MAPAS

ESTHER ASPERILLA

Los mapas han determinado a lo largo de la historia nuestros espacios pero ahora abarcan mucho más. Hay todo tipo de mapas en función de lo que queramos delimitar. Como los de la ilustradora Jenni Sparks que ha trazado capitales como Londres, Berlín o París yendo más allá de la mera referencia situacional. Los mapas de Sparks contienen frases divertidas, caricaturas y puntos de referencia que incluyen museos, personajes y hasta cafés famosos.

Otra idea fantástica la tuvo Kate Ray cuando decidió geolocalizar la ciudad de Nueva York en torno a los lugares que significaban algo para ella. Para ello creo la plataforma 'Crying in Public', en la que no solo ella sino cualquiera que acceda puede poner un pin reflejando lo que ha experimentado en alguna parte de la ciudad. Puntos estratégicos en los que la sensación ha sido tan profunda que te hace conectar directamente la emoción a ese lugar. Son solo un par de ejemplos.

Existen mapas de los lugares del mundo que han inspirado canciones. Mapas de los versos que inundan las calles de algunas ciudades. Mapas sobre series de televisión o películas en las que el entorno supuso un personaje fundamental. Mapas para dar la vuelta al mundo de la mano de las novelas más famosas o de sus escritores mientras vivieron en un determinado lugar. También hay mapas que jamás podremos recorrer, como el creado por la Agencia Espacial Europea y que recoge 1.700 millones de estrellas. Y a propósito de estrellas, existe una iniciativa- 'The Night Sky'- con la que podemos cartografiar y guardar en un mapa el cielo de aquella noche que fue (o que será, se puede hacer en futuro) tan especial.

Todos tenemos mapas emocionales de los sitios por los que hemos transitado y en los que hemos vivido. Mapas del corazón de alguna ciudad y del corazón que dejamos en ella. Tantos mapas como formas de entender el mundo. Porque no es Madrid, sino esa terraza de Gran Vía en la que llorábamos de la risa. No es Londres, sino la mesa de ese café de Shoreditch en la que nos solíamos sentar.