La Mostra de Vins Singulars i de Poble reunirá a 33 bodegas

Organizadores, autoridades, la presidenta de Aehtma y la sumiller y el cocinero del restaurante Tula, en la presentación. / Tino Calvo
Organizadores, autoridades, la presidenta de Aehtma y la sumiller y el cocinero del restaurante Tula, en la presentación. / Tino Calvo

La tercera edición se celebrará los días 2 y 3 de junio en Jesús Pobre y en la vertiente cultural se recordarán los efectos de filoxera en la comarca

R. GONZÁLEZ JESÚS POBRE.

Un total de 33 bodegas se darán cita en la tercera edición de la Mostra Internacional de Vins Singulars i de Poble, que se celebrará en Jesús Pobre los días 2 y 3 de junio. Entre los participantes, habrá cinco representantes de la Marina Alta, catorce de la Comunitat, una docena del resto del país y tres elaboradores de caldos llegados de Austria, Alemania y Portugal.

La primera jornada de la muestra estará abierta al público y arrancará a las cinco de la tarde. Los asistentes podrá adquirir por ocho euros un tique que les dará derecho a una copa y tres catas de vinos.

Durante ese primer día el certamen también mostrará su vertiente cultural, que en esta ocasión se centrará en recordar los efectos que tuvo la plaga de la filoxera en la comarca, que llegó en 1910 y arrasó las cepas. Por una parte, se ha programado una charla a cargo del biólogo Jaume Soler y del escritor Toni Espinós a las 19 horas, en el Centro Social. Y una hora después dará comienzo un desfile protagonizado por los escolares de Jesús Pobre disfrazados de la mariposa de la filoxera, que harán una 'performance' en la que «intoxicarán» una cepa, según explicó ayer Mara Bañó, presidenta de la Associació de vins singulars i de poble de la Marina Alta.

La jornada del lunes se dedicará a la hostelería. Bañó recalcó que este sector es «fundamental» porque la implicación de los restaurantes es necesaria para difundir estos caldos. Según destacó, el certamen se centra en los vinos que explican su identidad e historia «de forma honesta», en productos respetuosos con el medio ambiente y en los proyectos de recuperación de cepas autóctonas.

El alcalde de Jesús Pobre, Javier Scotto, subrayó que la entidad local menor apuesta por los vinos de pueblo y que esta muestra pone el acento en la tierra de procedencia, en las variedades autóctonas y en las buenas prácticas vitivinícolas. Además insistió en que esta feria es un «motor económico, turístico, cultural y de tradiciones».

La presidenta de la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la Marina Alta, Cristina Sellés, declaró que su sector está orgulloso de «ofrecer unos vinos que hablan de nuestro patrimonio, nuestra cultura y nuestra historia». Por su parte, el alcalde de Dénia, Vicent Grimalt, remarcó que este tipo de productos y de ferias «es lo que nos diferencia de otros destinos».

Todos los años la muestra lleva a un sumiller y a un cocinero. En esta ocasión fueron Clara Puig y Borja Susilla, del Restaurante Tula de Xàbia, que abogaron por «preservar la supervivencia de los pequeños productores».