El Mercado Medieval toma la calle Loreto y el centro

Productos del campo en un puesto de la Pl. Constitución. / T. Calvo
Productos del campo en un puesto de la Pl. Constitución. / T. Calvo

Vecinos y visitantes se acercan a las paradas de alimentación y artesanía de esta propuesta que se prolongará hasta el domingo

R. G. DÉNIA.

El Mercado Medieval llenó ayer de bullicio y vida la calle Loreto y el centro histórico de Dénia. Numerosos vecinos y visitantes se acercaron hasta allí para disfrutar de los productos de artesanía y de alimentación que se ofrecían en las paradas instaladas desde el miércoles por la tarde y que seguirán hasta el próximo domingo.

Pequeños y mayores curiosearon entre las figuritas de 'Star Wars', las distintas variedades de chocolates, las numerosas propuestas de quesos y panes artesanos y el abanico de aceitunas, juguetes, jabones, joyas y dulces que llenaban de colorido y perfumaban el ambiente. Tampoco faltaron demostraciones de oficios tradicionales y así los más pequeños aprendieron cómo se tornea la madera o el proceso de cincelar texturas y dibujos en tosca.

Además, los niños contaron con un espacio especial para ellos. En él había atracciones y un puesto en el que se ofrecían talleres. Y la ambientación del Mercado Medieval se completó con la música que animaba a los que allí se habían acercado para ver las paradas.

Pequeños y mayores curiosearon entre figuras de 'Star Wars', juguetes, chocolates y dulces

Esta tradicional cita del puente regresaba a la calle Loreto después de dos años en los que el Ayuntamiento apostó por otros enclaves cercanos. Algunos de los comerciantes de ese lugar comentaron que en esta primera jornada completa había entrado más gente de lo habitual en sus tiendas, aprovechando que visitaban el mercado. Según dijeron, todavía es pronto para hacer balance y esperarán a que acabe el domingo para ver cómo ha ido. Sin embargo, se mostraron encantados de que el mercado regresara allí porque servía para atraer a clientes.

Los puestos también se intercalaron entre las mesas de las terrazas de los distintos establecimientos de restauración. De esta forma, los visitantes, tras mirar los productos, se sentaban para tomar algo.