Mirada atrás a la vida en el mar en 1519

La réplica de la Nao Victoria que ha hecho escala en el puerto de Dénia y se podrá visitar hasta el domingo. / Tino Calvo
La réplica de la Nao Victoria que ha hecho escala en el puerto de Dénia y se podrá visitar hasta el domingo. / Tino Calvo

La réplica de la Nao Victoria difunde en Dénia la historia de los marinos españoles

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

Volver la mirada atrás para ver cómo era la vida en el mar en el siglo XVI. Eso es lo que permite la réplica de la Nao Victoria, que fue la primera en dar la vuelta al mundo y que durante unos días permanecerá amarrada en el puerto de Dénia. Su presencia en la comarca persigue difundir la historia marinera española entre los vecinos y, especialmente, entre los más pequeños, poco acostumbrados a ver embarcaciones de este tipo.

El galeón, de 26 metros de eslora y 7 de manga, se construyó en 1991 con motivo de la Expo de Sevilla que se iba a celebrar al año siguiente. Hoy en día funciona como barco museo y buque escuela de la mano de la Fundación Victoria, que desde 2002 se encargó de su gestión tras una década inutilizado, según Álvaro Lecaro, de la fundación.

Pero no se trata de una mera réplica. Al igual que el original, ha dado la vuelta al mundo pero en 57 días y con menos complicaciones que su predecesora, puesto que de los cinco barcos con 240 tripulantes que partieron desde Sevilla en 1519 en busca de especias tan solo consiguió regresar de su periplo en 1522 la Nao Victoria con 18 personas a bordo, con Juan Sebastián Elcano como capitán y tras haber sufrido la pérdida durante el viaje del navegante portugués Fernando de Magallanes.

El galeón, a imagen del primer barco que dio la vuelta al mundo, se podrá visitar hasta el domingo

Los que suban al galeón en el puerto de Dénia descubrirán como era el puente de mando y verán que en aquella época se utilizaba como timón un pinzote. Además podrán entrar en la camareta del capitán, donde admirarán piezas de armadura, espadas o cartas de navegación.

Esa zona contrastará con la parte de la bodega, donde se almacenaban las especias, muy valiosas en esa época, y los catres. El espacio que ahora se utiliza de cocina y comedor, bajo la camareta del capitán, originalmente era donde dormían los oficiales.

Buena parte del barco está al descubierto y los marinos de entonces pasaban casi todo el tiempo a la intemperie y las velas, que pesan una tonelada, las izan y las arrían manualmente una docena de tripulantes, lo que deja patente la dureza de esa vida. Además, los visitantes podrán aprender curiosidades como que la canastilla del mástil se denomina carajo y que allí eran enviado los marineros a modo de castigo porque es la zona donde más se notaban los vaivenes del barco.

Este galeón, que permanecerá en Dénia hasta el domingo, ha hecho escala en la Marina Alta de la mano de la Fundación Salom Sabar, en colaboración con la Fundación Nao Victoria y el Ayuntamiento. Durante su estancia podrá ser visitada. La entrada para los niños cuesta dos euros y cuatro para los adultos.

El alcalde, miembros de la corporación y representantes de asociaciones, de la Policía Local y la Policía Nacional recorrieron ayer esta embarcación. El primer edil, Vicent Grimalt, le entregó al representante de la Nao Victoria un grabado de la Dénia del siglo XVI en recuerdo de su escala en la ciudad.