Inversores holandeses apuestan por hoteles y casas rurales en el interior de la comarca

El Hotel Castell de la Solana, en Alcalalí, acaba de ser comprado por un matrimonio holandés. / LP
El Hotel Castell de la Solana, en Alcalalí, acaba de ser comprado por un matrimonio holandés. / LP

La última adquisición en la Vall de Pop es el Castell de la Solana, en una zona donde más del 5% de los socios del colectivo turístico empresarial son extranjeros

R. GONZÁLEZ ALCALALÍ.

El interior de la Marina Alta está suscitando gran interés entre los inversores extranjeros que desean montar negocios relacionados con el turismo. En los últimos tiempos diversas personas de origen neerlandés han apostado por hoteles y casas rurales en la zona de la Vall de Pop.

El último caso es la adquisición por parte de una pareja holandesa del hotel Castell de la Solana, en Alcalalí, que era propiedad de Ángel Vives, empresario y delegado de la Cámara de Comercio de Alicante en Dénia. El propietario puso a la venta este emblemático establecimiento que puso en marcha hace once años porque ya no podía dedicarle todo el tiempo que requiere este tipo de empresas. Pasado el verano se cerró el trato con Bjorn G. M. Eussen y Maarten M. van Houten.

Según apuntó Vives, este matrimonio «viene con muchas ganas» y va a darle un aire nuevo. En estos momentos, el hotel permanece cerrado para llevar a cabo tareas de remodelación y la intención de los nuevos propietarios se centra en poner en marcha allí a partir de enero 'Home of Innergy', que definen como «una iniciativa holandesa que ofrece programas para el desarrollo personal y entrenamiento».

En febrero un gestor de fondos catalán compró el hotel Dénia La Sella Golf Resort & Spa

Esta pareja no fue la primera que mostró interés por Castell de la Solana. Antes ya había llamado la atención de otros posibles inversores, también foráneos. Eso demuestra que la importante presencia de población extranjera en el interior de la comarca no se limita a las personas que han escogido esa zona como lugar de residencia, sino que también hay extranjeros atraídos por su encanto y que quieren montar allí sus empresas y negocios.

De hecho, tiempo atrás otros dos holandeses y un belga se han hecho con casas rurales. Entre los puntos de la Vall de Pop elegidos para sus aventuras empresariales se encuentran Xaló, Benigembla o Alcalalí, entre otros.

En ese sentido, cabe destacar que más del 5% del medio centenar de afiliados que integran la asociación de empresarios y comerciantes del valle (Atevap) son extranjeros, según fuentes del colectivo. Todos estos residentes han puesto su dinero en el sector turístico del hospedaje y la gastronomía.

Según señalaron, hay bastantes foráneos que buscan hoteles y alojamientos en el interior para adquirirlos. «La gente quiere venir y no solo quedarse a vivir, sino también invertir», subrayaron. Y añadieron que ese fenómeno se traduce en su caso en el crecimiento del número de socios extranjeros que ha experimentado Atevap.

Pero no solo el capital foráneo ha decidido apostar por los alojamientos en la Marina Alta. Cabe recordar que en febrero se hizo público que el gestor de fondos Alantra REIM, tras el cual está el empresario barcelonés Ricardo Portabella, compró el hotel Dénia La Sella Golf Resort&Spa. Aunque no trascendió el importe final de la venta, el establecimiento de cinco estrellas estaba valorado en 22,9 millones y tenía cargas superiores a 19 millones. Según comentó en aquel momento el director de Alantra, se trataba de «una magnífica transacción» que les permitía acceder a «un activo de calidad y gran potencial».

 

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