Otoño de lecha, ‘bonyítol’ y boquerón

Pescadores del 'Chorroll II', por el Portitxol, regresan a puerto con una buena captura de boquerones. Rafa Serrat
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Pescadores del 'Chorroll II', por el Portitxol, regresan a puerto con una buena captura de boquerones. Rafa Serrat

Son los reyes de la temporada porque, con la sepia, están en el mejor momento para su consumo

J. IGLESIAS

Llegados los primeros fríos del otoño, lo más normal en las casas de pescadores de esta comarca era servir como plato fuerte un arroz caldoso con sepia, lecha o &lsquobonyítol&rsquo y guisantes. Los primeros «platos calientes» cuando los días se acortaban tenían su razón de ser porque es ahora, en el otoño, cuando la lecha, el &lsquobonyítol o la sepia están en su mejor momento y aumentan sus capturas en la costa de la Marina Alta.

En la lonja de Xàbia, se subastan cada día entre 300 y 400 kilos de lecha y &lsquobonyítol&rsquo, que suelen alcanzar un precio medio de unos cinco euros el kilo. Son los reyes de la temporada, sin olvidarse que el boquerón está en su mejor momento también, y que especies como el jurel (sorell), está más que apetecible por el calibre que alcanza esta época. La sepia es otro de los productos estrella del otoño, y que llega en abundancia a la lonja de Xàbia.

Moisés Erades, representante de la Cofradía de Pescadores de Xàbia, aconseja el consumo de estas especies durante el otoño, ya que nos dan la oportunidad de comer un producto «bueno, bonito y barato» de gran calidad. Es una pena, acentúa, «que se hayan perdido aquellos guisos caseros con lecha o &lsquobonyítol&rsquo, sepia y guisantes que nos preparaban nuestras madres y que los restauradores no los tengan en sus cartas de temporada en la actualidad», porque son comidas cardiosaludables de productos frescos de proximidad que siguen trayendo a puerto los barcos pesqueros cada día que las condiciones climatológicas les permiten faenar.

El &lsquobonyítol&rsquo es un túnido mediterráneo muy preciado en esta costa que se suele conservar tras un proceso de secado a la brisa marinera, empolvado con un poco de pimentón rojo para espantar la mosca. Junto a los capellanes, suele verse secar en los tendidos de las embarcaciones pesqueras. Son bocados únicos, sabrosos, sin conservantes ni colorantes, en una palabra, naturales.

También los boquerones se transforman en anchoas cubriéndolos sólo con sal.

Cada una de estas especies tiene su forma de pesca o arte específica. El boquerón lo pescan las embarcaciones de cerco que salen durante toda la noche a faenar y vuelven a puerto a primera hora de la mañana con las capturas de pescado azul.

Las lechas y el &lsquobonyítol&rsquo se cogen con el arte del trasmallo, mientras que la sepia y el jurel son capturados principalmente por las barcas de arrastre.

Cada vez hay menos personas que se dedican a este oficio por lo que las capturas de estas especies no abundan en demasía y se quedan entre los restaurantes de la Marina Alta. También la Cofradía de Pescadores las comercializa en sus tiendas en la misma lonja de Pescado, en el Mercat de Xàbia, y en la tienda del supermercado Coaliment. Nada como un buen pescado de temporada para una dieta completa y sana.

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