. Los miembros de la Plataforma en Defensa de la Sanitat Pública de la Marina Alta quieren reunirse con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, para que les aclare las declaraciones que hizo hace unos días. Puig reiteró que habrá una reversión «unilateral» de esta área de Dénia sin o se llega a un acuerdo con las empresas concesionarias de Marina Salud.

Unas afirmaciones que para los miembros de la plataforma «dan una vuelta de tuerca a la situación». A su parecer las palabras de Puig dan a entender que la reversión será «por las buenas o por las malas». Aunque advierten de que tan solo queda un mes para el final de la legislatura, «estamos en el tiempo de descuento», por lo que exigen un encuentro «con urgencia» con el presidente «para que nos explique cómo lo va a hacer, y también para que nos dé la oportunidad de explicarle nuestro punto de vista».

El colectivo lamenta que «después de ocho años de trabajo de la Plataforma, el presidente ha comprendido nuestros argumentos». Estos pasan por «la reversión. Simple y llanamente. La vuelta a la gestión pública directa. Una gestión que, con todos sus problemas y sus deficiencias, no está contaminada por los intereses empresariales de conseguir un beneficio económico a toda costa».

Según indican, «por fin se reconoce, aunque sea de forma implícita, que siempre hemos tenido razón. Que no existe acomodación posible entre los derechos de las personas y los de las empresas cuando hablamos de sanidad pública. Que el control de las empresas es una trampa en la que la administración siempre lleva las de perder. Porque las empresas siempre van a pedir más».

Política local

Desde la plataforma también lanzan un mensaje para los políticos de la comarca y la diputación: «los intereses de partido no pueden jamás estar por encima de los intereses de las personas. Y eso vale tanto a la hora de gestionar competencias, como a la hora de reivindicar derechos en todos los foros necesarios. En los despachos sí, pero también en la calle, junto a sus votantes y vecinos. De lo contrario ya saben el riesgo que corren».