«Nuestros hijos lloran porque no quieren ir al instituto, sino al colegio Raquel Payá»

«Nuestros hijos lloran porque no quieren ir al instituto, sino al colegio Raquel Payá»

Las madres de cuatro alumnos de Dénia con discapacidad reclaman a Educación un cambio de centro para que puedan «avanzar» realmente y tengan «un futuro»

R. GONZÁLEZDÉNIA.

Cuatro madres de adolescentes con discapacidad no piensan rendirse hasta conseguir que sus hijos puedan estudiar en el centro educativo de Dénia que consideran más adecuado para su crecimiento personal y su formación laboral. Durante los últimos años, dos chicas y dos chicos, de 17 y 15 años, han acudido a clase, a la Unidad Específica, en el IES Sorts de la Mar. Sin embargo, sus familias consideran que el nuevo modelo inclusivo «no ha funcionado con ellos» y reivindican un cambio para que puedan asistir a un centro de educación especial en el que se puedan cubrir sus particulares necesidades. Y piden esto después de ver cómo les afecta esa situación. «Nuestros hijos lloran porque no quieren ir al instituto, sino al colegio Raquel Payá», relatan con impotencia.

Sus reivindicaciones no son nuevas. Llevaban varios años denunciando las carencias que presentaba el instituto para atender en condiciones a unos alumnos con necesidades especiales. Estas reclamaciones se centraban en infraestructuras y materiales adaptados a sus característica, contar con un equipo educativo interdisciplinar fijo y completo y formación básica para que sean más autónomos y puedan plantearse un futuro laboral.

Según explican, sus hijos entraron en una educación ordinaria en 2013 en lo que les explicaron que sería una experiencia para mejorar su integración y que si después de probar no les gustaba, podrían ir al Centro de Educación Especial Raquel Payá. Una de las madres, con una hija con un grado de discapacidad del 65% y epiléptica, lamenta que lo que en principio se les mostró como inclusión dista mucho de serlo. Según comenta, «es como si estuvieran en un zoo, en el patio están apartados y solos. Nadie se acerca a jugar con ellos, no les invitaban a ningún cumpleaños».

Las familias niegan que hayan matriculado a sus hijos, como así señalaban desde la conselleria

Otra explica que su hijo presenta un 80% de discapacidad, es hemipléjico y tiene problemas de movilidad, audición, visión y lenguaje. Ante estas características, subraya, necesita una atención específica para hacer determinadas tareas cotidianas que para otros alumnos son sencillas.

Estas cuatro familias recalcan que no están en contra del instituto ni de las aulas específicas, sino que en su caso esa inclusión es mera «imagen» y no ha funcionado, ya que sus hijos no quieren volver allí porque no se sienten bien. Además han visto las instalaciones del Raquel Payá y el personal que atiende al alumnado y creen que estudiar allí sería lo mejor. «No queremos lástima, sino que puedan avanzar» realmente y que tengan «un futuro», insisten. Especialmente porque ese colegio les permitiría obtener un certificado de estudios y una formación profesional básica «más rica», además de ofrecerles fisioterapia y otras actividades que resultarían «muy beneficiosas» para sus hijos. Por ello, no han dejado de pedir el traslado.

A mediados de junio, el IES Sorts de la Mar les notificó el rechazo a cambio tras la consulta realizada a la Inspección Educativa. Ante esa respuesta, presentaron un recurso de alzada, que todavía no ha recibido contestación. En vista de ello, en agosto trasladaron su problemática al Síndic de Greuges.

Desde la conselleria, apuntan que para que el alumnado con necesidades específicas entre en un centro de educación especial hace falta un dictamen de los Servicios Psicopedagógicos Escolares (SPE) y de la inspección educativa. Asimismo, hacen hincapié en la apuesta de la Generalitat por la inclusión de estos estudiantes en colegios e institutos ordinarios, de manera que se favorezca su integración.

Las familias negaron ayer que sus hijos estuviesen ya matriculados, aspecto que apuntaron el lunes desde la conselleria, que aseguró que estaban «escolarizados en la Unidad Específica del instituto según nos informan desde la dirección territorial de Educación de Alicante». De hecho, han contratado personal especializado para que les den clases particulares mientras esperan el momento en el que se atienda su reivindicación.

El próximo paso es la reunión que mantendrán hoy con el director territorial y con ediles de Dénia.