Hosteleros de Dénia alegarán contra la norma que regula la ocupación de la calle con mesas

Algunas de las terrazas de los establecimientos de la calle la Mar de Dénia. / B. O.
Algunas de las terrazas de los establecimientos de la calle la Mar de Dénia. / B. O.

Algunos de los dueños de los establecimientos afectados por la ordenanza insisten en que debe ser la misma para todo el municipio

B. O.DÉNIA.

La peatonalización de algunas de las calles del casco urbano de Dénia sigue siendo un punto de discordancia entre el ejecutivo y los comerciantes de la zona. Primero fueron las obras de transformación de algunas de las vías el foco de la ira de algunos comerciantes y dueños de establecimientos de restauración, «por los inconvenientes que producían a la hora acceder los clientes a los locales». Ahora, una vez terminadas las obras, algunos propietarios señalan como nuevo escollo la nueva ordenanza reguladora de la ocupación de la vía pública con mesas y sillas. Por lo que están estudiando presentar alegaciones a la propuesta elaborada por el consistorio. Así lo apuntó ayer la gerente de la Asociación de Hostelería de la Marina Alta, Reme Cerdá, quién comentó que algunos de los dueños de los locales de las zonas afectadas han mostrado su disconformidad.

La nueva normativa tiene algunas condiciones especiales para determinadas vías del municipio. En una de las más controvertidas, la calle la Mar, no se permitirá a los locales de restauración poner mesas y sillas en la acera si esta tiene una anchura inferior a los tres metros. No obstante, en el tramo entre las calles Carlos Sentí y Diana habrá un régimen especial: los locales sólo podrán colocar una fila de mesas y sillas en la acera, en el tramo que ocupe la fachada del establecimiento. Los locales podrán tener sombrillas que no podrán estar ancladas al suelo y deberán tener una medida de un metro y medio de anchura.

Algunos empresarios de la zona ven con buenos ojos el reglamento a cumplir, «si es la norma, hay que acatarla, no lo veo mal», apuntó la dueña de uno de los locales de restauración de la zona. A pesar de ello, lamentó que «no todos cumplen con lo que dice la ordenanza». También remarcó que la normativa «no es la misma en todos los sitios del municipio, en algunos puntos de la localidad hay más manga ancha».

Otro de los empresarios hosteleros afectado por la normativa comentó que la medida que le permite tan solo colocar mesas en el ancho de su fachada, «me da muy poco juego, hay poco espacio por lo que no me vale la pena. Les pedí una solución alternativa pero el Ayuntamiento la denegó. No nos están poniendo facilidades para sacar adelante nuestros negocios».

Otros puntos que también tienen regulación tras las obras realizadas los últimos meses son la calle Foramur, que linda con la Mar, y donde solo se podrá ocupar la vía pública en el tramo de las calles Trinquet y la propia Mar. Por su parte, en las vías Sandunga, Fontanella, así como en la Plazaa de Sant Josep no se permite a los establecimientos ocupar la vía pública, ya que en estos puntos la acera no supera los 3 metros.

Donde no podrá haber mesas en la vía será en la calle Colón, mientras que en la Plaza Fontanella sólo se podrá ocupar el ancho de la fachada del local. Por su parte, en la Plaza Archiduque Carlos, los establecimientos con licencia de apertura dedicados a la hostelería podrán poner mesas y sillas en la calle.