Medio centenar de bomberos se desplazarán a Dénia, Pamis, Pego y Calp para la cremà

Los bomberos durante la demostración efectuada el domingo en los actos de celebración del día de su patrón. / R. G.
Los bomberos durante la demostración efectuada el domingo en los actos de celebración del día de su patrón. / R. G.

A los 13 efectivos de guardia se suman los 39 de refuerzo, cuatro de ellos del parque de Benidorm, para apagar el fuego de las 33 fallas

B. ORTOLÀ DÉNIA.

La nit de la cremà es una de las veladas más emotivas para miles de falleros de la comarca. Una noche en la que en la que se pone punto y final a un año de trabajo y donde las emociones están a flor de piel entre los festeros. Pero no son los únicos que la disfrutan con tanta intensidad, también lo hacen los más de medio centenar de bomberos de la comarca que viven uno de los días con más carga de trabajo del año.

Hasta un total de 52 bomberos (13 de guardia y 39 de refuerzo) velarán para que no haya ningún incidente en ninguno de los 33 monumentos (los 24 de Dénia, 6 en Pego, 2 en Calp y uno en Pamis).

El dispositivo especial de la nit de Sant Josep contará con una dotación de ocho autobombas y otros cuatro vehículos. Algunos de ellos pueden almacenar hasta 12.000 litros de agua, mientras que otros más pequeños llegan a albergar entre los 2.000 y 3.000 litros. «Dependiendo del tamaño que tenga los monumentos este año, habrá que destinar a cada sitio un camión determinado», indicó ayer el jefe del parque comarcal de bomberos, Javier Fayos.

En monumentos como los de París Pedrera o Centro ser utilizarán más de 8.000 litros de agua

Además de las dimensiones de la falla, también tendrán otros factores en cuenta como su ubicación y el entorno que suele dificultar su trabajo. Fayos destacó la complejidad de algunas comisiones como París Pedrera, Centro o Baix la Mar, «su voluminosidad o la proximidad con los edificios nos obliga a extremar las precauciones. En estas fallas se suelen dar los picos de consumo de agua porque hay que refrescar mucho más las fachadas cercanas al monumento», remarca. De hecho, es habitual que hasta estos distritos se desplacen tres autobombas puesto que «se pueden llegar a utilizar más de 8.000 litros».

Aunque todavía desconocen la estrategia a seguir respecto a la distribución exacta de los vehículos, en el departamento de bomberos ya saben, a grosso modo, cuál será el itinerario a seguir «a falta de conocer el orden de los premiados». La mayor parte de las autobombas se destinarán a la capital de comarca, mientras que una dotación con dos camiones y cinco bomberos cubrirá las tres fallas de Pego. Otro pequeño dispositivo se desplazará a Pamis, mientras que Calp contará con cuatro efectivos del parque de bomberos de Benidorm.

El trabajo de extinción del fuego en las diferentes demarcaciones arrancará a las 20 horas. Según explica el jefe de los bomberos, primero se empezará con el de la Junta Local Fallera y con los monumentos infantiles.

Para la capital de la comarca se repartirán hasta una decena de vehículos y más de cuarenta efectivos. Entre medias, un reducido dispositivo de desplazará hasta la pedanía ondarense de Pamis. «La falla allí no es muy grande, varios hombres pueden controlar la cremà perfectamente», indicó Fayos. Poco antes de las 23 horas la dotación que se desplazará hasta el municipio pegolino estará preparada para vigilar la cremà del tercer premio.

Pero el plato fuerte estará en Dénia, tras la quema de las fallas infantiles empezarán con los monumentos grandes. El itinerario lo marcarán los premios, aunque Fayos destaca que la máxima dificultad siempre está en las comisiones en las que tienen sus monumentos más pegados a los edificios, «habrá que ir con mucho cuidado».

Manipular con cuidado

Sobre la cautela en la cremà, el jefe de los bomberos recuerda a los falleros que deben extremar las precauciones, «deben tener en cuenta que están manejando combustibles, hay que ir con los cincos sentidos, evitar el uso de cohetes cerca del monumento cuando se esté manipulando para prenderle fuego». Remarca que existen materiales que se queman con mucha facilidad y muy peligrosos.

A este respecto, comenta que el paso de los años ha variado la forma de construir los monumentos, «los más comunes son el poliestireno y el cartón piedra, pero también hay presencia de corcho y cada vez más hierro, especialmente en las fallas de mayor tamaño, en las que hace años la estructura era de madera, pero que ahora se ha cambiado por una metálica».

Fayos también alertó al público en general, pues «se deben tomar las medidas de seguridad necesarias para evitar problemas». Según señaló, la distancia idonea la marca la altura del monumento, «deben estar a una distancia similar a la de los metros que mida de alto la falla, y además habrá que sumar algunos más porque con la caída de los ninots, la zona de afección se amplía un poco».

En cuanto a la finalización de la jornada, Fayos no se atreve a concretar la hora, «todo dependerá de la coordinación en las comisiones, si una empieza más tarde lo esperado todo se retrasará. Lo que esperamos es que salga todo bien y no haya ningún tipo de incidente».

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