Las lluvias destapan goteras en la estación de autobuses de Dénia e inutilizan el pabellón

El pabellón del polideportivo municipal de Dénia, ayer, todavía con restos del agua que había entrado el domingo y con la pista cubierta por una capa de barro. / Tino Calvo
El pabellón del polideportivo municipal de Dénia, ayer, todavía con restos del agua que había entrado el domingo y con la pista cubierta por una capa de barro. / Tino Calvo

Algunos usuarios tuvieron que usar el paraguas dentro del área de espera que está cubierta porque el agua se filtraba por las juntas

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

Las intensas precipitaciones de la última gota fría han permitido destapar más fallos en la nueva estación de autobuses de Dénia. Hace poco se amplió la zona de espera y con la lluvia se ha comprobado que tiene goteras. Además, las inundaciones afectaron al pabellón del polideportivo municipal que inutilizaron esta instalación durante la jornada de ayer.

La nueva terminal de autobuses demostró que no está preparada para los chubascos importantes. El domingo quedó patente cuando por la tarde, en uno de los momentos en los que arreciaba la lluvia, las personas que se resguardaban mientras esperaban la llegada del autocar, debían cubrirse con capuchas o abrir los paraguas. Pese a estar a cubierto, en los puntos en los que se hizo la ampliación para ampliar el espacio de espera se filtraba el agua por las juntas.

A ello se le sumó que, además de los usuarios habituales, tenía que llegar un autobús con pequeños deportistas que habían participado en un torneo de fútbol base en una localidad de Castellón. Algunos familiares se mojaron mientras esperaban el regreso de los chavales y el autocar finalmente paró fuera de la estación.

Durante la jornada de ayer el pabellón del polideportivo permaneció cerrado para limpiar las instalaciones, ya que el domingo entró el agua hasta una altura cercana al medio metro y al marcharse dejó una capa de barro sobre la pista y los vestuarios. Esto obligó a trasladar una actividad prevista allí, el campus de fútbol sala, a las instalaciones de la avenida Joan Fuster.

Sin embargo, los deportistas sí pudieron entrenar en la pista exterior de atletismo.

Por su parte, vecinos del Grupo San Andrés estaban pendientes de la grúa para poder sacar sus vehículos, que tras llenarse de agua durante la tromba ya no podían volver a arrancar. Una de las personas que reside en la zona incidía en que ahora restaba limpiar la suciedad por el barro que se había depositado en la calle y que aún se debían valorar los daños en los vehículos que estaban en los garajes. Según señaló, las bombas instaladas en la zona no dieron abasto ante la gran cantidad de lluvia que caía. Es más, reconoció que ante un episodio así, era «inevitable» lo que había ocurrido.

El candidato de Ciudadanos, Sergio Benito, lamenté el «abandono sistemático del equipo de gobierno frente a las necesarias medidas anti inundaciones de la ciudad». En su opinión, las inversiones necesarias han sido «inexistentes durante los cuatro años de legislatura». Para Benito, es «insultante» que las bombas colocadas en el grupo de San Andrés hayan fallado de nuevo, «sin que haya responsables».

El río Girona vio crecer su caudal con las lluvias y la fuerza del agua arrastró numerosas cañas a la desembocadura, entre Dénia y Els Poblets. Buena parte de ellas se acumulaban ayer en la playa de l'Almadrava a la espera de que sean retiradas.

En Ondara, durante la gota fría se cerraron los accesos a los barrancos y zonas de desagües. Por lo que se refiere al río Alberca, pese haber crecido el caudal a su paso por el casco urbano, no supuso ningún peligro ni preocupación.