Las obras del Segundo Montañar de Xàbia se retrasan por las lluvias e inundaciones de abril

Imagen de las obras que se están llevando a cabo en la zona del Segundo Montañar de Xàbia. / LP
Imagen de las obras que se están llevando a cabo en la zona del Segundo Montañar de Xàbia. / LP

La intención del ejecutivo es que el 27 de julio se deje todo listo a falta del asfaltado, que se hará después de las fiestas de Loreto en septiembre

R. G.XÀBIA.

Verano y obras nunca es una buena mezcla para municipios turísticos, especialmente los que están situados en la costa. Un claro ejemplo es el de Xàbia, que debido a las lluvias del pasado mes de abril ha tenido que retrasar los trabajos de reforma y ampliación de las aceras de la avenida de Ultramar, que recorren el Segundo Montañar desde la zona del Arenal.

Esta actuación empezó a finales del pasado año y, en principio, deberían haber concluido en el mes de junio, antes de que comenzara la temporada alta estival. Sin embargo, la nueva previsión es que tan solo una primera parte pueda quedar zanjada ya para el 27 de julio, en poco más de una semana. Así lo comentó la concejal de Obras, Kika Mata.

La edil remarcó que la intención del consistorio es que para esa fecha se acaben las aceras. Entonces, todo estará listo a falta de unos entradores y del asfaltado del vial. Según la responsable de Obras, estas últimas actuaciones se dejará para después del 15 de septiembre, una vez pasen la fiestas de la Mare de Déu de Loreto.

Algunos vecinos han expresado su malestar al dejar el vial con un solo sentido de circulación

Las obras que se están llevando a cabo en la avenida de Ultramar y sus afecciones sobre el tráfico rodado han pillado por sorpresa a muchos turistas y personas con segundo residencia en Xàbia.

Algunos de ellos expresaron su malestar por el hecho de que este vial haya dejado de tener doble circulación y sea ahora de un único sentido, lo que les obliga a tener que utilizar el trazado alternativo por la calle Atenas.

En cuanto a los horarios de trabajo durante la temporada estival, la edil recordó que está vigente el bando que establece que para evitar molestias a los vecinos está establecido que no se pueden realizar actividades que ocasiones ruidos y vibraciones en determinado momentos. Las horas permitidas son de 9 a 15 y de 17 a 20 horas. Algo que en este caso se está cumpliendo, subrayó, ya que empiezan antes pero con actuaciones que «no hacen ruido».

Kika Mata señaló que el Ayuntamiento se ha visto obligado a tener que apurar al máximo y trabajar durante el mes de julio porque las lluvias torrenciales y las inundaciones trastocaron los planes.

La primera empresa renunció tras otorgarle la actuación por 790.000 euros

Un revés que se sumaba al hecho de que la primera empresa adjudicataria renunciara, después de otorgarle la actuación por 790.000 euros, frente a los 930.000 euros que era el precio de salida por el que se había licitado este proyecto.

Según apuntó la responsable de Obras, es importante adelantar al máximo para no perder la subvención de la Diputación de Alicante, ya que el gobierno provincial sufraga una parte del coste y el resto sale de las arcas municipales.

Una vez concluyan los trabajos, las aceras quedarán ampliadas unos tres metros, habrá nuevos elementos decorativos y arbolado. Además, se está aplicando un tratamiento especial en el punto de confluencia con los restos romanos de la Séquia de la Noria, ya que, según estaba previsto en el proyecto, se cubrirá la bóveda con piedra tosca.